La Xunta anuncia una moratoria de dos años para nuevas granjas en la cuenca del río Limia por su contaminación
La Xunta de Galicia anuncia una moratoria temporal, que estará vigente un máximo de dos años, para la tramitación y concesión de nuevas licencias para la instalación de granjas de porcino, bovino o avícolas en las superficies en las que la escorrentía fluya hacia la cuenca del río Limia. También se aplicará para las ampliaciones de las explotaciones ya existentes. La medida se incorpora como una actualización al proyecto de decreto para actuar contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias en Galicia. El contexto de fondo es la histórica sentencia que el año pasado condenó tanto a la administración autonómica como a la estatal (por las responsabilidades de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil) por vulnerar los derechos fundamentales de los vecinos del embalse de As Conchas por una contaminación que deriva en la proliferación de bacterias peligrosas.
En julio de 2025, solo cuatro días después de esa sentencia -confirmada después, en febrero de 2026, por el Tribunal Supremo-, la Xunta arrancaba el proceso para el anteproyecto del decreto de nitratos. Un año después, el Gobierno gallego presentó su propuesta y abrió el plazo de alegaciones. Las presentaron varias entidades ecologistas, que cargaban contra las demoras de la Xunta para intervenir para frenar la contaminación de la actividad intensiva y la acusaban de haberse enrocado en el negacionismo con lo que calificaban de “no-decreto”. La Consellería do Medio Rural ha insistido en los últimos años en el discurso de que no está claro que los problemas se deriven de los residuos y purines de las granjas y ha retrasado la toma de decisiones asegurando que estaba a la espera de que el Gobierno central concretase los datos.
Greenpeace, el Movemento Ecoloxista da Limia y la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) denunciaron hace unas semanas que “casi un tercio de la extensión total del borrador del decreto” entonces en exposición pública se centraba en “cuestionar las evidencias sobre la importancia de la contaminación por nitratos de origen agrario” en Galicia. Entre la extensa documentación aportada por los denunciantes en el caso de As Conchas se encontraban informes de expertos que concluían que el origen está, sin duda, en la actividad de las grandes granjas de A Limia. Citan datos estadísticos oficiales para evidenciar que la carga ganadera en la cuenca del Limia hasta la estación de control de Ponteliñares “sería equivalente a la de entre 1,5 y 2 millones de personas, cuando la población humana es de solo 21.000 habitantes”. Y señalan que, aunque todas las aguas fecales se vertiesen sin depurar, la contribución a la contaminación por nitrógeno y fósforo “apenas sería de entre el 1 y el 1,5% del total”.
Medio Rural incorpora ahora una actualización del proyecto de decreto, de modo que el plazo de envío de sugerencias vuelve a estar abierto y permanecerá así hasta el 13 de octubre. Agrega al texto una disposición adicional en la que se hace referencia a la “alta densidad ganadera” en la cuenca del río Limia y señala que “se prohíbe la autorización y registros de nuevas explotaciones” de cerdos, vacas y aves, además de un aumento de la capacidad de las existentes. Las excepciones se aplican para el autoconsumo, en concreto para las explotaciones avícolas de autoconsumo, las porcinas extensivas de autoconsumo y las bovinas con una capacidad máxima de 1,2 unidades de ganado mayor en las que se críen exclusivamente animales para matadero con fines de autoconsumo en en la propia explotación. El texto agrega que se pueden hacer modificaciones en las granjas existentes si no suponen un aumento de la capacidad productiva.
El tiempo máximo que se aplicará la moratoria va a ser de dos años, pero decaerá antes si se aprueban los programas de actuación que corresponden si se declaran zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. La Consellería también puede dejar sin efecto la prohibición antes si en estos dos años se acredita, “mediante evaluación técnica motivada, que la contaminación dejó de tener un origen significativamente agrario”.
Otra disposición adicional aclara que la prohibición de autorizar nuevas granjas no se aplica a modificaciones que impliquen un aumento de la capacidad de producción si ya estaban autorizadas antes del 21 de septiembre de 2026 ni para las solicitudes de permisos que presenten personas que reciben ayudas para agricultores jóvenes.
En su exposición en el proyecto de decreto, la Xunta insiste en que no hay un informe definitivo de presiones elaborado por el Gobierno central y, por eso, la comunidad no puede designar zonas vulnerables. Pero admite que los datos provisionales obtenidos dentro del estudio de presiones en ciertos puntos de la cuenca del Limia llevan a la Xunta a adoptar algunas medidas “al haberse detectado que el origen de la contaminación es significativamente agrario”. “Los datos obtenidos son suficientemente consistentes como para activar una respuesta administrativa previa a la posible declaración de zona vulnerable”, reconoce.
Añade que la moratoria contribuye a ejecutar la sentencia por la contaminación de las macrogranjas en As Conchas, ya que “enuncia expresamente entre las acciones correctoras que podría adoptar la administración autonómica con la finalidad de restaurar el medio la adopción de una moratoria específica” que impida la instalación de más explotaciones en A Limia.
Medio Rural expone en una nota de prensa que hizo la actualización tras recibir el borrador del informe definitivo sobre presiones del Ministerio para la Transición Ecológica, al que indica que ya ha presentado alegaciones. La Consellería asegura que hay diez puntos en los que considera que la información no es concluyente sobre el origen agrario de la contaminación. Son los puntos de control de la costa Ártabra (Valdoviño y Abegondo); Coruña interior (Melide y Santiso); Costa da Morte (Zas); Zona Coruña Centro (Trazo); Rías Baixas (Cambados); y Rías Baixas Sur (Redondela, Vigo y Baiona).