Hasta el año 1863 la ciudad de San Sebastián fue plaza militar, por lo que era usual que por sus calles los soldados hicieran retumbar los tambores. La historia de la Tamborrada cuenta que la población de la ciudad de aquella época se abastecía de agua en las fuentes y que unos harineros, al ir a la fuente a por agua y oír los redobles de los tambores, los imitaron con sus utensilios. Estos personajes, repiqueteando barriles, son el origen de los actuales cocineros. De ahí las figuras de soldados y cocineros, protagonistas de la Tamborrada hasta la llegada de la figura de las aguadoras, creada por la compañía Kresala en 1980 después de interpretar que en realidad, quienes iban a por agua a esas fuentes, eran las mujeres.
La Tamborrada de 2026 se plantea como la “más igualitaria hasta la fecha”, después de que Club Cantábrico, uno de los clubes más antiguos de la ciudad, fundado en 1891, haya decidido que su compañía sea mixta y consiguiendo que de las 167 que saldrán a desfilar el próximo 20 de enero, solo quede una única compañía íntegramente masculina: Aizepe.
La última compañía que ha dejado de ser íntegramente masculina para pasar a ser mixta es Club Cantábrico, que al igual que Kresala en los 80, para abrir la participación de las mujeres a su tamborrada ha creado una nueva figura, la de las bateleras, un oficio que realizaban las mujeres dueñas de bateles, barcos y botes en puertos, en los que transportaban cargas y vendían lastre para los buques. “La decisión de incorporar a las bateleras se tomó por unanimidad entre los miembros del club. Se decidió en la comisión y todos estamos encantados. Se buscó un traje acorde con la tradición, con el mar, que por algo somos el Club Cantábrico, y se decidió que tocaran el barril. En principio serán 16 mujeres, pero no sabemos si el año que viene saldrán más”, reconoce a este periódico Eduardo José Pagola, quien fuera hasta hace poco Tambor Mayor de la tamborrada de Club Cantábrico.
Los tambores son más complicados de conseguir, hay listas de espera, y ellas querían salir con el barril
¿Y esas mujeres podrían —si quisieran— participar también tocando el tambor o su participación se limita a la nueva figura creada? “Los tambores son más complicados de conseguir, hay listas de espera, y ellas querían salir con el barril, porque en la tamborrada hay una parte más seria, con los tambores y otra más de fiesta, más juvenil y esa es con los barriles. No hay ninguna explicación concreta, es todo más normal y natural”, explica Pagola.
La igualdad real en la Tamborrada de San Sebastián se abre paso lentamente cada año de manera que solo hay una compañía que prohíbe la participación de las mujeres. Sin embargo, su presencia en los mandos de las compañías o como oficiales sigue siendo reducida. Según los datos recabados por este periódico y a falta de información oficial publicada, en esta edición, habrá una veintena de mujeres —de las 167 compañías, menos del 20% del total— en el cargo de Tambor Mayor, la figura más alta de la tamborrada. En el caso de las tamborradas del Centro, por ejemplo, la zona con más tamborradas de la ciudad, con un total de 32 desfiles con 4.800 participantes, solo cinco de ellas serán Tambor Mayor. En total en la Tamborrada de 2026 participarán 10.640 mujeres, lo que representa un 46,79% del total y 12.096 hombres, un 53,20%. Se estima que aproximadamente un 25-30% de las participantes ocuparán puestos de tambor, es decir, desfilarán como soldados, mientras que el resto lo harán como barrileras, aguadoras, cantineras, bateleras, etc.
Es por ello que desde la compañía Emakumeen Etxea, su directora, Izaskun Fernández, considera que su cometido en pro de la igualdad en la tamborrada, razón por la que se creó en 2015, debido a la falta de “espacio” en el resto de tamborradas, no ha finalizado aún. “La tamborrada de la Casa de las Mujeres es un signo de que la igualdad aún no es una realidad plena. Mientras haya desigualdades, seguiremos siendo necesarias como un recordatorio de que la lucha por la igualdad es un camino que aún estamos recorriendo”, detalla Fernández.
Queremos que las mujeres puedan optar a cualquier cargo, tocar el tambor, dirigir, sin que su género sea un obstáculo
Emakumeen Etxea no acepta a los hombres en sus filas, por lo que no es considerada mixta y, al igual que las exclusivamente masculinas, no recibe subvenciones del Ayuntamiento de Donostia. Comenzó con 60 mujeres y, a día de hoy, son 200, además de las 40 que componen la charanga en la que todas las músicas también son mujeres. “La Tamborrada de la Casa de las Mujeres de San Sebastián es un espacio que nació hace 11 años con un objetivo claro: ser referente y promover la igualdad y empoderar a las mujeres en un entorno tradicionalmente dominado por hombres. No se trata de excluir a los hombres, sino de crear un espacio donde las mujeres puedan tomar el protagonismo y ejercer roles de liderazgo sin las barreras que históricamente han enfrentado, pues eran poca las tamborradas que daban alguna entrada. La igualdad no es solo un concepto abstracto; se construye con gestos, acciones y espacios que reconocen y valoran la participación de las mujeres”, admite.
“No se trata de competir con otras tamborradas a las cuales respetamos plenamente sus criterios de composición, sino de seguir siendo un referente de cambio. Hay más mujeres, pero pocas optan a los altos cargos. Queremos que las mujeres puedan optar a cualquier cargo, tocar el tambor, dirigir, sin que su género sea un obstáculo. La idea es que, en un futuro, cuando la igualdad sea la norma, este tipo de iniciativas ya no sean necesarias. Pero hoy, lamentablemente, estamos lejos de ese punto”, lamenta Fernández que insiste en que su labor “sigue siendo imprescindible”. “Seguiremos siendo un espacio de mujeres, porque sabemos que, mientras existan desigualdades, nuestra labor es imprescindible. Y esperamos que algún día podamos decir que ya no somos necesarias, porque la igualdad será la realidad cotidiana y se reflejará en la Tamborrada de San Sebastián”, sentencia.
Las bases de la subvención otorgada a las compañías cada año por el Ayuntamiento de Donostia para llevar a cabo la Tamborrada establecen que “las subvenciones están dirigidas exclusivamente a las tamborradas de adultos mixtas que desfilen el 20 de enero de 2026. No se admitirá la incorporación de ninguna tamborrada nueva cuya composición sea exclusivamente masculina o femenina. Es obligatorio que las nuevas formaciones cumplan con la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres”. En el caso de la elección de trajes y personajes, la normativa insiste en que, para recibir la subvención, “todas las personas participantes pueden vestir indistintamente el traje de soldado napoleónico, cocinera/o o aguadora/or”.
Si una tamborrada que anteriormente era masculina pasa a ser mixta recibirá la subvención multiplicada por 1,5 (por una sola vez), pero “siempre que hombres y mujeres participen en igualdad de condiciones”, mientras que aquellas que se incorporen por primera vez con una composición mixta recibirán el doble de la subvención por un solo año.