Pemex niega en México que vaya a construir remolcadores en Galicia
Las dudas sobre los acuerdos entre Pemex y el Gobierno gallego vuelven a irrumpir en la carrera electoral. Después de la polémica surgida sobre la construcción de dos buques hoteles en los astilleros gallegos, que finalmente quedan a expensas de que la petrolera estatal escoja o no la oferta que le hará su filial PMI en colaboración con Barreras y Navantia, la construcción de los remolcadores que prometió la Xunta vuelve a quedar en el aire.
La intención del Ejecutivo gallego, tal y como adelantó Praza.com, es anunciar el encargo de dos remolcadores por parte de la petrolera mexicana Pemex para los astilleros gallegos en los próximos días.anunciar el encargo de dos remolcadores Según fuentes conocedoras de la negociación, el acuerdo para la construcción en Galicia de estos dos buques está ya cerrado y serviría para devolver las esperanzas al sector naval en el país y, de paso, contestar así las dudas surgidas en cuanto a los floteles y a la ausencia de partidas presupuestarias para el dique flotante en la ría de Ferrol, la gran reivindicación desde hace tiempo de los trabajadores, que este jueves protestaron en el inicio de la campaña en Ferrol en una manifestación que acabó en incidentes.
No obstante, y tal y como advertía Praza Pública, las dificultades a este acuerdo podrían llegar de nuevo desde México, en este caso por las advertencias de los armadores del país azteca. La Cámara Mexicana del Transporte Marítimo aseguró en declaraciones a varios medios que “Pemex ya descartó adquirir los 14 remolcadores en España” y presiona con fuerza, tanto que alguno de sus asociados reclama por carta al Gobierno de México que “cancele” estos contratos con la Xunta.
De hecho, Praza Pública tuvo acceso a una carta en la que un directivo de Pemex niega a uno de los armadores preocupados por el acuerdo que los remolcadores pactados en el memorándum de colaboración entre la petrolera y la Xunta se vayan a construir en Galicia, a pesar de que eso fue lo que afirmó la firma azteca hace poco en un comunicado oficial “siempre que se den condiciones de calidad, precio y oportunidad”.
En la carta, datada en el pasado 21 de agosto, Francisco Fernández Lagos, subdirector de distribución de Pemex Refinación, le asegura al armador interesado que dicho convenio “es inexistente”. “Me permito comentarle que la Subdirección de Distribución de Pemex-Refinación (...) no ha celebrado convenio de construcción alguno, por lo que el convenio al que usted alude resulta inexistente”, le dice a este empresario, que había enviado una carta al presidente de México para informarse sobre los contratos con la Xunta.
Así, la misiva llega en contestación a la solicitud de este armador “al titular del Ejecutivo federal de la cancelación de un supuesto convenio mediante el cual se construirán 14 remolcadores para Pemex en los astilleros de la región de Galicia en España”.
“En este sentido, es importante señalar que la construcción de 14 remolcadores para Petróleos Mexicanos y/o Pemex Refinación, dependiendo de su cantidad y alcance, constituiría un proyecto susceptible de ser aprobado por distintas instancias de la Administración, cuya implementación se conduciría por el nuevo régimen de contratación para actividades substantivas de carácter productivo previsto en la Ley de Petróleos Mexicanos”, asegura el directivo de Pemex, que aclara que ese acuerdo entre la petrolera y la Xunta debe ser ratificado por distintos departamentos de la Admnistración azteca.
Esta carta fue remitida tres meses después de la firma del memorándum de entendimiento de colaboración entre Xunta y Pemex en mayo, pero más de un mes después de que la petrolera mexicana intentara aclarar los acuerdos con el Gobierno gallego en un comunicado oficial en el que se aclaraban los contratos firmados en Santiago de Compostela.
Tal y como aseguran varios diarios mexicanos, el enfado de los armadores y astilleros mexicanos provoca que muchos de ellos intenten poner obstáculos en el acuerdo entre Pemex, la Xunta y las empresas gallegas, más aún toda vez que el próximo 1 de diciembre asumirá el poder el PRI, vencedor en las últimas elecciones, partido que será también quien decida sobre las nuevas contrataciones de la petrolera. Hay quien habla incluso de un “boicot” al pacto con el Gobierno gallego promovido por el grupo TMM.
Mientras en Galicia la oposición pide a Feijóo que resuelva las dudas enseñando los contratos, en México las informaciones van en el camino contrario, muchas de ellas acusando a Pemex de negar los acuerdos con la Xunta para evitar el rechazo de las grandes compañías mexicanas, tanto de los armadores como de los astilleros. El caso es que la petrolera estatal tendrá que aclarar muchas cosas. En Galicia y en su propio país.