La fiscal que investiga el incendio en la estación de esquí suiza de Crans-Montana, en el que murieron al menos 40 personas esta Nochevieja, ha señalado que la pista más verosímil sobre el origen del fuego apunta a unas bengalas colocadas en botellas de champán.
Beatrice Pilloud, fiscal general del cantón de Valais (donde se sitúa la estación de esquí), ha declarado en una rueda de prensa que los elementos pirotécnicos “se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general”.
Este viernes, ha explicado que se está siguiendo esa pista, que no es definitiva, tras el análisis de vídeos grabados con los teléfonos móviles de personas que se encontraban en el local, así como por los testimonios de supervivientes y las audiciones a los dos responsables del establecimiento.
No obstante, Pilloud ha indicado que será muy difícil establecer el número exacto de personas que se encontraban allí cuando ocurrió el incendio, ya que un bar es un lugar del que la gente entra y sale de forma continúa. Asimismo, ha informado de que los gerentes del bar han declarado en calidad de testigos y que dependerá de lo que revelen las investigaciones si mantienen esta condición o si se les abre una investigación penal.
El material del techo del bar era espuma acústica, altamente inflamable y razón por la que las llamas se propagaron tan rápidamente, y se indagará si el uso del material cumplía con los reglamentos vigentes.
Sobre los heridos, el comandante de la Policía del cantón de Valais, Frederic Gisler, ha elevado el número de 115 a 119. Los cuatro que se han sumado son personas que han acudido al hospital por su propio pie tras haberse dado cuenta de que las heridas que habían sufrido durante el incendio eran más serias de lo que parecían.
De los heridos, 71 son de nacionalidad suiza, 14 franceses, 11 italianos, 4 serbios, un belga, un luxemburgués, un polaco, un portugués, mientras que del resto se desconoce aún la nacionalidad. De momento, han sido identificados por completo 113 de ellos y todavía se indaga sobre los otros seis.
Las autoridades cantonales han señalado que “el proceso de identificación de los cadáveres sigue sin descanso” y que con ese fin se han movilizado a cuarenta expertos de todo el país. “Pero el protocolo estándar a nivel internacional toma tiempo”, han agregado.