La lucidez doblega al cansancio

Rioja2

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Sin dudas. No había lugar para ellas. El Natuthouse tiró de oficio, de calidad, de brillantez, por momentos, y de una efectiva e intensa defensa, bien secundada por la portería, para sumar su segundo triunfo en Asobal en cuatro partidos. Salvo en los primeros lances, los riojanos no acusaron el desgaste realizado apenas 48 horas antes en Rusia. Mentalidad positiva. No escudarse en excusas y afrontar lo que viene con valentía y decisión.

Afortunado o no, el conjunto logroñés se medía a un recién ascendido, Bidasoa, que afrontaba el duelo con varias bajas. es decir, que se podía pensar que era un encuentro de supervivencia. Ahí salió ganando el bloque de más enjundia. Pero quizá porque, desde el arranque, el cuadro visitante se puso las pilas, no dio tregua y demostró que estaba convencido del éxito. Así fue. Cuando la portería funciona por encima del 40% el equipo lo agradece. Da igual que sea Kappelin o Aginalde, ambos hacen brillar a una defensa intensa, solidaria y desquiciante para el oponente.

Todo suma en favor de un ataque, el riojano, en el que Vigo asumió el mando. El central organizó e hizo jugar a los suyos. Luisfe encontró su día y acertó cuando debía -algo que le hacía falta-. Miguel Sánchez-Migallón, como extremo, aportó chispa y goles, también con pleno desde los siete metros. Molina se destapó en ataque. Y Garabaya recordó al de hace años cuando era letal desde los seis metros. Todo positivo y bueno para ir cogiendo ventaja y tranquilidad en el marcador: 5-9, 6-13 y 8-16. El Bidasoa quería, pero no podía. Máxime cuando el Naturhouse llegaba al ecuador con 9 goles de diferencia.

Los locales, además, perdían a Basaric por descalificación. Sin embargo, Jota González no permitió relajaciones. Insistió en machacar al contrincante, en continuar con la línea de trabajo para así después rotar y dosificar a sus hombres. Dicho y hecho. Continuidad en ambos lados de la pista y el electrónico seguía engordando en favor de los franjivinos, 13-26 en el minuto 40. A partir de entonces, ambos conjuntos entendieron que lo que quedaba de choque podía ser improductivo.

Así que ni Bidasoa ni Naturhouse asumieron riesgos y dejaron pasar hasta alcanzar el final del encuentro. Que en ese tramo, la contienda fue descafeinada lo apunta el parcial de 9-10. La igualdad hay que entenderla en las imprecisiones, en los fallos más que en los aciertos, así como en la lógica bajada de tensión emocional. Sin sangre, los pupilos de Jota empezaron a pensar en lo que viene, Ciudad Encantada el miércoles y Montpellier el próximo sábado. Demasiados acontecimientos, que unidos al encuentro vivido horas antes a más de cinco mil kilómetros, propiciaron que el duelo fueron languideciendo poco a poco. Al final, un 22-36 balsámico para los riojanos, que rompen la racha de tres encuentros sin ganar.

Bidasoa Irún: Dejanovic (p), Cavero, Crowley (3, 1p), Nonó (3), Lancina (2, 1p), Muiña (5) y Popovic (1), siete inicial, Martínez , Aldaba (3), Borragán (3, 2p), Basaric (2), Mancisidor y Zubiría (p).

Naturhouse La Rioja: Kappelin (p); Miguel Sánchez-Migallón (5, 3p.), Luisfe (3), Vigo (4), Langaro (3), Javi Muñoz (1) y Garabaya (3), siete inicial, Cacheda (5), Peciña, Montoro (1), Molina (4), Ángel Fernández (3), Garciandia (1), Aginagalde (p) y Sanad (3).

Parciales cada 5 minutos: 2-1, 3-6, 5-9, 6-13, 8-16, 10-19 (descanso); 11-22, 13-26, 17-29, 18-30, 20-34 y 22-36 (final).

Árbitros: Merino y Monjo. Descalificación con tarjeta azul a los locales Basaric (min. 30) y Lancina (min. 41). Excluyeron al local Popovic (min. 17) y a los visitantes Ángel Fernández (min. 22), Garabaya (min. 24), Molina (min. 51) y Garciandia (mins. 47 y 49).