Claves de las elecciones municipales en Francia: el avance de la ultraderecha, el duelo en la izquierda y la batalla por París

Amado Herrero

París —
16 de marzo de 2026 16:39 h

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Desde que Emmanuel Macron llegase al poder en 2017, favorecido por el colapso a nivel nacional de los dos grandes partidos, la política francesa está inmersa en un proceso de constante reconfiguración. Casi una década después, el bloque de centro —gran ganador de aquellas elecciones— no deja de perder terreno, la extrema derecha crece con cada escrutinio y las rivalidades emergen tanto en la derecha como en la izquierda.

Si bien los politólogos insisten en que las municipales no son un indicador exacto del contexto nacional, los medios franceses escrutan el resultado de estas elecciones buscando señales de cómo el equilibrio de fuerzas actual anticipa el inicio de la campaña para la elección presidencial de 2027.

La extrema derecha mantiene sus aspiraciones, pero la victoria no está asegurada

Pese a su discurso triunfalista en la noche del domingo, en realidad el partido de Marine Le Pen se había marcado objetivos relativamente modestos para estas elecciones municipales. Para no perder la dinámica creada por los buenos resultados de las legislativas y europeas de 2024, el actual presidente de Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, había anunciado que el partido aspira a hacerse con la alcaldía en “decenas de ciudades” y lograr entrar en el mayor número posible de consejos municipales.

RN quiere avanzar así en la implantación territorial en unas elecciones que tradicionalmente no le son favorables (y las municipales 2020 fueron particularmente negativas). Para lograrlo, además de consolidar las alcaldías ya en su poder, como han hecho en Perpiñán, la formación lepenista busca una victoria simbólica en otra gran ciudad, como Marsella, Nimes o Toulon, que puedan convertir en escaparate político de cara a la campaña presidencial de 2027. Y sus aliados de la Unión de las Derechas por la República aspiran a gobernar en Niza.

La derecha está muy debilitada, RN le está quitando votos y la tendencia apunta hacia la unión de las fuerzas de derecha. Pero una fusión supondría el fin de Los Republicanos

Si bien los resultados de la primera vuelta les sitúan en cabeza (Toulon, Niza, Nimes) o segundos a escasa distancia del primero (Marsella), en las cuatro ciudades las elecciones están totalmente abiertas y la extrema derecha podría irse de vacío en todas ellas. El resultado dependerá en gran medida de las retiradas de candidaturas y de las consignas de voto por parte de los candidatos clasificados para la segunda vuelta del próximo domingo que no tienen opciones reales de victoria.

Es el caso de Marsella, por ejemplo. El candidato de RN terminó la primera vuelta prácticamente al mismo nivel que el actual alcalde, el socialista BenoÎt Payan (que encabeza una lista con otros partidos de izquierda, sin Francia Insumisa). Ahora todo el mundo espera la decisión de la candidata de la derecha tradicional y la del candidato insumiso Sebastien Delogu. Este había pedido a Payan un pacto para fusionar las dos listas, pero el socialista ha cerrado la puerta a cualquier acuerdo con LFI.

Bardella tiende la mano a la “derecha sincera”

Con un llamamiento a la unión de las derechas para bloquear la victoria de las listas de izquierda, Bardella rompe con la postura histórica de Marine Le Pen, que siempre se había cuidado de no posicionarse en el espectro político. Sin convencer a nadie, Le Pen siempre ha rechazado todas las etiquetas, definiéndose como “ni de derecha ni de izquierda”, sino “patriota y soberanista”

Bardella, por su parte, sí asume un posicionamiento ideológico de derecha (aunque rechaza también la etiqueta “extrema derecha”) y está reclamando pactos con otros partidos conservadores, aunque sea a nivel local. “Allí donde el contexto local lo permita, RN tiende la mano a las listas de la derecha sincera, a las listas independientes y a todos aquellos que rechazan tanto el desorden de la extrema izquierda como la disolución en el macronismo”, declaró Bardella. “El cambio no esperará hasta 2027, sino que comenzará el próximo domingo”, vaticinó.

Para convencer a los líderes de la derecha tradicional, Bardella evoca una supuesta amenaza de la extrema izquierda en aquellas ciudades donde Francia Insumisa negocia con las otras formaciones progresistas. No obstante, los líderes de Los Republicanos se niegan por el momento a cualquier acuerdo, conscientes de la actual posición de fuerza de la extrema derecha en Francia. “La derecha está muy debilitada, RN le está quitando votos y la tendencia apunta hacia la unión de las fuerzas de derecha”, reconocía el director de Ipsos Brice Teinturier hace unos días en France Inter. “Pero una fusión supondría el fin de LR”

Duelo en la izquierda con la presidencial en el horizonte

El Partido Socialista lucha por conservar varias de las grandes ciudades del país —París, Lille, Marsella, Montpellier o Nantes— y añadir otras como Estrasburgo y Toulouse. En muchas de ellas, los candidatos socialistas encabezan listas de unidad de toda la izquierda salvo Francia Insumisa, que decidió acudir en solitario en todas las grandes ciudades. Una situación que la dirección socialista esperaba utilizar para reivindicar el liderazgo de la izquierda.

El partido de Jean-Luc Mélenchon ha vivido una campaña particularmente difícil, envueltos en la polémica por la relación del partido con la Jeune Garde, un grupo antifascista al que la policía señala como responsable de la muerte de un activista de ultraderecha en Lyon. También por unas declaraciones de Jean-Luc Mélenchon que le han valido nuevas acusaciones de antisemitismo, que él ha negado categóricamente (en un mitin Mélenchon bromeó con la pronunciación que la prensa francesa hace del apellido Epstein, dando a entender que lo pronuncian mal para ocultar su religión).

Pero LFI ha superado las expectativas y en varias grandes ciudades, en especial París y Marsella, los candidatos insumisos serán decisivos para que la izquierda gane. Y en Toulouse, el diputado LFI François Piquemal dio la sorpresa llegando por delante de su rival progresista y aspira a la alcaldía en la segunda vuelta en una lista unificada (el lunes se ha anunciado el acuerdo).

“Una estrategia y un proyecto han permitido a Francia Insumisa lograr un magnífico avance en las elecciones municipales”, celebró Jean-Luc Mélenchon en un mensaje en X. Mélenchon está defendiendo en los mítines su idea de “la nueva Francia”, base de su futuro programa para las próximas elecciones presidenciales.

La batalla por París

En París, la segunda vuelta se anuncia particularmente reñida. El socialista Emmanuel Gregoire, que encabeza una lista de unidad de la izquierda sin Francia Insumisa, compite con la conservadora Rachida Dati (Los Republicanos). Gregoire fue teniente de alcalde de Anne Hidalgo, con la que la relación acabó deteriorándose, hasta el punto de que Hidalgo apoyó a otro candidato en las primarias socialistas.

La capital será una de las ciudades donde las fusiones de listas y las alianzas anunciadas en los próximos días tengan una mayor importancia. Si bien Emmanuel Gregoire cerró la primera vuelta claramente en cabeza, las consignas del centrista Pierre-Yves Bournazel, de la ultraderechista Sarah Knafo (partido Reconquista) y de la candidata insumisa Sophia Chikirou, que también se han clasificado para la segunda vuelta, serán decisivas de cara al domingo.

El lunes Bournazel y Dati comenzaron negociaciones para fusionar las listas. El candidato centrista puso como condición que Dati, que hasta hace unas semanas ocupaba el cargo de ministra de Cultura, renuncie a cualquier acercamiento con la extrema derecha. En contraste, los dos candidatos progresistas no parecen en camino de lograr un acuerdo.

El macronismo, en horas bajas

En plena etapa de reconfiguración, sin implantación local y con el lastre de la impopularidad de Emmanuel Macron, la coalición presidencial llegaba a las municipales con ambiciones reducidas, tras una campaña minimalista.

Renacimiento, el partido que fundó Macron —y del que hoy parece alejado—ha presentado lista en solitario en menos de una docena de municipios. En la mayoría de ciudades simplemente han optado por apoyar a candidatos de otros partidos de centroderecha, como es el caso de París o Niza, donde sostenía a los candidatos de Horizontes, joven partido fundado por el ex primer ministro Édouard Philippe.

El propio Philippe aspira a ser reelegido alcalde de Le Havre (en Normandía) como primer paso para iniciar su campaña a la presidencial de 2027, en la que, por el momento, parte como favorito entre los candidatos de centroderecha. Antiguo miembro del partido Los Republicanos, en ciudades como París, Horizontes unificará sus listas con los candidatos de la derecha gaullista.