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La solución ferroviaria a Plasencia es provisional según la ministra de Transportes

JL

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La solución ferroviaria de Plasencia, que los trenes de larga distancia no paren en la ciudad sino en la estación de Monfragüe, es provisional, ha dicho la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, después del revuelo creado en la ciudad al confirmarse que, al igual que pasaba con el Intercity, el nuevo servicio Alvia no llegará a la estación urbana placentina.

Al final, el que el trayecto de prueba del Alvia del pasado jueves partiera de la cuarta ciudad de Extremadura por habitantes, ha sido contraproducente al conocer la mayoría de los vecinos lo que ya se sabía en el mundo ferroviario, y es que la situación en fondo de saco de la estación placentina hace que los trenes más rápidos no entren, para no penalizar al resto de viajeros.

El asunto se ha complicado políticamente por la protesta del alcalde placentino, Fernando Pizarro (PP) que afirma no se va a quedar de brazos cruzados, mientras la oposición le recuerda que fueron él mismo y su partido quienes años atrás aceptaron los recortes de Rajoy y dejar aparcado el proyecto de una estación en la línea Cáceres-Madrid, en el paraje Fuentidueñas al sur de la ciudad.

Todo ello en ciernes de las elecciones municipales dentro de 11 meses.

La ministra de Transportes ha repetido en Barcelona que el no entrar en Plasencia es para no perjudicar al conjunto de usuarios porque, en caso contrario, “penalizaríamos el recorrido en más de 30 minutos”.

Ha destacado además que con la nueva infraestructura se duplican los servicios que se prestan en Plasencia “con un incremento y una mejora muy sustantiva de los tiempos de recorrido”, y que se sigue trabajando en el resto de proyectos, sobre todo para responder a las reivindicaciones “justas” de un tren de alta prestaciones en Extremadura, “que desde luego va avanzando a buen ritmo”.

El hecho de arrancar un viaje de prueba en un sitio por el que luego no parará el tren lo explica Raquel Sánchez en que “fue para mejor logística de lo que fue el trayecto”.

“Pero más allá de ese detalle es transmitir esa mejora de los servicios en general que se van a prestar en Extremadura en ese tramo de Plasencia a Badajoz” y su mejora en la primera de estas ciudades.

La solución ferroviaria de Plasencia, que los trenes de larga distancia no paren en la ciudad sino en la estación de Monfragüe, es provisional, ha dicho la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, después del revuelo creado en la ciudad al confirmarse que, al igual que pasaba con el Intercity, el nuevo servicio Alvia no llegará a la estación urbana placentina.

Al final, el que el trayecto de prueba del Alvia del pasado jueves partiera de la cuarta ciudad de Extremadura por habitantes, ha sido contraproducente al conocer la mayoría de los vecinos lo que ya se sabía en el mundo ferroviario, y es que la situación en fondo de saco de la estación placentina hace que los trenes más rápidos no entren, para no penalizar al resto de viajeros.

El asunto se ha complicado políticamente por la protesta del alcalde placentino, Fernando Pizarro (PP) que afirma no se va a quedar de brazos cruzados, mientras la oposición le recuerda que fueron él mismo y su partido quienes años atrás aceptaron los recortes de Rajoy y dejar aparcado el proyecto de una estación en la línea Cáceres-Madrid, en el paraje Fuentidueñas al sur de la ciudad.

Todo ello en ciernes de las elecciones municipales dentro de 11 meses.

La ministra de Transportes ha repetido en Barcelona que el no entrar en Plasencia es para no perjudicar al conjunto de usuarios porque, en caso contrario, “penalizaríamos el recorrido en más de 30 minutos”.

Ha destacado además que con la nueva infraestructura se duplican los servicios que se prestan en Plasencia “con un incremento y una mejora muy sustantiva de los tiempos de recorrido”, y que se sigue trabajando en el resto de proyectos, sobre todo para responder a las reivindicaciones “justas” de un tren de alta prestaciones en Extremadura, “que desde luego va avanzando a buen ritmo”.

El hecho de arrancar un viaje de prueba en un sitio por el que luego no parará el tren lo explica Raquel Sánchez en que “fue para mejor logística de lo que fue el trayecto”.

“Pero más allá de ese detalle es transmitir esa mejora de los servicios en general que se van a prestar en Extremadura en ese tramo de Plasencia a Badajoz” y su mejora en la primera de estas ciudades.

La solución ferroviaria de Plasencia, que los trenes de larga distancia no paren en la ciudad sino en la estación de Monfragüe, es provisional, ha dicho la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, después del revuelo creado en la ciudad al confirmarse que, al igual que pasaba con el Intercity, el nuevo servicio Alvia no llegará a la estación urbana placentina.

Al final, el que el trayecto de prueba del Alvia del pasado jueves partiera de la cuarta ciudad de Extremadura por habitantes, ha sido contraproducente al conocer la mayoría de los vecinos lo que ya se sabía en el mundo ferroviario, y es que la situación en fondo de saco de la estación placentina hace que los trenes más rápidos no entren, para no penalizar al resto de viajeros.