“Los niños y las niñas de Chad tendrán una nueva escuela sí o sí”: espectacular respuesta a la fiesta solidaria del Café Moderno
“Los niños y las niñas de Chad tendrán una nueva escuela sí o sí”, dijo Mariano Moracia, el dueño del café logroñés al anunciar este proyecto solidario que se encuadra dentro de los actos de su 110 aniversario con la colaboración de Cervezas Damm y con la ayuda de la fundación Ramón Grosso“, fundada en honor al mítico jugador del Real Madrid. ”Si sacamos el suficiente dinero, bien; y, si no, el Moderno pagará de su propio bolsillo lo que falta“.
Pero Mariano no tuvo que echar mano de la billetera, ya que la respuesta de logroñeses riojanos ha sido espectacular en la Fiesta de la Cerveza celebrada ayer jueves con bebida gratis y una tapa (gambas a la gabardina). A cambio, un pequeño donativo. La gente comenzó a llegar a las 19:00 de la tarde y el acto estuvo amenizado por el cantante Ayvanromero con flamenco, flamenquito, flamenco pop y música urbana, una fiesta donde reinó la armonía, la diversión y, sobre todo, la solidaridad.
Eso era lo que se pretendía, apuntan desde la organización. “Hacer patente el alma solidaria de ese café que ya en la posguerra española regalaba la nata de la leche y los posos del café a los más necesitados del barrio, además de dar de comer gratis a los que no tenían con qué pagar”. Años después, de la mano de Farmacéuticos sin Fronteras, abría sus puertas en Guayaquil una despensa solidaria para poner freno a la hambruna infantil. Y ahora ha llegado la escuela de Chad, que lucirá las banderas de La Rioja y de España y un lema con la leyenda: “Creando esperanza”.
Y es que si algo necesita ese país es esperanza. Es el segundo país más pobre del mundo y la vida de los niños está llena de penalidades, más aún las niñas. El presidente de la Fundación, Ramón Grosso, más del 50 por ciento de las mujeres se emborracha a diario para aguantar las palizas y las humillaciones, la mayoría de ellas conciben entre 7 y 10 hijos y ya desde niñas se les somete a la aberrante práctica de la ablación y hasta en algunos casos, muchos, se les cose la vagina hasta el momento en que se casan. Y si son repudiadas por sus maridos, se les vuelve a coser.
Y hasta allí precisamente irá la ayuda del Café Moderno. A Chad para “educar a niños y niñas para caminar hacia la necesaria igualdad de género y hacia el respeto que merecen las mujeres, cuyo presente se circunscribe a cuidar rebaños de cabras, a atender la casa y a dar a luz”. Y como dijo también el presidente Capellán: “Mientras los más poderosos bombardean las escuelas, los más humildes ayudan a construirlas”.