Mérida acogerá un centro de datos para Inteligencia Artificial con una inversión de 2.800 millones
La empresa Fotowatio Renewable Ventures (FRV) proyecta un centro de procesamiento de datos orientado a Inteligencia Artificial que se ubicará en Mérida (Badajoz), con una inversión inicial de 2.800 millones de euros y la creación de entre 1.700 y 2.000 empleos durante la fase de construcción.
La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, se ha reunido este viernes con los responsables de FRV, empresa especializada en el desarrollo de soluciones energéticas sostenibles, y parte de Jameel Energy, con motivo de la puesta en marcha del proyecto 'Lusitanus', que se ubicará en el parque empresarial ExpacioMérida.
En concreto, ocupará una superficie de 240.000 metros cuadrados para el que ya se ha formalizado el contrato de reserva de suelo, según informa el Ejecutivo extremeño en un comunicado de prensa.
Guardiola ha destacado que 'Lusitanus' podría representar un salto estratégico para consolidar a Extremadura como un centro europeo de infraestructura digital sostenible, capaz de atraer inversión, empleo cualificado e innovación de alto impacto.
De acuerdo con las estimaciones de la compañía, el proyecto contará con una inversión de 2.100 millones de euros en infraestructura digital durante su primera fase, a los que se añadirían 700 millones de euros en infraestructura energética asociada de carácter sostenible, ya que más de un 80 % de su consumo eléctrico provendrá de autogeneración renovable, con un diseño que, según la empresa, minimizará el consumo de agua.
Por ello, apuntan, se trata de “uno de los mayores proyectos industriales y más avanzados tecnológicamente que existen actualmente en cartera tanto en Extremadura como en España y Europa”.
Para la presidenta, que ha estado acompañada en la reunión por el consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital en funciones, Guillermo Santamaría, 'Lusitanus' se integra en la estrategia regional que busca convertir a Extremadura en un referente europeo de computación sostenible y soberanía digital.
Para ello, se aprovechará “la disponibilidad de energía renovable competitiva, el desarrollo de suelo industrial y el ecosistema tecnológico emergente de la región”.
Impacto en empleo y tejido productivo
El despliegue del proyecto generará un impacto socioeconómico estructural, con entre 1.700 y 2.000 empleos durante la fase de construcción y más de 120 puestos de trabajo directos, estables y altamente cualificados en la fase de operación.
El efecto tractor alcanzará a sectores como la ingeniería, las telecomunicaciones, la seguridad, el mantenimiento especializado y los servicios avanzados, creando trabajos nuevos en el sector de la IA.
La presidenta ha ofrecido la ayuda y colaboración del Gobierno autonómico para el acompañamiento del proyecto, tal y como se ha venido haciendo hasta la fecha, señalando que “Extremadura avanza hacia un modelo económico basado en la innovación que fortalece nuestro posicionamiento como polo industrial y tecnológico en el suroeste europeo”.