El jurado declara culpables del asesinato de Yoel Quispe al autor de la puñalada mortal y al que le pasó la navaja

El Tribunal del Jurado ha declarado culpable de asesinato al joven autor confeso de la puñalada mortal a Yoel Quispe, en la Nochebuena de 2023 en A Coruña, y también al que le facilitó la navaja, según reconoció el mismo en el juicio.

Ha sido tras la deliberación durante esta semana y después de que se les entregase el objeto del veredicto este lunes. Todo tras una juicio que se prolongó, en la Audiencia Provincial de A Coruña, durante varias semanas.

Esto con absolución ya, antes de reunirse el jurado para deliberar, de otro joven, amigo de los anteriores, y que estuvo presente ese día, sin llegar a tener participación, según defendió su letrada. Fue, expuso el juez, por ausencia de pruebas contra él. Solo la acusación particular en representación de la madre pedía su condena como cómplice.

Veredicto

Con unanimidad en la mayoría de las preguntas planteadas y por mayoría en algunas otras, el jurado popular ha considerado probado que el autor confeso de la puñalada mortal actuó con la intención de causar la muerte mientras que ha rechazado que tuviese mermadas sus capacidades cognitivas o volitivas o afectación por consumo de drogas.

Del joven que le dio la navaja, ha sostenido que era consciente de lo que podía ocurrir. En su caso, no fue por unanimidad el veredicto, sino por mayoría, con siete votos de miembros del jurado. Por otra parte, entienden que la víctima tenía disminuidos sus reflejos por el alto consumo etílico.

Petición de penas

En sus conclusiones definitivas, Fiscalía solicitó condena por asesinato, en concreto 20 años de cárcel y otros cinco de libertad vigilada, para el autor confeso de la puñalada mortal y para el otro procesado. Esto después de que, en su declaración, el primero atribuyese a un “arrebato” el hecho de que pidiese la navaja a su amigo.

“Vino a pegarme, me enfadé y la clavé”, expuso sobre la víctima. El considerado por Fiscalía y acusaciones particulares cooperador necesario dijo, en un primer momento, que el arma era del autor del apuñalamiento, pero luego reconoció que se la dio “por miedo”.

Las acusaciones particulares elevaron a 25 años su solicitud de pena por asesinato para ambos mientras que las defensas reclamaron la absolución de sus clientes. En el caso del joven que admitió haberle agredido con la navaja, su abogada planteó, de forma alternativa, la consideración de los hechos como homicidio imprudente.