CLAVES
Qué se sabe del acuerdo nuclear entre EEUU y Arabia Saudí y por qué causa preocupación
EEUU y Arabia Saudí han suscrito un acuerdo capital que permitirá el uso de tecnología y conocimiento estadounidenses para crear un programa nuclear con fines civiles en el país del golfo Pérsico. La decisión ha causado alarma por todo Oriente Medio y en los mentideros del poder en Washington.
Los términos del acuerdo no se conocen al detalle, pero las dudas estriban en la posibilidad de que Arabia Saudí pueda enriquecer uranio en el interior del país y las consecuencias que ello pueda tener para la proliferación nuclear.
¿De qué trata el acuerdo nuclear?
El documento busca satisfacer las “necesidades de energía” de Arabia Saudí, país rico en petróleo, según un comunicado del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright.
El plan económico del príncipe Mohamed bin Salmán dispone que el país emplee energía nuclear para generar electricidad y así liberar reservas de petróleo para aumentar las exportaciones. El acuerdo concede a las empresas estadounidenses un papel central para el desarrollo de la infraestructura, al tiempo que impediría que competidores como Rusia o China afianzasen su posición en el país.
Se calcula que el acuerdo tenga un valor superior a los 10.000 millones de dólares. Sus términos siguen la estela de un esquema previo elaborado durante el Gobierno de Joe Biden, en el que la cooperación nuclear estadounidense estaba ligada a que Arabia Saudí estableciese relaciones diplomáticas formales con Israel.
Esa normalización diplomática entre Tel Aviv y Riad descarriló tras la cruenta respuesta israelí a los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023. El presidente de Estados Unidos ha dicho que el pacto depende de que Riad se adhiera a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.
¿Podrá Arabia Saudí enriquecer uranio en su territorio?
La información conocida señala que el acuerdo allana el camino para la construcción de una instalación de enriquecimiento de uranio en Arabia Saudí, siempre que un estudio conjunto elaborado por los dos países determine que sea necesaria.
El estudio en cuestión se elaboraría a lo largo de dos años, lo que teóricamente permitiría al sucesor de Trump en la Casa Blanca decidir si permite tal enriquecimiento.
Muchos países con industria de energía nuclear no enriquecen el uranio en su interior, un proceso que teóricamente permitiría obtener el uranio altamente enriquecido que se usa en las armas nucleares. Lo que hacen es importar el combustible para los reactores.
EEUU justifica en parte la decisión de seguir adelante con el acuerdo en que Washington supervisaría el uranio enriquecido y el material ya usado de los reactores, garantizando así que no se pudiese usar para construir bombas.
¿Por qué es polémico?
Las organizaciones contra la proliferación nuclear llevan años advirtiendo de que este tipo de acuerdo permitiría a Arabia Saudí acabar desarrollando armas nucleares. Riad ha dicho en otras ocasiones que las necesitaría si Irán, su rival regional, se hace con ellas.
EEUU está en guerra con Irán en parte para evitar que Teherán consiga la bomba o enriquecer uranio al nivel que le permita usarlo para crear armas.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha quitado hierro a las dudas. “EEUU no va a llegar a ningún acuerdo con ningún país del mundo que lleve al mundo al riesgo de la proliferación”, ha dicho.
El acuerdo de cooperación nuclear se firmó conjuntamente con un “acuerdo de salvaguardas bilaterales” del que se dice que recoge las medidas para una supervisión adecuada.
Pero los expertos están alarmados porque el documento anunciado el miércoles no incluye las medidas de control ni las prevenciones que constan en anteriores acuerdos nucleares. Arabia Saudí no estará sujeta al riguroso control de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), dependiente de la ONU, según lo que ha trascendido del pacto.
El “protocolo adicional” de la IAEA lo han implantado decenas de países y era uno de los requisitos que figuraban en el acuerdo nuclear de EEUU con Irán de la época de Obama, del que Trump se retiró en 2018. La cláusula versa sobre la inspección y la verificación para garantizar que los países solo usen el material nuclear con fines pacíficos.
EEUU pactó un acuerdo similar con Emiratos Árabes Unidos, pero en ese caso el país se comprometió a no buscar el enriquecimiento ni a procesar combustible atómico usado, una garantía considerada el “estándar dorado” de los países con pretensiones nucleares. El acuerdo con Arabia Saudí no incluye esa disposición, según la información que se conoce.
¿Se puede bloquear el acuerdo?
Los opositores llevan largo tiempo argumentando que dotar a Arabia Saudí de un programa nuclear interno dará el pistoletazo de salida para una carrera de países por todo Oriente Medio para hacerse con capacidades similares. Israel —que dispone de un programa nuclear secreto— también ha advertido de este riesgo, según se ha publicado.
Los demócratas del Congreso estadounidense plantean dudas similares. El senador Chris Murphy alertó de que el acuerdo “dará a pie a una carrera nuclear en la región y volverá a desincentivar que Irán limite su propio programa”.
Murphy y sus correligionarios del Congreso lo tendrán difícil, sin embargo, para bloquear el acuerdo. Está previsto que este se envíe al Congreso en los próximos días para su aprobación, pero, para evitarlo, debería aprobar una resolución de las dos cámaras y reunir una mayoría de dos tercios para superar el veto del presidente.