La pandemia del coronavirus ha propagado el teletrabajo en la sociedad, un fenómeno al que también se han apuntado los políticos, muchos de los cuales han trasladado a sus hogares sus despachos institucionales para compaginar su actividad con el confinamiento.
Aunque hay dirigentes que siguen acudiendo a sus sedes oficiales, el encierro ha llevado a otros a montar su oficina en casa y pertrecharse de un monitor y una cámara web para conectarse a las videoconferencias de trabajo.
Entre quienes mantienen su actividad con 'normalidad', está el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que sigue trabajando desde el Palacio de la Moncloa.
Sus apariciones han sido en la sala de prensa o en la que mantiene la ronda telemática con los presidentes autonómicos, espacio poco exhibido hasta ahora en el que luce un cuadro del pintor gallego Xesús Vázquez, cedido por el Museo Reina Sofía.
El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, también ha optado por mostrarse en su despacho oficial, desde el que ha aparecido en la televisión con una bandera de España al lado.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, lleva instalada en casa más de tres semanas al contagiarse del virus y se ha dejado ver en un escritorio con una butaca negra grande en alguna entrevista.
Para dar ejemplo, la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, también ha instalado la oficina en su domicilio, con un gran cuadro costumbrista de fondo.
El líder del PP, Pablo Casado, se ha prodigado desde su despacho en la sede de Génova o en alguna de sus salas, donde comparece trajeado con las banderas de España, con un crespón negro, y la UE para marcar perfil institucional.
Casado deja ver otros símbolos, como una fotografía suya con Felipe VI, y objetos personales, como fotos familiares y dibujos infantiles.
Tras su recuperación de la COVID-19, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha mostrado en las redes sociales su oficina del Congreso.
Una bandera de España y un cuadro del rey le cubren la espalda, y en una mesa baja situada junto a un sofá destaca la figura de un toro.
En la recta final de su embarazo, la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, lleva haciendo ruedas de prensa telemáticas desde casa antes, incluso, de que se decretara el estado de alarma y siempre elige como decorado el salón, de estilo moderno, donde detrás cuelga un cuadro grande de un mapamundi partido en tres piezas.
Entre los presidentes autonómicos, la madrileña Isabel Díaz Ayuso, ha roto este sábado su reclusión en solitario en un apartahotel una vez recuperada del coronavirus.
Durante casi el mes que ha estado contagiada, improvisó un despacho que incluía, entre otros detalles, una bandera de España y otra de la Comunidad de Madrid, una foto con Felipe VI y un telefonillo de fondo, mientras que en su mesa, además de papeles, había un bote de gel desinfectante.
Otro que ya ha vencido al virus es el presidente catalán, Quim Torra, si bien permanece refugiado en la Casa dels Canonges, residencia presidencial adyacente al Palau de la Generalitat, para ser congruente con su defensa del “autoconfinamiento solidario de todos”.
El nuevo bufete de Torra lo preside una senyera, varios cuadros de estilo abstracto, una mesa ovalada y una impresora grande.
En un rincón entre mapas
El presidente extremeño Guillermo Fernández Vara se ha sumado al “quédate en casa” y coordina a sus consejeros desde una sencilla mesa flanqueada por dos mapas antiguos, uno de Mérida y otro de la región.
Son varios los políticos que en su escenografía domiciliaria incluyen estanterías de libros, como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que tiene sus baldas repletas de archivadores y manuales, como un Larousse en color o “Capital e ideología”, del economista Thomas Piketty.
Una de las más originales ha sido la líder de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, embarazada de su segunda hija, y que, en vez de en su despacho, ha aprovechado el confinamiento para grabar un vídeo en el cuarto de baño de su casa, con guantes y estropajo en las manos.
“¿Es que los políticos y las políticas no limpian sus cuartos de baño? Hoy quiero mostrar que normalmente se limpian y que quien normalmente lo hace son mujeres que hacen un trabajo invisible, impagado. Señores, a coger a un estropajo, que no da alergia”, les ha azuzado.
El secretario general del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, se ha mudado a su casa en un pueblo de León y es su mujer la que le graba los vídeos, en los que ha llegado a aparecer algún biberón.
También los reyes han mostrado a los ciudadanos que se han enganchado al teletrabajo desde el Palacio de la Zarzuela.
En el despacho de Felipe VI, hay un pantalla grande para las conexiones telemáticas ante una mesa redonda en la que reposa una carpeta negra con el rótulo “COVID-19”.
De la oficina se conocían ya muchos detalles aunque las fotos divulgadas por la Casa Real han desvelado otros, como que entre los libros que amontona el rey está el de “Una España Mejor”, las recientes memorias del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
Más impacto ha causado la sala de trabajo de la reina, con un estilo completamente antagónico al de don Felipe, al estar decorada toda en blanco, incluido el mobiliario, con un estilo minimalista.