Ifema fía el éxito de la movilidad en la Fórmula 1 a Cercanías mientras el Gobierno de Ayuso cuestiona su servicio
La propuesta de movilidad del Gran Premio de Fórmula 1 de España, que se celebrará en el entorno de Ifema del 11 al 13 de septiembre, augura nuevas tensiones entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central. El informe que analiza la documentación presentada por los promotores, rubricado por la Consejería de Transportes y el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) a partir de las previsiones de Ifema, prevé que Cercanías traslade a 128.888 de las 330.000 personas que se desplacen a Madring. Es decir, un 40% del total.
La cifra es además muy superior a la que el escrito anticipa para Metro, 85.615 usuarios, y eso que según el plan el suburbano divide los movimientos entre las estaciones de Feria de Madrid (línea 8) y Canillas (4 y 8). Atendiendo solo al transporte público, que según la estimación será utilizado por el 82% de asistentes (270.600), el servicio de Renfe Cercanías ejecutaría casi el 48% de los viajes.
La confianza tanto de Ifema (entidad público-privada financiada al 62% por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid) como de la administración autonómica en Cercanías es especialmente llamativa. Llega en medio de las repetidas incidencias de la red, que recibe críticas habituales de altos cargos del Ejecutivo que lidera Isabel Díaz Ayuso y también del Consistorio madrileño. No en vano, Renfe cuestionaba el pasado julio el rigor de un informe sobre problemas del transporte en la Comunidad elaborado por el CRTM, un análisis que solo atendía a Cercanías. No había una sola línea dedicada a autobuses interurbanos o Metro, pese al aumento de las reclamaciones en el suburbano por averías como las que merman la climatización de los trenes.
Desde el CRTM admitieron a Somos Madrid que el estudio se destinó “ex profeso” a Cercanías, a raíz de los “numerosos incidentes que afectan a los usuarios por incidencias recurrentes, que han ido a peor todos estos años y por los cuales nos interesa la comparativa con ejercicios anteriores”. Una coyuntura que no condiciona a Sol para fiar el éxito de la movilidad en la Fórmula 1 a la red de ferrocarril, al menos según la propuesta de Ifema. Fuentes de la Consejería de Transportes precisan a este medio que “el promotor es el que ha coordinado las reuniones, elaborado el plan de movilidad y lo ha presentado al Ayuntamiento”. Sentencian que “no es una decisión del Consorcio” y que igualmente “excede las competencias de la Consejería”.
En cualquier caso, el documento valorativo de esa propuesta no propone modificar ninguno de los planteamientos iniciales de Ifema. Desde esta compañía, principal promotor de la Fórmula 1, aseguran en conversación con este periódico que “el plan es una breve aproximación, no una versión definitiva, elaborado por una empresa técnica que se dedica a esto”. “El cálculo se ha hecho en torno a los flujos previstos por las ubicaciones y las zonas más cercanas a los asientos asignados”, apuntan.
Recalcan que, en cualquier caso, “el transporte se reforzará, habrá lanzaderas y formas de llegar a pie”, así como que “la prioridad es que la gente venga en transporte público”. Por ello, avanza que se están preparando “servicios complementarios que se dirán cuando se acerquen las fechas”. Además, refuerzan su respaldo a Cercanías o Metro, pese a los ataques cruzados entre las administraciones que gestionan ambos servicios: “Confiamos en el transporte público, siempre funciona y más en un evento tan diferencial como este”.
La capacidad de la estación de Valdebebas, el “riesgo principal”
La propuesta que está sobre la mesa divide los accesos en dos sectores, norte y sur. El primero de ellos se corresponde con la zona de Valdebebas, donde la estación de Cercanías homónima concentraría el 52% de todos los desplazamientos, por apenas un 10% de Metro. Se trata además el sector más multitudinario. En cuanto a la entrada sur, la de Ifema, es Metro quien asume un mayor porcentaje (49%) y el plan contempla otro 20% absorbido por Cercanías.
En la práctica, y según las previsiones, esto se traduce en que la estación de Valdebebas debería asumir cifras de viajeros inauditas: casi 25.000 el viernes 11 de septiembre, más de 37.000 el sábado y por encima de 40.000 el domingo 13. “Se considera muy complicado lograr este reparto modal, ya que la estación de Cercanías de Valdebebas (sector norte) tiene una capacidad de unas 15.000 personas/hora”, se admite en el propio documento. “Especialmente en las ventanas de llegada previa al inicio de actividad y, sobre todo, en la salida concentrada al finalizar la jornada”, apostillan. Y es que los desplazamientos no se reparten de manera homogénea durante el día, sino que una gran parte se concentran al inicio y al final de la jornada competitiva.
El informe incide en la cuestionable capacidad de esta estación de Valdebebas, inaugurada en 2015 y que habitualmente presenta un aspecto casi fantasmal, como uno de los apartados más delicados de la propuesta: “Se identifica como riesgo principal del esquema modal la capacidad efectiva de la estación de Cercanías de Valdebebas para absorber las puntas de demanda asociadas al sector norte”. Por si fuera poco la estación pertenece a la línea C-1, que en la actualidad solo discurre entre Chamartín y la T-4, así que la inmensa mayoría de esos miles de viajeros deberán efectuar uno o varios trasbordos.
No aparece, sin embargo, ninguna propuesta alternativa que reduzca el número de trayectos por este medio. Solo iniciativas que mitiguen los efectos de un posible desborde: “Es necesario prever medidas de refuerzo que permitan garantizar niveles de servicio adecuados. En primer término, cobra especial importancia la puesta en marcha de lanzaderas de transporte colectivo (bus lanzadera) hacia nodos ferroviarios de mayor capacidad y/o hacia intercambiadores con oferta de Metro y Cercanías, con operación dimensionada a la punta de salida y con prioridad operativa”.
Más de 11.000 personas a pie o en bicicleta
La tabla que recoge la distribución modal en el estudio previo arroja otras cifras sorprendentes y optimistas. Así, pese a la lejanía del entorno con zonas céntricas y su hostilidad con el peatón, el plan augura un 3% de “movilidad activa” (a pie o en bicicleta). 8.429 personas se moverían únicamente andando a lo largo del fin de semana, prácticamente la misma cantidad que en bus urbano, más de 2.000 solo el domingo. Y ello pese a que “no es posible la conexión peatonal entre sectores, solo será posible utilizando una lanzadera de bus que irá de sector a sector”. Otros 2.699 asistentes utilizarán la bicicleta durante los tres días.
Otro dato llamativo es el alto peso que se otorga a las llegadas y salidas en autocares: más de 27.687 personas los utilizarían. Por encima de la suma de taxis y VTCs, así como no tan lejos del número de espectadores que de acuerdo al borrador conducirán hasta Madring (15.906 y 44.715 aficionados, respectivamente).
El plan de movilidad estima así un bajo uso del vehículo privado, un aspecto cuya materialización será clave para evitar grandes congestiones. Otra opción para contribuir a ello es organizar actividades antes y después de las carreras para redistribuir las idas y venidas. El propio documento contempla ambos puntos como vitales para el éxito de las estimaciones: “El objetivo básico de atracción de movilidad para los días del Gran Premio estriba en dimensionar los accesos, de forma que el 90% de los desplazamientos sean capaz de completarse en modos públicos o sostenibles, dotando de la suficiente oferta para su canalización. Se propone la ejecución de espectáculos que sean capaces de atraer al público antes y después del evento y permita laminar estos momentos de entrada y salida”.
Otro apartado que el documento deja abierto es el desarrollo de un plan específico para acceder y abandonar los nodos de comunicación: “Está pendiente el desarrollo de un plan de distribución de entradas y salidas del recinto al transporte público”. Apostillan, eso sí, que ayudará a mitigar posibles afecciones que “el recinto se está diseñando con multitud de accesos para evitar colas”, así como que “los accesos solo permiten al espectador entrar en su zona asignada”, lo cual reducirá confusiones y facilitará los controles. Desde Ifema detallan que se preparan “actividades complementarias en la fanzone, una en la zona sur y otra en la norte”. “Todo va a estar repartido para que las personas cuenten con los mismos servicios en ambas áreas y para que tanto las llegadas como las salidas sean escalonadas”, subrayan.
En la mayoría de campañas elaboradas hasta ahora desde Madring o la Comunidad, es Metro el medio empleado para presumir de las conexiones del entorno. En concreto, el piloto Carlos Sainz protagonizó una promoción donde cubría el trayecto entre Nuevos Ministerios y Feria de Madrid con la línea 8. La cuenta oficial de Madring en Instagram la acompañaba con este mensaje: “Solo se tardan 9 minutos en llegar desde el centro de Madrid [considerando como tal Nuevos Ministerios] hasta Madring. Cuando vengas al #SpanishGP, ven en transporte público”.