La UE y Canadá abandonan la idea de “miembro asociado” y optan por una “Alianza para el Futuro” sin concretar
La Unión Europea y Canadá han tirado por tierra la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de convertir al país norteamericano en el “primer miembro asociado de la UE”, ante la oposición de varios países, liderados por Alemania, y han optado por definir su relación como una “Alianza para el Futuro”, que se han comprometido en definir durante 2027. Tras dos días de cumbre en Montreal, la UE y Canadá “ponen en marcha la Alianza para el Futuro con el objetivo de crear un espacio común de prosperidad y seguridad económica”.
En el acuerdo, que recoge hasta 46 puntos, se apunta que “se trabajará para definir, de aquí a la cumbre UE-Canadá de 2027, el concepto de una asociación cada vez más estrecha de Canadá con la UE, sin llegar a la plena adhesión, que refleje, a través de esta relación más estrecha, nuestro compromiso y nuestra cooperación para alcanzar los objetivos compartidos de prosperidad, seguridad económica y autonomía estratégica”.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró este viernes que el objetivo es “alcanzar la asociación más profunda posible sin llegar a la adhesión” y que había aceptado la invitación del presidente del Consejo Europeo, António Costa, para asistir a una cumbre en Europa con el fin de cerrar las negociaciones.
Von der Leyen dio la sorpresa el pasado 15 de septiembre cuando en la Eurocámara, en presencia del primer ministro de Canadá, Mark Carney, le ofreció ser el “primer miembro asociado de la UE”. El desconcierto fue mayúsculo. En las capitales europeas se inició una revuelta diplomática ante la aparición de un nuevo término que no estaba recogido en los tratados de la UE y se volvió a acusar a la presidenta de la Comisión de abordar políticas en el ámbito de Exteriores sin tener en cuenta la posición de los países miembros.
A pesar de que el concepto de “miembro asociado” ha sido eliminado, Von der Leyen insistía en redes sociales que “se ha debatido la idea de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la UE y lo que eso supondría en la práctica. El objetivo es centrarse en la prosperidad y la seguridad de nuestros ciudadanos mediante una mayor coordinación en la elaboración de políticas, la participación en los programas de la UE y el trabajo conjunto entre instituciones”.
“Compromiso inquebrantable con el multilateralismo”
Lo que sí está claro es que ambas partes se comprometen a que la Alianza para el Futuro “estará sustentada en una asociación más activa en materia de política exterior y de seguridad”, donde se promoverán, “también en el marco del G7 y el G20, iniciativas conjuntas o que se refuercen mutuamente en regiones clave y foros multilaterales, junto con socios de todo el mundo” dentro del “compromiso inquebrantable con un multilateralismo eficaz, la democracia y el orden internacional basado en normas, con Naciones Unidas (ONU) como eje central”. Un claro mensaje ante los continuos ataques del presidente de EEUU, Donald Trump, contra el orden mundial basado en reglas y las instituciones multilaterales.
También han asegurado que van a seguir “proporcionando a Ucrania y a su población un apoyo político, financiero, económico, energético, humanitario, militar y diplomático integral” y a “aumentar aún más la presión sobre Rusia y exigiremos que rinda cuentas por los crímenes cometidos en Ucrania”.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha afirmado que “Canadá es el socio más europeo de los nuestros fuera de Europa. La amistad entre Europa y Canadá tiene raíces profundas. Compartimos una visión del mundo y un compromiso firme con nuestros valores fundamentales. Hoy, estamos moldeando el próximo capítulo de nuestra asociación. Estamos construyendo una asociación cada vez más estrecha”.
La UE y Canadá además han concluido las negociaciones de un Acuerdo sobre Comercio Digital, dentro del Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), que fue firmado hace ya 10 años, aunque todavía hay diez países europeos que no lo han ratificado. Según el texto aprobado, el acuerdo “mejorará la seguridad jurídica y la previsibilidad, facilitará los flujos transfronterizos de datos y reforzará la confianza de empresas y consumidores en la economía digital”.
Además, el Banco Europeo de Inversiones tendrá más facilidades para conseguir inversiones en recursos canadienses fundamentales, en particular en materias primas críticas. También, Canadá y la UE realizarán un estudio conjunto sobre la viabilidad a largo plazo de las exportaciones canadienses de gas natural licuado a Europa y trabajarán para reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos, incluida la posibilidad de establecer reservas estratégicas. Canadá participará en la Empresa Común Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC JU) para lograr una mayor integración e innovación en inteligencia artificial.
Por otro lado, se va a intensificar la cooperación en materia de servicios de satélites, de manera que se está estudiando “cómo podría utilizarse en Canadá el Servicio de Alta Precisión de Galileo” y se va a firmar un acuerdo con la Agencia Espacial Canadiense para la cooperación en materia de conectividad satelital segura con los sistemas europeos GOVSATCOM e IRIS.
Finalmente, Canadá tendrá más facilidades para sus estudiantes y trabajadores participen en el programa Erasmus+, lo que ampliará las oportunidades para que estudiantes, investigadores, docentes y jóvenes adquieran experiencia internacional, promoverá la educación y la formación profesionales y contribuirá a crear asociaciones académicas y científicas duraderas entre instituciones.