Memorialistas califican de “espectáculo inmoral” la subasta de bienes de Meirás en beneficio de la familia Franco
La subasta de bienes sacados del Pazo de Meirás es “un espectáculo lamentable e inmoral”, según la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña, que carga contra el Estado y la Xunta porque considera que esto es una evidencia de que “no defendieron adecuadamente” estos objetos, muchos de los cuales sostiene que deberían formar parte del patrimonio público. Lamenta esta “especie de feria de oportunidades del franquismo” que tiene como beneficiarios a los herederos del dictador Francisco Franco: “Una asquerosa apología muy lucrativa del régimen”.
El colectivo memorialista protesta porque las administraciones no atendieron sus peticiones de hacer inspecciones de los bienes y, en caso de que se encontrase alguno del dominio público, se impidiese la venta. Con independencia de que figuren o no en inventarios, “los bienes de dominio público son imprescriptibles e inalienables”, recalca. La CRMH hace referencia a los inventarios e informes encargados sobre los bienes que estaban en el interior del pazo una vez que la Justicia falló que el inmueble debía pasar a manos del Estado. Esos documentos fueron los que determinaron qué piezas debían permanecer en Meirás y cuáles se consideraban propiedad de los Franco.
La CRMH asegura que, entre los bienes sacados a subasta, hay objetos que estaban en Meirás antes de que muriese el dictador e incluso antes de la llegada de los Franco en 1938, por lo que están ligados a la escritora Emilia Pardo Bazán o al periodo de la dictadura. Cuestiona que estas piezas no se hayan reclamado como patrimonio público. En el catálogo de la puja, insiste, se evidencia que muchos de los objetos tienen, “como mínimo, una aparente vinculación” con esas etapas históricas y que, en varios casos, es fácil identificarlos con fotografías antiguas. “Exigimos, pues, que se den las explicaciones oportunas de por qué bienes del pazo, que tienen la consideración anteriormente descrita, no fueron incorporados a los inventarios que defendió la Abogacía del Estado en los diferentes procesos de reclamación judicial”.
Esta falta de diligencia de la que acusan a Xunta y Estado en la defensa de los bienes de Meirás “atenta contra la integridad patrimonial del pazo”, pero también “contra la memoria y el respeto que una sociedad democrática debe ofrecer a las víctimas del franquismo”. “Es inaceptable que, a más de 50 años de la muerte del dictador Franco, sus herederos continúen apropiándose de bienes que tienen su origen en la dictadura franquista”, recalcan. Y consideran que esto contradice algunas de las afirmaciones que se hacen en la reciente declaración del pazo como Lugar de Memoria, como la de que el inmueble deja de ser un símbolo de la apropiación y el poder franquista para ser un referente de la defensa de los valores democráticos y de la construcción de una memoria colectiva basada en la verdad, la justicia, la reparación y la preservación del patrimonio común. Con la subasta “ocurrió justo lo contrario”, agregan.
La CRMH recuerda que está pendiente la ejecución de la liquidación del estado posesorio de Meirás, lo que va a implicar que el Estado abone una compensación a los Franco por abandonar el pazo, dado que la sentencia considera que los herederos del dictador actuaron de buena fe. De nuevo, protesta el colectivo, los beneficiarios son los descendientes de Francisco Franco. Estos ingresos que van a tener, tanto por la indemnización como por la subasta, se derivan de procesos en los que las administraciones “reconocieron derechos a los herederos del dictador que resultan insoportables en términos morales y democráticos”, concluyen.