Ayuntamiento e Ifema construirán una pasarela de ganado sobre la M-11 para salvar el circuito de Fórmula 1 de Madrid
Los gobiernos de José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso trabajan a contrarreloj para que una vía pecuaria no llegue a echar por tierra la vuelta de la Fórmula 1 a Madrid. El problema lo detectaron hace un año PSOE y Ecologistas en Acción, que se dieron cuenta de que la Vereda de los Leñeros tenía que ser desviada para sacar adelante el plan especial con el que el Ayuntamiento intentaba adecuar las instalaciones de Ifema al circuito de carreras.
Nadie había prestado demasiada atención a esta vereda desde que hace décadas las instalaciones de Ifema ocuparan completamente su trazado hasta hacerlo inservible. La Comunidad de Madrid lleva advirtiendo desde al menos 2005 que la tenía que desviar, pero es el citado plan especial de la F1 el que ha alertado sobre la necesidad de recuperar este antiguo paso de ganado. Por ello, el área de Urbanismo aceleró los trámites para llegar a tiempo y que la justicia no pudiera tumbar el proyecto sobre el que se asienta un circuito, el Madring, ya casi construido.
El pasado 5 de junio los técnicos verificaron sobre el terreno que había espacio para desviar esta vía pecuaria y hace solo unos días la Comunidad de Madrid sacó a información pública toda la tramitación, que ha sido revisada por este periódico. En ella ha incluido la necesidad de construir una pasarela sobre la autopista M-11 para unir la Vereda de los Leñeros con la de Valdecarros, caminos que quedaron separados por la construcción de la carretera.
El Ayuntamiento de Madrid ha echado mano de un anteproyecto para ecopuentes previstos dentro del proyecto del Bosque Metropolitano con el objetivo de solucionar esta conexión entre veredas. Este incluía una gran pasarela sobre la M-11 con ancho suficiente para el paso de peatones, ciclistas y —ahora— ganado. Su tamaño será considerable, ya que deberá pasar por encima de doce carriles de tráfico.
El nuevo trazado incluye dos descansaderos, uno antes y otro después del paso por la M-11, y una amplia curva después de pasar por la autopista para luego discurrir en paralelo a la calle Ribera del Sena, hasta finalizar en la glorieta Juan de Borbón. Dice la propuesta que esta solución “adquiere especial relevancia por cuanto recupera la conexión con la red de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid, al tiempo que actúa como conector de zonas verdes, evitándose en todo momento el cruce a nivel con el tráfico rodado. Estas circunstancias favorecen el uso por parte de la población y justifican el interés público”.
“Con este trazado se promueven y fomentan las actividades medioambientales, sociales y culturales compatibles en torno a las vías pecuarias y se favorece el contacto entre los ámbitos urbano y rural, contribuyendo a la creación y mantenimiento de una conciencia social conservacionista”, añade la propuesta de modificación tramitada.
La superficie del nuevo trazado llegará a los 25.970 m², cifra superior a los 21.330 m² del camino ganadero al que sustituye. La mayoría de terrenos los aporta el Ayuntamiento de Madrid, ya que el desvío se plantea sobre todo por superficies municipales. Un aspecto nuclear en toda esta operación y con la que no están de acuerdo los ecologistas.
Está por definir cómo y quién pagará el coste de todos estos cambios. Asegura el proyecto que “los costes derivados del traslado y de la ejecución de la nueva Vía Pecuaria serán soportados por el Consorcio Institución Ferial de Madrid (IFEMA)”, aunque los detalles se están ahora negociando, ya que la documentación a la que ha tenido acceso Somos Madrid indica que se está tramitando un convenio entre el Ayuntamiento e Ifema para repartir el coste de construcción de la pasarela y adecuar los nuevos terrenos del camino pecuario. Fuentes consultadas por este periódico apuntan a que será Ifema la que costee la pasarela.
Ecologistas aseguran que el cambio sigue siendo ilegal
La recuperación de la ahora desaparecida Vereda de los Leñeros ha sido saludada por Ecologistas en Acción, que ven necesaria su recuperación. Pero critican la forma en la que quieren tramitarlo desde el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid: superponiendo la vía pecuaria sobre las zonas verdes ya existentes.
“Las vías pecuarias son bienes de dominio público propiedad de la Comunidad de Madrid, no pueden superponerse a otro dominio público como es una zona verde”, apunta María Ángeles Nieto, representante de la organización ecologista que estuvo acompañando a los técnicos en la revisión de los terrenos a principios de junio.
Nieto apunta que debería ser Ifema, como promotora del circuito, la que aporte los nuevos terrenos y no hacerlo el Ayuntamiento de Madrid, para evitar la superposición de la vereda sobre zonas verdes, lo que va en perjuicio del patrimonio público, incluso económico, al unir dos tipos de suelo que deberían ir por separado. “La superposición de una vía pecuaria sobre una zona verde no es legal. La calificación no es legal. El plan general lo establece claramente”, advierte.
Ecologistas en Acción ven otro problema si finalmente se legaliza este cambio: “Puede ser un precedente muy negativo, porque lo siguiente que harían otros ayuntamientos sería superponer más vías pecuarias sobre zonas verdes”. Por eso la organización alegará contra este intento.
El intento de legalización llega después de que el pasado mes de enero la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras sometiera a trámite de información pública el anteproyecto de ley de medidas urgentes para el incremento de oferta de vivienda con protección pública, en la que incluyó un cambio que podía afectar a la Vereda de los Leñeros. La reforma eliminaba la obligación expresa de “calificar” urbanísticamente las vías pecuarias como suelo no urbanizable.
Las organizaciones ecologistas denunciaron que detrás de esta modificación podía esconderse una triquiñuela para legalizar Madring, el nombre comercial que Ifema ha dado al circuito de Fórmula 1. Hicieron alegaciones al respecto y la Comunidad de Madrid reculó en sus intenciones. Ecologistas en Acción reprochó, no obstante, que se mantuviera el silencio positivo en caso de que la administración responsable de la gestión de las vías pecuarias, la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación, no emitiera el informe preceptivo en el plazo de tres meses.