“Perdieron la batalla por la verdad y ahora quieren aplastar a los medios independientes”

En medio del caos sociopolítico en Nicaragua, los periodistas son el blanco predilecto. Desde que la población estalló contra las medidas fiscales del presidente Daniel Ortega, se han registrado más de 420 violaciones a la libertad de prensa, entre las cuales figura el asesinato de un periodista. Carlos Chamorro, periodista y director del diario digital Confidencial y del canal Esta semana, ha sido víctima junto a sus compañeros de la última medida represiva del Gobierno.

El periódico que dirige Chamorro sufrió de madrugada una violenta irrupción de la policía nicaragüense. Varios oficiales entraron pasada la medianoche del jueves a las oficinas que albergan la redacción del diario digital y de otros dos canales televisivos y sustrajeron una veintena de ordenadores y documentación que había en su despacho. Primero, registraron y cerraron la sede de una ONG también dirigida por Chamorro, el Centro de Investigaciones de la Comunicación (Cinco), y después procedieron a inspeccionar y violentar la redacción de Confidencial.

El periodista calificó el acto como un “asalto” a la libertad de prensa por violar su derecho a informar y acusó al Gobierno de aprovechar la cancelación de la personalidad jurídica de Cinco como excusa para desbaratar su periódico. Todavía impresionado, atiende las preguntas de eldiario.es.

Acusa directamente al presidente Ortega de esta intrusión en su redacción. ¿Por qué?

Acuso a Ortega porque él es jefe supremo de la policía, es el dictador que ha anulado todos los derechos constitucionales del país. No decretó un estado de emergencia, lo impuso de facto, ya hay 565 presos políticos. Mataron al periodista Angel Gahona y han amenazado de muerte a muchos otros periodistas. Esto no había ocurrido antes, este asalto contra la libertad de prensa y de la empresa.

¿Por qué ha escalado esta persecución a los periodistas?

Estamos enfrentando una dictadura que no tolera la existencia de medios independientes, de voces críticas, de derechos de ciudadanos que puedan expresarse. Vivimos una revolución pacífica desde el 14 de abril, que pide a través de cartas, marchas y demás la renuncia del presidente y su esposa, porque están inhabilitados para gobernar. Se les ha pedido cívicamente que renuncien para que se abra un proceso constitucional. Es la única salida que tiene este país.

Y lo peor no es lo de ayer [la intrusión al Confidencial], lo peor es la matanza. Eso no importa, vamos a seguir haciendo periodismo. El que hayan robado los ordenadores es un ataque a un medio, una alerta contra los pocos otros medios que quedan, que pueden ser objeto del mismo tipo de asalto; también las cámaras presidenciales.

¿Cómo se desempeña el periodismo bajo el imperio mediático que ha creado Rosario Murillo, vicepresidenta y mujer de Ortega?

El Gobierno y la familia presidencial tiene un emporio de medios que han acumulado utilizando dinero corrupto. Han desviado la cooperación estatal de Venezuela, que tenia como objetivo apoyar proyectos sociales, para construir sus propios negocios privados. Son dueños de muchos canales privados y al menos cuatro emisoras pero no tienen audiencia, no tienen credibilidad. De nada les sirve tener un emporio de medios porque ya perdieron hace mucho tiempo la batalla por la verdad, y ahora están queriendo aplastar a los medios independientes y persiguiendo a los ciudadanos que se siguen manifestando en las calles y en las redes sociales.

¿Sufren todos los medios el mismo tipo de represión?

Aquí ya no hay término medio. Varios medios de comunicación, que en el pasado eran complacientes con el régimen, están apoyando firmemente los principios de la prensa independiente. Esto es una situación en la que afianzamos nuestros principios o desaparecemos. Hay distintos medios que hoy, después de la masacre, se separaron de la dictadura y empezaron a permitirle a los periodistas practicas independientes. Antes éramos cuatro gatos, estábamos coartados. 

La Nicaragua que está enfrentando a Ortega es plural, tiene como punto de coincidencia que se acabe esta dictadura y se sometan a la verdad y a la justicia. Es decir, aquí ha habido muchos crímenes que tienen que ser investigados y estamos entrando en una escalada. Lo que ha ocurrido en las últimas semanas es parte de esa escalada, de que el régimen está aumentando la represión, cerrando los espacios de la sociedad civil.

¿Tienen miedo?

Tenemos miedo como tuvo miedo mi padre hace cuarenta años. Fue un periodista que luchó contra la dictadura de Somoza y le asesinaron en 1978 y cuando le preguntaban a el meses antes que lo mataran si tenía miedo, citaba un dicho que existe en México: “tengo miedo pero cada quien es dueño de sus propios miedos”.

Nosotros vivimos con ese principio, esa inspiración, y administramos el miedo. Estamos serenos, estamos seguros de que tienen mucho más valor y fuerza los principios de la democracia de la libertad. El pueblo de Nicaragua es lo menos que se merece, no lo podemos abandonar.