Las chicas en La Rioja superan a los chicos en el consumo de tranquilizantes y vapeo

Archivo - Un joven sujeta un vaper con su mano izquierda, como imagen de recurso.

Rioja2

22 de abril de 2026 16:34 h

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Un estudio confirma en La Rioja una tendencia de descenso en el consumo de drogas entre estudiantes, con el alcohol como principal sustancia. El último informe de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2025), promovido por el Plan Nacional sobre Drogas y con ampliación específica para La Rioja, confirma una tendencia general de estabilidad o descenso en el consumo de la mayoría de las sustancias entre estudiantes de 14 a 18 años en la comunidad riojana si bien los niveles continúan situándose por encima de la media nacional en varios indicadores clave.

El alcohol se mantiene como la sustancia más consumida entre los adolescentes riojanos. El 75,8 por ciento afirma haberlo probado alguna vez, el 73,7 por ciento en el último año y el 58,7 por ciento en el último mes, cifras que reflejan una estabilidad respecto a 2023 pero que siguen siendo elevadas. Además, el 48,6 por ciento reconoce haberse emborrachado alguna vez y el 20,4 por ciento en los últimos 30 días, con prevalencias superiores a las del conjunto de España.

La directora general de Salud Pública, Consumo y Cuidados, Eva Martínez, ha subrayado en la presentación del estudio, que “aunque los datos muestran avances en determinadas sustancias, el consumo de alcohol sigue siendo el principal reto de salud pública entre nuestros jóvenes, especialmente por su normalización en contextos de ocio”.

El informe también confirma una evolución positiva en el consumo de tabaco, que continúa descendiendo en todos los indicadores, y en cannabis, cuyo consumo se reduce de forma sostenida tanto en el uso experimental como en el reciente. Asimismo, disminuyen conductas emergentes como el consumo de bebidas energéticas o el juego online con dinero, lo que apunta a una mayor sensibilización frente a estos riesgos.

Las nuevas preocupaciones: el aumento de consumos entre las chicas

No obstante, el estudio pone el foco en nuevas preocupaciones. Destaca el aumento de determinados consumos y conductas de riesgo entre las chicas, que superan a los chicos en consumo de alcohol reciente, episodios de intoxicación etílica, uso de hipnosedantes y vapeo. En este sentido, Martínez ha destacado que “la perspectiva de género es clave: estamos observando una equiparación —e incluso superación— de los consumos en chicas, lo que nos obliga a adaptar las estrategias preventivas a esta realidad”.

En relación con los hipnosedantes, el 14,2 por ciento de los estudiantes los ha consumido alguna vez y el uso sin prescripción médica aumenta hasta el 3,0 por ciento, evidenciando un posible vínculo con el malestar emocional en la adolescencia. Además, el 43,7 por ciento ha probado cigarrillos electrónicos, consolidando el vapeo como una práctica extendida.

El ámbito digital emerge como otro de los principales focos de atención. El 63,4 por ciento del alumnado dedica más de cuatro horas diarias a redes sociales en días no lectivos y un 16 por ciento presenta un posible uso problemático. A ello se suma la elevada exposición a pornografía, especialmente entre los chicos, donde alcanza al 74 por ciento en el último año.

Desde el punto de vista preventivo, el informe refleja avances en la percepción del riesgo: el 95,1 por ciento considera peligroso el consumo habitual de cannabis y aumenta significativamente la percepción de riesgo de los cigarrillos electrónicos. Sin embargo, la accesibilidad continúa siendo elevada, ya que el 93,3 por ciento de los estudiantes considera fácil conseguir alcohol y el 90 por ciento tabaco.

En este contexto, la directora general ha incidido en que “el Gobierno de La Rioja va a seguir reforzando las políticas de prevención desde edades tempranas, trabajando con centros educativos y familias, y abordando de forma integral los nuevos riesgos asociados a la salud mental y las adicciones comportamentales”.

El Ejecutivo regional considera prioritario intensificar las intervenciones específicas en población juvenil, “debemos anticiparnos a los cambios en los patrones de consumo y ofrecer respuestas adaptadas, basadas en la evidencia y centradas en la protección de la salud de nuestros jóvenes”, ha concluido Martínez.

En conjunto, los resultados del ESTUDES 2025 dibujan un escenario de mejora en algunos indicadores, pero con importantes retos pendientes, especialmente tanto en el consumo de alcohol como en la aparición de nuevas formas de adicción que requieren una respuesta coordinada y sostenida desde las políticas públicas.

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