Balears da luz verde a su Ley de Juventud, que garantizará al menos un 15% de vivienda pública para los jóvenes

Esther Ballesteros

Mallorca —

0

El Parlament balear ha dado luz verde este martes a la nueva Ley de Juventud, que garantizará un porcentaje mínimo del 15% del parque público de viviendas de las islas para los jóvenes -al que define como un colectivo “con necesidades y demandas específicas”- con el objetivo de garantizar su emancipación. Un 15%, señalan desde el Govern, porque es la cifra que representan sobre el total de la población residente en el archipiélago.

En concreto, la normativa, que renueva por primera vez en 15 años la vigente en la actualidad, establece que será obligatorio un plan de emancipación transversal que gravite sobre tres ejes: el acceso al trabajo, el acceso a la vivienda y la formación permanente. En cuanto al trabajo y la vivienda, el nuevo proyecto de ley los entiende como ejes clave en el proceso de emancipación de los jóvenes, mientras que respecto a la formación permanente la considera el eje dirigido a mejorar la calificación de este colectivo.

En Balears, la tasa de emancipación residencial de los jóvenes -aquellos con edades comprendidas entre 16 y 30 años, si bien el grupo parlamentario de El PI ha pedido que se amplíe esta franja hasta los 35- ha pasado en los últimos diez años de ser del 35,6 por ciento a ser del 17,8 por ciento.

“Parece de sentido común que es un colectivo específico, pero no estaba reconocido como tal en la ley actual, que sólo lo distinguía como diverso y heterogéneo, que lo es, pero no es suficiente”, ha defendido durante su intervención en el pleno del Parlament la consellera de Asuntos Sociales y Deportes, Fina Santiago.

En este sentido, ha concretado que la nueva ley, entre otras cuestiones, reconoce el derecho de los jóvenes a ser destinatarios de políticas públicas de emancipación y su derecho a la participación y dota de “especial relevancia” al Consejo Balear de la Juventud para que tenga más autonomía.

Otra de las novedades más destacadas de la nueva Ley radica en que separa la juventud del ocio educativo, que ya cuenta con su propia normativa. Sobre este último ámbito, la ley lo defiende como mecanismo transformador de la juventud en ciudadanos activos comprometidos con los valores, pero sobre todo, “y por una cuestión de emergencia”, el objetivo es centrar las políticas de juventud “en las políticas de emancipación más allá de las políticas históricas de ocio educativo y participación”.

Por lo que respecta a mejorar la calificación de los jóvenes, se establecen una serie de directrices en formación y empleo: una pasa por potenciar la movilidad para realizar estudios en otras Comunidades Autónomas y, al mismo tiempo, facilitar el retorno voluntario de los jóvenes que han tenido que marcharse fuera de las Illes Balears y ahora quieren volver.

Mejora de las condiciones laborales

En relación con el empleo, se insta a promover la mejora de las condiciones de trabajo de los jóvenes para avanzar hacia un modelo productivo basado en la innovación e impulsar la aparición y continuidad de proyectos de emprendimiento joven.

La Ley contempla, asimismo, la creación de una cartera de servicios de la juventud que permita la modalidad de concertación con entidades que trabajan con población joven vulnerable. El objetivo es expandir a las distintas administraciones sus servicios a partir de esta modalidad de oferta pública. 

En la normativa también se aborda por primera vez el tema de las medidas juveniles de justicia, así como la Red de Emancipación de los Jóvenes Extutelados.

“Tenemos una ley de 2006 que recoge estos derechos, pero son derechos que tenemos todas las personas como ciudadanos, por eso era importante que se estableciera una ley específica para la juventud, que tengan derechos específicos como tienen las personas mayores o los niños”, ha manifestado Santiago en declaraciones a los medios de comunicación.

Tal como ha subrayado, desde el momento en que la Ley esté publicada, todas las administraciones públicas “estarán obligadas a hacer políticas de emancipación”, especificando que, entre las medidas que impulsen, deben tener en cuenta que el 15 por ciento de la vivienda pública debe destinarse a este colectivo o que cualquier programa que desarrollen “debe tener presentes a los jóvenes”.

“Los protagonistas de esta Ley son los jóvenes”

“Es importante que los ciudadanos sepan que, además de lo que ven, hay muchas horas de trabajo. Un ejemplo de ello ha sido el debate tranquilo y sosegado de la Ley de Juventud, una normativa que busca adaptarse a los nuevos retos así como estimular y fomentar la participación activa de los jóvenes en la toma de decisiones de lo que les afecta”, ha subrayado, por su parte, el portavoz parlamentario de MÉS per Mallorca, Miquel Ensenyat.

Como ha abundado el ecosoberanista, “los protagonistas de esta Ley son los jóvenes”: “Hasta ahora se hacían políticas para la juventud, ahora, con esta ley, que busca la participación de los jóvenes, las políticas que se hagan sí serán políticas de juventud”.

Por su parte, el portavoz parlamentario adjunto de Ciudadanos (Cs), Juanma Gómez, consideró este lunes “mejorable” la ley de Juventud, a la que su formación ha presentado un total de 32 enmiendas, entre las que destacan una petición de que esta norma incluya a los jóvenes desde los 15 y hasta los 35 años de edad.

Con todo, durante su intervención en la sesión plenaria, Gómez se ha mostrado satisfecho con la aprobación de la normativa porque “da respuesta a las demandas y a las inquietudes de los jóvenes de Balears, especialmente en una situación de crisis y de dificultades para llevar a cabo el proyecto vital de acceso al mundo laboral, de la conciliación entre estudios, trabajo y familia, de acceso a un alquiler o de adquisición de una vivienda”.

Así, ha reconocido “la importancia de la ley” y ha pedido “firmeza, protagonismo, participación, compromiso y acción tangible para garantizar derechos y posibilitar obligaciones”, así como que se apueste por integrar políticas en este sentido desde los 15 a los 35 años.

Por su parte, El PI-Proposta per les Illes ha pedido también ampliar la franja de edad, “porque los estudios se tienen que preparar más y es más complicado acceder al mundo laboral”, así como que se remarquen “derechos específicos”. “Es imprescindible que en esta ley se especifiquen todos los derechos de los jóvenes, que estén identificados y especificados”, han destacado.

Políticas claras y específicas “para que tengan una vida vital y llena”

En su turno de intervención, el PP ha lamentado, entre otras cuestiones, que no se haya aprobado ninguna de sus propuestas en relación al Consejo de la Juventud. “Defendemos que hay que dotarlo de una agilidad que hoy no tiene”, han apuntado.

Mientras tanto, la diputada de Podemos en el Parlament Cristina Mayor ha subrayado que las personas jóvenes de Baleares “deben poder desarrollar su proyecto de vida” y esta ley “diseña un plan transversal para su emancipación”. “Nuestra comunidad autónoma necesita darles a las personas jóvenes políticas claras y específicas para que tengan una vida vital y llena, favoreciendo la igualdad de oportunidades”, ha concluido.

El pasado mes de marzo, Vox buscó tumbar el proyecto de ley alegando que la norma “no atiende a las verdaderas necesidades” de los jóvenes y advirtiendo de un “intento de colectivización” de la juventud, si bien la enmienda a la totalidad presentada por la formación de extrema derecha recibió el voto en contra de todos los grupos del Parlament a excepción del PP, que se abstuvo.

Entre las reacciones de los distintos grupos, Mayor, desde Podemos, exigió a Vox propuestas concretas en materia de juventud y acusó al partido de “ridiculizar cualquier avance con discursos vacíos de contenido”.

El Parlament balear ha dado luz verde este martes a la nueva Ley de Juventud, que garantizará un porcentaje mínimo del 15% del parque público de viviendas de las islas para los jóvenes -al que define como un colectivo “con necesidades y demandas específicas”- con el objetivo de garantizar su emancipación. Un 15%, señalan desde el Govern, porque es la cifra que representan sobre el total de la población residente en el archipiélago.

En concreto, la normativa, que renueva por primera vez en 15 años la vigente en la actualidad, establece que será obligatorio un plan de emancipación transversal que gravite sobre tres ejes: el acceso al trabajo, el acceso a la vivienda y la formación permanente. En cuanto al trabajo y la vivienda, el nuevo proyecto de ley los entiende como ejes clave en el proceso de emancipación de los jóvenes, mientras que respecto a la formación permanente la considera el eje dirigido a mejorar la calificación de este colectivo.

En Balears, la tasa de emancipación residencial de los jóvenes -aquellos con edades comprendidas entre 16 y 30 años, si bien el grupo parlamentario de El PI ha pedido que se amplíe esta franja hasta los 35- ha pasado en los últimos diez años de ser del 35,6 por ciento a ser del 17,8 por ciento.

“Parece de sentido común que es un colectivo específico, pero no estaba reconocido como tal en la ley actual, que sólo lo distinguía como diverso y heterogéneo, que lo es, pero no es suficiente”, ha defendido durante su intervención en el pleno del Parlament la consellera de Asuntos Sociales y Deportes, Fina Santiago.

En este sentido, ha concretado que la nueva ley, entre otras cuestiones, reconoce el derecho de los jóvenes a ser destinatarios de políticas públicas de emancipación y su derecho a la participación y dota de “especial relevancia” al Consejo Balear de la Juventud para que tenga más autonomía.

Otra de las novedades más destacadas de la nueva Ley radica en que separa la juventud del ocio educativo, que ya cuenta con su propia normativa. Sobre este último ámbito, la ley lo defiende como mecanismo transformador de la juventud en ciudadanos activos comprometidos con los valores, pero sobre todo, “y por una cuestión de emergencia”, el objetivo es centrar las políticas de juventud “en las políticas de emancipación más allá de las políticas históricas de ocio educativo y participación”.

Por lo que respecta a mejorar la calificación de los jóvenes, se establecen una serie de directrices en formación y empleo: una pasa por potenciar la movilidad para realizar estudios en otras Comunidades Autónomas y, al mismo tiempo, facilitar el retorno voluntario de los jóvenes que han tenido que marcharse fuera de las Illes Balears y ahora quieren volver.

Mejora de las condiciones laborales

En relación con el empleo, se insta a promover la mejora de las condiciones de trabajo de los jóvenes para avanzar hacia un modelo productivo basado en la innovación e impulsar la aparición y continuidad de proyectos de emprendimiento joven.

La Ley contempla, asimismo, la creación de una cartera de servicios de la juventud que permita la modalidad de concertación con entidades que trabajan con población joven vulnerable. El objetivo es expandir a las distintas administraciones sus servicios a partir de esta modalidad de oferta pública. 

En la normativa también se aborda por primera vez el tema de las medidas juveniles de justicia, así como la Red de Emancipación de los Jóvenes Extutelados.

“Tenemos una ley de 2006 que recoge estos derechos, pero son derechos que tenemos todas las personas como ciudadanos, por eso era importante que se estableciera una ley específica para la juventud, que tengan derechos específicos como tienen las personas mayores o los niños”, ha manifestado Santiago en declaraciones a los medios de comunicación.

Tal como ha subrayado, desde el momento en que la Ley esté publicada, todas las administraciones públicas “estarán obligadas a hacer políticas de emancipación”, especificando que, entre las medidas que impulsen, deben tener en cuenta que el 15 por ciento de la vivienda pública debe destinarse a este colectivo o que cualquier programa que desarrollen “debe tener presentes a los jóvenes”.

“Los protagonistas de esta Ley son los jóvenes”

“Es importante que los ciudadanos sepan que, además de lo que ven, hay muchas horas de trabajo. Un ejemplo de ello ha sido el debate tranquilo y sosegado de la Ley de Juventud, una normativa que busca adaptarse a los nuevos retos así como estimular y fomentar la participación activa de los jóvenes en la toma de decisiones de lo que les afecta”, ha subrayado, por su parte, el portavoz parlamentario de MÉS per Mallorca, Miquel Ensenyat.

Como ha abundado el ecosoberanista, “los protagonistas de esta Ley son los jóvenes”: “Hasta ahora se hacían políticas para la juventud, ahora, con esta ley, que busca la participación de los jóvenes, las políticas que se hagan sí serán políticas de juventud”.

Por su parte, el portavoz parlamentario adjunto de Ciudadanos (Cs), Juanma Gómez, consideró este lunes “mejorable” la ley de Juventud, a la que su formación ha presentado un total de 32 enmiendas, entre las que destacan una petición de que esta norma incluya a los jóvenes desde los 15 y hasta los 35 años de edad.

Con todo, durante su intervención en la sesión plenaria, Gómez se ha mostrado satisfecho con la aprobación de la normativa porque “da respuesta a las demandas y a las inquietudes de los jóvenes de Balears, especialmente en una situación de crisis y de dificultades para llevar a cabo el proyecto vital de acceso al mundo laboral, de la conciliación entre estudios, trabajo y familia, de acceso a un alquiler o de adquisición de una vivienda”.

Así, ha reconocido “la importancia de la ley” y ha pedido “firmeza, protagonismo, participación, compromiso y acción tangible para garantizar derechos y posibilitar obligaciones”, así como que se apueste por integrar políticas en este sentido desde los 15 a los 35 años.

Por su parte, El PI-Proposta per les Illes ha pedido también ampliar la franja de edad, “porque los estudios se tienen que preparar más y es más complicado acceder al mundo laboral”, así como que se remarquen “derechos específicos”. “Es imprescindible que en esta ley se especifiquen todos los derechos de los jóvenes, que estén identificados y especificados”, han destacado.

Políticas claras y específicas “para que tengan una vida vital y llena”

En su turno de intervención, el PP ha lamentado, entre otras cuestiones, que no se haya aprobado ninguna de sus propuestas en relación al Consejo de la Juventud. “Defendemos que hay que dotarlo de una agilidad que hoy no tiene”, han apuntado.

Mientras tanto, la diputada de Podemos en el Parlament Cristina Mayor ha subrayado que las personas jóvenes de Baleares “deben poder desarrollar su proyecto de vida” y esta ley “diseña un plan transversal para su emancipación”. “Nuestra comunidad autónoma necesita darles a las personas jóvenes políticas claras y específicas para que tengan una vida vital y llena, favoreciendo la igualdad de oportunidades”, ha concluido.

El pasado mes de marzo, Vox buscó tumbar el proyecto de ley alegando que la norma “no atiende a las verdaderas necesidades” de los jóvenes y advirtiendo de un “intento de colectivización” de la juventud, si bien la enmienda a la totalidad presentada por la formación de extrema derecha recibió el voto en contra de todos los grupos del Parlament a excepción del PP, que se abstuvo.

Entre las reacciones de los distintos grupos, Mayor, desde Podemos, exigió a Vox propuestas concretas en materia de juventud y acusó al partido de “ridiculizar cualquier avance con discursos vacíos de contenido”.

El Parlament balear ha dado luz verde este martes a la nueva Ley de Juventud, que garantizará un porcentaje mínimo del 15% del parque público de viviendas de las islas para los jóvenes -al que define como un colectivo “con necesidades y demandas específicas”- con el objetivo de garantizar su emancipación. Un 15%, señalan desde el Govern, porque es la cifra que representan sobre el total de la población residente en el archipiélago.

En concreto, la normativa, que renueva por primera vez en 15 años la vigente en la actualidad, establece que será obligatorio un plan de emancipación transversal que gravite sobre tres ejes: el acceso al trabajo, el acceso a la vivienda y la formación permanente. En cuanto al trabajo y la vivienda, el nuevo proyecto de ley los entiende como ejes clave en el proceso de emancipación de los jóvenes, mientras que respecto a la formación permanente la considera el eje dirigido a mejorar la calificación de este colectivo.