UGT reclama la mejoras de condiciones ante la falta de relevo en las direcciones escolares
UGT Servicios Públicos La Rioja critica la sobrecarga de las direcciones escolares y demanda soluciones ante la creciente dificultad para conformar equipos directivos estables. Para ello, el sindicato considera que el Gobierno regional debe implementar medidas urgentes que refuercen su papel y reconozcan su trabajo. “La falta de relevo no es casual, sino consecuencia de unas condiciones cada vez menos atractivas para el profesorado”, advierte UGT.
Ante esta situación, UGT exige “una estrategia real de desburocratización”. “El modelo actual asfixia a los equipos directivos con tareas administrativas y de gestión documental que les alejan de su función principal”, denuncian. En ese sentido, reclaman el refuerzo de las plantillas de personal administrativo en los centros para que la dirección pueda centrarse en liderar el proyecto educativo, tal y como marcan los estándares europeos.
Por otro lado, el sector de Enseñanza de UGT Servicios Públicos critica la falta de incentivos reales para asumir la dirección de los centros, por lo que piden una mejora de las condiciones retributivas y una reducción de la carga lectiva que permita ejercer el cargo con garantías. Además, defienden que el desempeño en la dirección debe ser un elemento clave en la promoción profesional dentro del futuro Estatuto Docente.
A esta situación se suma una reivindicación que consideran “de justicia”: la compensación de las vacaciones no disfrutadas por los equipos directivos. Muchos de sus miembros deben incorporarse antes que el resto del profesorado por necesidades organizativas de los centros, lo que supone una “merma en su descanso que debe ser reconocida y compensada”, dice UGT.
Además, UGT Servicios Públicos La Rioja propone ampliar la dotación de los equipos directivos para evitar situaciones de aislamiento y sobrecarga. Apuestan por “un modelo de liderazgo compartido, con más miembros en los equipos, que facilite la toma de decisiones y garantice la estabilidad de los centros”. La Administración, segñun considera, “debe respaldar este liderazgo con recursos, condiciones dignas y reconocimiento profesional, porque de su trabajo depende en gran medida el futuro de la educación pública”.