El Superior de Justicia vasco tumba el ERE de Maderas de Llodio y declara improcedentes los 35 despidos
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha declarado improcedentes los despidos en Maderas de Llodio que afectan a 35 trabajadores. La sentencia, que se ha conocido este miércoles, declara “no ajustado a derecho el despido colectivo” acordado por la empresa y da la razón a los sindicatos demandantes, ELA, LAB y UGT, al entender que “finalmente no existe una causalidad productiva y organizativa, que implícita con la económica, se corresponda con una medida que debamos tener por racional y proporcional”. Es decir, considera que el “sacrificio laboral propuesto” que supone el ERE no está suficientemente justificado.
Maderas de Llodio, con la plantilla en huelga desde el mes de septiembre, finalizó el periodo de consultas del ERE sin acuerdo con los sindicatos y la dirección empezó a despedir a los trabajadores en octubre del año pasado. En principio se anunció el ERE para 39 de los 151 trabajadores, pero finalmente fueron 35 los afectados por los despidos. Tras conocerse este miércoles la sentencia, desde ELA se ha señalado que los despidos “se realizaron de manera injusta” y ha defendido “el derecho a ser readmitidas” de las personas despedidas. LAB ha mostrado su satisfacción por el fallo favorable sus reclamaciones y anunciará este jueves medidas a seguir a partir de ahora.
El fallo, que la empresa puede recurrir, entiende que las causas productivas y organizativas alegadas para presentar el ERE no están justificadas. Por ejemplo, la empresa alega un aumento de los costes de producción en los últimos cinco años, el descenso del nivel de actividad de producción, la caída de la cartera de pedidos y los resultados de explotación negativos en el mismo periodo. Además, alega causas organizativas basándose en la necesidad de reorganizar la estructura operativa de la planta de Llodio traspasando el 40% de la producción de esta planta a las plantas de Samazan y Baños II.
Sin embargo, la sentencia señala, entre otras cuestiones, que los aumentos de costes de producción se incrementaron en los ejercicios 2020 a 2023, pero han bajado el coste en el ejercicio 2024 y hasta junio de 2025. Además, consideran que el coste de la madera en la comparativa de plantas no tiene en cuenta la diferencia de transporte, y también que, aunque el coste de personal se ha incrementado y mantenido, “los otros costes de producción referidos a energía, suministros o repuestos se sitúan en fechas previas al año 2023”.
Además, indica la sentencia que la caída de la cartera de pedidos que refleja una disminución hasta 2025 “deriva de la organización unitaria y de que la empresa distribuye la carga de trabajo entre sus empresas del grupo, con incremento efectivo de la cartera de pedidos entre octubre y noviembre de 2025”. Por otra parte, “la reorganización de la estructura operativa de la planta de Llodio con la decisión empresarial de llevar producción a Samazan o Baños II está basada en el supuesto deterioro de la situación productiva que se dice estructural, pero que no se demuestra quede corregida de aquella manera, puesto que existen costes financieros y de refinanciación de decisiones históricas previas, que son achacables al propio Grupo y su cabecera”, indica la sentencia. La sentencia da un respiro a la situación de esta empresa. La platilla se manifestará este viernes de manera conjunta con la de Tubos Reunidos en Amurrio bajo el lema “Nos quieren robar el futuro”.