El juez cita a Errejón para notificarle la apertura de juicio tras ratificar Mouliáa que sigue como acusación
El juez Adolfo Carretero sigue adelante con los trámites del procedimiento abierto contra Iñigo Errejón tras la decisión de Elisa Mouliáa de mantener la acusación de abuso sexual contra él. En un auto fechado este jueves, el magistrado da por “no ratificada” la renuncia que anunció la actriz en un primer momento. En consecuencia, rechaza la petición de archivo formulada por el exdiputado y le cita el próximo martes 17 de febrero para notificarle la apertura de juicio oral.
El pasado 4 de febrero, Mouliáa anunció en sus redes sociales que había comunicado al juzgado que se retiraba del procedimiento por “razones estrictamente personales y de salud”. El escrito, sin embargo, no estaba firmado por su abogado y su procurador, por lo que no tenía validez a efectos procesales. Apenas seis días después, la actriz cambió de criterio y su letrado acudió al juzgado para dejar “sin efecto” una renuncia que nunca se había ratificado formalmente.
Por tanto, el procedimiento sigue ahora su curso como si la denunciante no hubiera realizado ninguno de estos movimientos. Errejón está citado de nuevo para recoger el auto de apertura de juicio oral y la Audiencia Provincial, que es la instancia superior, tiene previsto fijar una nueva fecha para resolver los recursos presentados tanto por él como por la Fiscalía contra la decisión del juez instructor de sentar al exdiputado en el banquillo.
La Audiencia Provincial se reunió el pasado lunes para deliberar sobre estos recursos. Sus magistrados, sin embargo, optaron por dirigirse a Carretero para pedirle que aclarase si había recibido el escrito por el que la actriz comunicó que renunciaba a la acusación e instándole a aclarar si había tomado alguna decisión al respecto.
Ante los medios, Mouliaá explicó esta semana que su cambio de criterio se debía al reciente escrito de conclusiones en el que la Fiscalía afirma que “no hay delito” y que pedirá su absolución en caso de que la causa llegue a juicio. “He decidido que voy a continuar adelante en el procedimiento porque es deleznable que la Fiscalía haya escrito un escrito de absolución diciendo que además sí hubo consentimiento”, afirmó la actriz.
El Ministerio Público sostiene que no hay pruebas de que Errejón “fuera consciente por los hechos anteriores y por la forma en la que actuó la denunciante” de que ella no deseaba esa relación. En su escrito de conclusiones, del pasado enero y conocido esta semana, la fiscal afirma que la actriz no puso “oposición” cuando el exdiputado le dio un primer beso y que, después, él accedió cuando ella le dijo que parara porque no le estaba agradando un encuentro sexual debido a la “premura” y “vehemencia” con la que él estaba actuando.
El juez instructor, sin embargo, consideró que los hechos pueden ser constitutivos del antiguo delito de abuso sexual porque el exdiputado de Sumar “no empleó la violencia o intimidación”. Los hechos denunciados por la actriz se remontan a octubre de 2021, antes de la entrada en vigor de la ley del solo sí es sí que integró toda la violencia sexual bajo la denominación de agresión.
En su denuncia, Mouliaá relató haber sufrido tocamientos, besos no consentidos y comentarios de índole sexual por parte de Errejón al menos en tres ocasiones en la misma noche de octubre de 2021, antes, durante y después de una fiesta a la que acudieron en casa de unos amigos de ella. Errejón reconoció que quedó con Mouliaá, pero insistió en que todo fue consentido.
En su resolución, el juez Carretero otorgó credibilidad al relato de la denunciante, que constituye el principal “indicio probatorio” ante la ausencia de testigos presenciales de unos hechos que se habrían producido en la intimidad. El magistrado considera que su declaración fue “coherente en lo esencial” aunque no recordara algunos “detalles secundarios”, como si la habitación donde se habrían producido parte de los tocamientos tenía o no pestillo.
El magistrado admitió que la sometió a un “largo y exhaustivo” interrogatorio, en el que llegó a preguntarle si había denunciado por despecho. Y que ella “mantuvo la coherencia” y explicó que si no respondió a uno de los presuntos abusos —como sí hizo ante el tercer episodio— fue porque estaba “aturdida” y “bloqueada” ante la situación
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