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Soledad Carmona, escritora: “No solo publicamos cuentos, cuidamos infancias”

Vivimos en un momento social marcado por la prisa, la falta de tiempo y el consumo sin filtro. Muchas familias, desbordadas por el ritmo del día a día, buscan lo mejor para sus hijos, pero a menudo terminan eligiendo cualquier libro sin poder detenerse a valorar qué historia, qué mensaje y qué mirada hay detrás.

En un mercado editorial saturado de cuentos, donde no siempre prima la calidad ni el cuidado, nacen proyectos literarios que deciden ir a contracorriente. Proyectos como Literatura con Alma, que apuestan por dedicar a cada cuento el tiempo, el respeto y la calidad que la infancia merece.

Desde su experiencia personal y profesional en el acompañamiento a familias, Soledad Carmona ha convertido la literatura infantil en un puente entre emoción, educación y transformación. Cada historia que publica busca acompañar, proteger y fortalecer el mundo interior de los niños.

Hoy conversamos con ella sobre su vocación, su compromiso con la infancia y el propósito profundo que hay detrás de cada cuento que pone en manos de una familia.

1. El propio nombre, Literatura con Alma, parece una declaración de intenciones. ¿Cómo nace este proyecto y qué necesidad sentías que debía cubrir? ¿Qué lo diferencia de otros proyectos editoriales infantiles?

Para mí, Literatura con Alma no es solo una editorial infantil; es una forma consciente de mirar y entender a la infancia.

Yo vengo del acompañamiento a familias a través de la crianza respetuosa, y soy muy consciente del poder que tienen los cuentos y las historias. Los cuentos tienen la capacidad de sanar heridas, de llegar a sus corazones, de ayudarles a entender, a empatizar o incluso a explicar conceptos que, de otra manera, no seríamos capaces de transmitir.

Para mí, Literatura con Alma está llena de todo eso. Una editorial infantil con alma, con valores. Son historias que despiertan su imaginación, fortalecen su autoestima y los acompañan en cada etapa de su infancia. Porque cada libro que publicamos es mucho más que un cuento: es una invitación a explorar, a sentir, a imaginar y a abrirse al mundo con confianza y respeto.

Es un proyecto editorial que nace precisamente con esa intención: no vale cualquier historia. Nos tomamos el tiempo necesario para cuidar cada detalle, desde el texto y sus revisiones, los materiales del libro, su formato y las ilustraciones. Todo está pensado para crear esa armonía necesaria y para que los libros sean verdaderos tesoros que lleguen a manos de los niños y niñas y de sus familias, no como simples objetos de consumo, no como un libro más.

“Todo lo que ponemos en manos de la infancia deja huella, porque nada en la educación de la infancia es inocuo.”

2. Sueles decir que “no todo vale en manos de un niño”. ¿Qué significa realmente esta frase para ti?

Para mí, esta frase resume una convicción muy profunda: todo lo que ponemos en manos de la infancia deja huella. Nada en la educación ni en la infancia es inocuo.

A veces podemos pensar que los libros son solo para pasar el rato o para entretener, pero en realidad son mucho más que eso. Hay cuentos que son para divertirse, para imaginar, para ayudar o simplemente para disfrutar. Pero no deberíamos perder de vista que la literatura, y especialmente la literatura infantil, construye miradas, lenguaje, autoestima y también enseña a relacionarse con el mundo. Por eso, no todo vale.

Independientemente de la temática de los libros infantiles, no vale cualquier mensaje, no vale cualquier forma de hablarles o de dirigirse a ellos, no vale cualquier manera de representar las emociones, los vínculos o de abordar los conflictos. Porque los niños absorben mucho más de lo que creemos y se merecen la mayor calidad y el máximo rigor.

Cuando un niño lee o escucha una historia, también está aprendiendo a interpretar el mensaje que hay detrás de las palabras. Esas historias les ayudan a construirse, a gestionar sus emociones, a entenderse, a mirarse a sí mismos y a mirar a los demás. Y eso es una responsabilidad enorme.

Por eso defiendo tanto una literatura infantil de calidad. No desde la censura, sino desde la conciencia. Preguntémonos: ¿este libro suma?, ¿qué les aportará?, ¿este libro dejará una huella en ellos? Y, si es así, ¿qué huella está dejando?

Si vamos a poner algo en manos de los niños, que sea algo que realmente merezca la pena.

3. ¿Qué criterios seguís para decidir qué historias llegan a publicarse?

Cuando fundé la editorial, tenía muy claro que no quería publicar muchos libros, sino buenos libros. Libros necesarios, cuidados y coherentes con los valores que defendemos. Cuentos a los que pudiéramos mimar.

Desde el primer momento supe que cada historia tenía que pasar primero por el corazón y por la conciencia. No me interesa publicar por publicar, ni llenar un catálogo sin sentido. Me importa que cada cuento tenga un propósito, que aporte algo real a la infancia y a las familias.

Valoramos profundamente el mensaje que transmite, cómo aborda las emociones, los vínculos, la diversidad, los conflictos y la manera de mirarse a uno mismo. 

También cuidamos mucho la calidad literaria y estética. El lenguaje, el ritmo, la sensibilidad del texto, la coherencia con las ilustraciones… Todo tiene que estar en armonía. Porque un buen libro infantil no solo se lee, se siente.

Además, a la hora de escribir mis cuentos pongo especial atención en que las historias estén a la altura de las exigencias de la infancia. Quiero cuentos honestos, que no subestimen su inteligencia ni su capacidad de comprender.

Hay una pregunta que siempre me acompaña en cada decisión editorial: ¿me gustaría que este cuento estuviera en la biblioteca de mis hijos? Si la respuesta no es un sí rotundo, entonces ese libro no se publica.

4. Vivimos en una era de consumo rápido, también en la literatura infantil. ¿Cómo se sostiene una propuesta que apuesta por el mimo, la pausa y la calidad literaria?

Competir contra grandes editoriales o contra grandes campañas, es prácticamente imposible. Pero tampoco es nuestra misión. Hay un lugar para todos. 

Mi misión no es vender miles de libros sin semilla, sino llegar a las familias, a las escuelas y a las librerías que buscan algo más. Las personas que apuestan por Literatura con Alma nos conocen, saben quiénes somos y saben qué pueden encontrar en nuestros cuentos. 

Cada padre, cada madre, cada maestro o maestra que confía en nuestros libros lo hace porque sabe que detrás hay un trabajo profundo, una mirada consciente y una intención clara. Parte de la esencia de nuestro proyecto es elegir la calma frente a la prisa. Elegimos revisar, repensar, cuidar y volver a cuidar antes que publicar rápido. Y eso para mí, aunque es más lento, genera algo muy valioso: confianza.

Además, creo mucho en la recomendación sincera, en las familias que leen un libro, sienten que conecta con su hijo y lo comparten con otras. Ese es nuestro verdadero motor. Sostener este proyecto es, en el fondo, una decisión diaria de compromiso con la infancia: seguir fieles a lo que creemos, aunque el camino sea más lento. 

“Un buen libro infantil no solo se lee, se siente, y puede acompañar emocionalmente a un niño durante años.” 

5. ¿Qué papel crees que juega la literatura en la construcción de la autoestima infantil?

Los cuentos no solo entretienen. Estimulan el lenguaje, amplían el vocabulario, desarrollan la imaginación, fomentan la concentración, fortalecen la memoria, despiertan el pensamiento crítico… Los cuentos son alimento emocional. Por ese motivo la literatura infantil tiene un impacto en su mundo emocional.

Los niños se miran a sí mismos a través de lo que ven, de lo que escuchan y también de las historias que leen. En los cuentos encuentran modelos, referencias, formas de entender quiénes son y qué lugar ocupan en el mundo. Por eso, lo que leen importa, y mucho. Es evidente que la literatura infantil tiene un papel importante en la autoestima, aunque muchas veces no seamos plenamente conscientes de ello.

Un ejemplo claro de todo esto es lo que ha ocurrido con nuestro último cuento, El secreto de Nora. Un cuento para abrazar nuestros sentimientos. Una historia que ha cautivado a miles de niños y a sus familias, que ha conectado con ellos a un nivel emocional tan profundo que ha abierto conversaciones vitales y necesarias dentro de muchos hogares.

Ver cómo un libro es capaz de generar espacios de diálogo, comprensión y acompañamiento emocional demuestra que el poder de los cuentos es real. Que no son solo historias bonitas, sino herramientas que influyen directamente en el bienestar y en la calidad de vida emocional de los niños.

Y eso, para mí, es la mayor prueba de que la literatura infantil, cuando se hace con conciencia y cuidado, puede transformar mucho más de lo que imaginamos. Por eso cuido tanto el contenido emocional de nuestros libros. Porque sé que un cuento puede convertirse en una voz interna que acompañe a ese niño. 

6. ¿Cómo pueden las familias distinguir un buen cuento para sus hijos en un mercado tan saturado?

Entiendo perfectamente la dificultad que tienen hoy las familias para elegir. Hay muchísima oferta, muchísimos libros y no siempre es fácil saber qué hay realmente detrás.

Lo primero que les diría es que se permitan parar. Que no elijan solo por impulso, o por lo que esté de moda en ese momento. Un buen cuento necesita un pequeño tiempo de mirada.

Para mí es clave fijarse en el mensaje que transmite, observar el lenguaje y la calidad literaria. Un buen libro infantil no infantiliza, ni subestima a los niños. Habla con respeto, sensibilidad y honestidad.

Creo que una de las primeras cosas en las que podemos fijarnos son las ilustraciones. Las buenas ilustraciones aportan clima emocional, armonía y profundidad al relato. Un buen álbum ilustrado no separa texto e imagen: ambos dialogan. Las imágenes acompañan, sostienen y amplifican el mensaje. Incluso, muchas veces, hablan por sí solas. Un buen libro infantil se puede “leer” también sin palabras. Es un valor esencial en nuestros libros. Grandes ilustradores que aportan todo su arte y sensibilidad en nuestras obras. 

Otra pista es mirar el sello editorial y a las personas que están detrás de cada obra. Conocer quién edita, quién escribe y quién ilustra nos da muchas pistas. Cuando hay un proyecto con valores claros, con coherencia y con una mirada respetuosa hacia la infancia, eso se nota en los libros. Detrás de un buen cuento hay autores y autoras comprometidos.

Otro aspecto fundamental es tener en cuenta el momento evolutivo y la edad de nuestro hijo. No todos los libros valen para todas las etapas. 

Y, por supuesto, no estamos solos en esa elección. Podemos apoyarnos en las librerías y en los libreros, que realizan una labor absolutamente necesaria y maravillosa por los cuentos y por la literatura infantil. Su criterio, su sensibilidad y su conocimiento son un regalo para las familias.

“Cada vez que pienso que un libro está en una mesilla de noche o en una mochila, siento gratitud, respeto y un enorme compromiso.”

7. Como escritora, ¿qué sientes cuando sabes que tus libros forman parte de la vida emocional de una familia?

Es un regalo y un honor, pero también una enorme responsabilidad.

Cada vez que pienso que uno de mis cuentos está en una mesilla de noche, en una mochila o en una biblioteca del colegio, siento gratitud y respeto, pero también un elevado nivel de compromiso, porque soy muy consciente de la importancia que tienen las historias en la vida de los niños.

Tengo la gran suerte de que muchas familias me escriben para contarme cómo un cuento les ha ayudado a hablar de algo difícil, a entender una emoción o a iniciar una conversación importante. Es profundamente emocionante y me recuerda el porqué de todo lo que estamos haciendo a través de Infancia Respetuosa y Literatura con Alma.

La calidad de nuestros cuentos ha sido reconocida con un prestigioso premio internacional como los Moonbeam Book Awards, pero más allá de ese reconocimiento, el mayor premio es saber que los libros que escribo forman parte de la vida de muchos niños y niñas. Es una alegría… y una responsabilidad preciosa.

8. ¿Qué legado te gustaría dejar a través de tu editorial Literatura con Alma?

Me gustaría que Literatura con Alma fuera recordada como un proyecto que puso a la infancia en el centro de verdad. No como un eslogan, sino como una forma honesta de trabajar, de crear y de aportar. Demostrar que se puede hacer literatura infantil sin prisas, sin atajos y sin renunciar a los valores. Que se puede crear desde el corazón y, al mismo tiempo, con rigor y profesionalidad.

Y, sobre todo, me gustaría que los niños que hoy leen nuestros libros crezcan sabiendo que fueron respetados, escuchados y tenidos en cuenta. Que sintieron, a través de las historias, que eran importantes, valiosos y dignos de amor.

Conversar con Soledad Carmona es recordar que la literatura infantil no es solo entretenimiento, sino una herramienta que puede acompañar, sostener y abrir conversaciones importantes en casa y en la escuela.

En un momento en el que todo parece ir deprisa, su apuesta por el cuidado, la calidad y la conciencia invita a detenerse y a elegir con más intención la lectura que ponemos en manos de la infancia.