Feijóo apoya mantener la fábrica de ENCE en la ría de Pontevedra tras prometer trasladarla

El fin de la permanencia de ENCE en la ría de Pontevedra fue una de las grandes banderas de la oposición política y social al Gobierno de Manuel Fraga. Acciones parlamentarias, movilizaciones ciudadanos y una multitud de iniciativas exigieron en los últimos años del fraguismo que la factoría instalada en este enclave natural en 1957, en pleno desarrollismo franquist, se trasladase a un lugar más idóneo, exigencia que el Ayuntamiento pontevedrés secundó también desde 1999, cuando los populares perdieron su gobierno. Tras su paso a la oposición en Galicia el PP cambió de rumbo y, ya con Alberto Núñez Feijóo al frente, se mostró dispuesto al traslado de ENCE, reclamando una fórmula para que pudiera instalarse en otro punto de la misma comarca, para garantizar así el empleo. Esta posición se mantuvo, al menos públicamente, hasta esta precampaña municipal, cuando los conservadores han consumado un nuevo giro ratificado este miércoles en el Parlamento por el propio Feijóo.

No fueron pocas las promesas de los populares gallegos sobre el traslado de la pastera. Así, en la página 76 del programa económico con el que Feijóo ganó los comicios de 2009 el PPdeG aseguraba tener “claro” que iba “a recuperar para el disfrute de los ciudadanos” la “fachada marítima del margen izquierdo de la ría de Pontevedra”. Esto incluía su regeneración ambiental y “garantizar que el traslado de ENCE se haga dentro de la comarca de Pontevedra”, siempre “consultando con los ciudadanos” y con “plena transparencia”.

Dos meses después de convertirse en presidente, en junio del mismo año, el líder popular aprovechaba una visita a la ciudad para proclamar que “no cabe la posibilidad de mantener ENCE en la ría”. “No vamos a decir una cosa y a hacer la contraria”, aseguraba, en un contexto en el que garantizaba que el traslado de la fábrica era “una decisión personal” suya, pero también una “voluntad clara” del nuevo Gobierno. En la misma línea, en 2010 la Xunta aseguraba “valorar” la “buena disposición” de la dirección de la antigua empresa pública para “buscar una alternativa fuera de la ría” y en mayo de 2012 el entonces conselleiro de Medio Ambiente y actual alcalde de Santiago, Agustín Hernández, aseguraba en el Parlamento que ENCE “deberá abandonar” su emplazamiento “en el horizonte de 2018”, cuando se le termina la concesión

En esa primera legislatura no se produjeron avances significativos y, cuando en 2012 llegó una nueva campaña electoral, la promesa se reprodujo en el programa del PP. En la página 197 del nuevo documento los aspirantes a la reelección de Feijóo señalaban que “en la búsqueda de hacer compatible la actividad productiva con la calidad ambiental, se continuará la política adoptada en relación con la situación de la empresa ENCE en la ría de Pontevedra”. “El PPdeG mantiene su apuesta para que ENCE abandone su actual emplazamiento, considerando irrenunciable la continuación de su actividad en el entorno de la comarca de Pontevedra”, prometían mientras el propio PP, desde el Gobierno central, abría la puerta a que el traslado no se produjera con su reforma de la ley de espaldas.

Referencias al traslado de ENCE en los programas del PP en 2009 y 2012

El cambio de postura pública

Las promesas rotundas fueron, poco a poco, transformándose en ambigüedad y, así, en 2013 el propio Feijóo comenzó a reclamar “gestos” de la empresa para facilitar su continuidad. Donde no hubo ambigüedad fue en la intervención del candidato del PP a la alcaldía pontevedresa, Jacobo Moreira, que a finales de marzo apoyó abiertamente la permanencia de la factoría agitando la necesidad de mantener los puestos de trabajo y apelando a la “responsabilidad”. El anuncio le valió el aplauso de una parte del empresariado local y el rechazo del gobierno local (BNG) y de movimientos sociales como la asociación por la defensa de la ría.

Un argumentario semejante al de Moreira ha sido el desplegado este miércoles por Feijóo. El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, lo cuestionaba sobre el “estancamiento” de la economía gallega en el “fondo del pozo” de la crisis y lo instaba a responder por las preocupantes cifras de crecimiento del PIB, producción industrial y desempleo. “Como le preocupa la industria y a mí también sería bueno reflexionar”, señaló el presidente. “Podemos hacer una reflexión: ¿qué le parece valorar la industria forestal?”, cuestionó. “¿Y la industria papelera? ¿Debemos protegerla o cerrarla?”, añadió.

En su segundo turno el jefe del Ejecutivo fue todavía más explícito. Como su candidato, Feijóo echa mano de los datos de la EPA, escasamente fiables en el ámbito local -el propio Instituto Galego de Estatística advierte de que “deben tomarse con precaución porque pueden estar afectados por elevados errores de muestreo-, para sentenciar que ”Pontevedra es la ciudad con más paro de Galicia“, incluso ”por encima de Ferrol“ y por eso el BNG debe aclarar si ”debemos hablar del futuro de ENCE“. ”Queremos hablar del futuro de ENCE y ustedes quieren cerrar la industria forestal para echarle la culpa a la Xunta“, le espetó a Jorquera.