El Consello de Contas confirma el drama de TVG: su coste se dispara casi al mismo ritmo en el que se desploma su audiencia
En los tiempos dorados de la TVG, cualquier crítica sobre la calidad de su programación o el uso partidista de sus informativos era acallada utilizando dos argumentos: las aplastantes audiencias y la solvencia económica. Hoy, después de que el número de espectadores haya caído hasta mínimos históricos, el Consello de Contas –el órgano fiscalizador de la administración autonómica– ha constatado que, por el contrario, su coste para los gallegos despega casi en la misma proporción.
En menos de dos años y medio, la televisión autonómica ha perdido un tercio de sus espectadores. Finalizó 2023 con un promedio del 11% de share. En abril de 2026, último mes completo auditado por Fifty5Blue –la antigua Kantar Media–, esa cifra había caído un 33%, hasta el 7,4%, la segunda más baja en sus cuarenta años de historia.
A finales del mismo mes de abril, el Consello de Contas hacía público el informe de fiscalización de la Cuenta General de la Comunidad Autónoma para el año 2024. En ese ejercicio, la factura de la corporación de medios públicos, la CRTVG –hoy CSAG– se elevaba a los 132,86 millones de euros, un 11,6% más que el año anterior (119 millones) y un 28,71% por encima de los 103,22 millones del año 2021. 2024 fue el año en el que las audiencias tocaron fondo con un mínimo histórico del 8,6% de share, un récord negativo que sólo duraría doce meses. 2025 se cerró con dos décimas menos.
En 2024, según el Instituto Galego de Estatística (IGE), existían en Galicia 1.108.583 hogares, con una media de 2,43 habitantes en cada uno de ellos. Con esos datos como referencia, el coste de la CRTVG para los contribuyentes gallegos fue entonces de 119,84 euros al año por hogar, es decir, 9,9 euros al mes. Ese año, Netflix actualizó sus tarifas en España y dejó la suscripción básica, con anuncios, en 5,49 euros, hoy 8,99. Si la comparativa se traslada a la cadena pública de referencia en Europa, la BBC –creadora de franquicias de éxito internacional como Dr. Who o Top Gear–, recibió 159 libras de cada hogar británico durante el mismo período. Al cambio, unos 16 euros al mes.
La corporación de medios públicos de Galicia, según los datos del propio Consello, se nutre de una doble financiación: cubre un 6% de su presupuesto con ingresos publicitarios y ventas mientras que el 94% restante lo asumen los presupuestos de la comunidad autónoma. La fórmula elegida para hacerlo ha sido criticada de forma reiterada por el órgano fiscalizador, ya que la intervención de la Xunta considera los déficits de explotación de la CSAG como activos financieros en lugar de gasto no financiero. Pese a las alegaciones presentadas al informe, Contas se mantuvo firme en su criterio.
La cuestionada externalización de directos
Dos meses antes, en febrero, el Consello de Contas ya había “cuestionado” la eficiencia de la externalizacion del servicio de directos de la CSAG. En su informe, alertaba de los riesgos de “infrautilización” de los recursos propios y de los ajustes de precio. La fiscalización concluyó que “ni los informes de los expedientes ni la documentación posterior remitida por la Corporación” permitieron demostrar adecuadamente la inexistencia de medios propios, un “requisito imprescindible” para justificar esa externalización.
A esto suma la falta de motivación “suficiente” de la elección de los criterios de adjudicación, con formulaciones “abiertas e imprecisas” que “incrementan la discrecionalidad” en la valoración. En los contratos de 2021 y 2023 se concedieron prórrogas extraordinarias “sin respetar los requisitos y plazos establecidos por la Ley de Contratos”: no se publicitaron en el perfil del contratante.
El Consello critica que el abaratamiento de las tecnologías no se notase en el coste del servicio. Si, inicialmente, el 95% de las conexiones se realizaban por satélite, a través de unidades móviles, en 2023 y 2024 la tendencia se invirtió a favor de las mochilas de telefonía móvil, mucho más baratas. Sin embargo, este cambio “no se acompañó de una reducción en el precio de adjudicación ni se tradujo en un incremento de las conexiones en directo”, lo que, al órgano fiscalizador, le genera “dudas” sobre los principios de eficiencia y economía.
Aunque la CSAG afirmó que prestar el servicio con medios propios costaría 2,6 veces más que externalizarlo, Contas duda de esa eficiencia en la contratación por dos factores principales. Uno, el riesgo de infrautilización de recursos propios, ya que no obtuvieron “constancia de la utilización efectiva de los recursos humanos y materiales existentes” que podrían destinarse a este objetivo. El otro, que el precio global del contrato se base en el derecho al uso de dos unidades móviles vía satélite, un método detrimento frente a las económicas mochilas 4G/5G. Preguntada en el Parlamento por este informe, la directora xeral de la CSAG, Concepción Pombo, respondió que la externalización “se ajustaba a la legalidad”.