El PP aprueba en solitario sumar otro hotel de lujo a la Puerta del Sol en la protegida Casa Palazuelo

Diego Casado

Madrid —
21 de julio de 2026 21:00 h

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Luz verde del Ayuntamiento a la llegada de otro hotel de cinco estrellas al centro de Madrid. Los votos del PP este martes en el Pleno han servido para sacar adelante un proyecto que transformará la histórica y protegida Casa Palazuelo, un enorme edificio que diseñó Antonio Palacios entre las calles Mayor y Arenal. El cambio vendrá acompañado de enormes beneficios para la empresa propietaria.

La izquierda en el consistorio ha votado en contra de este plan especial y Vox se ha abstenido. Lo han hecho para denunciar la progresiva hotelización del centro de Madrid permitida por el Gobierno de Almeida, que ya ha concedido permiso para la apertura de miles de habitaciones en el espacio comprendido entre la Gran Vía y la Puerta del Sol. En este caso, además, los concejales de la oposición han hecho hincapié en que Casa Palazuelo aún conservaba el uso comercial para el que fue concebido: el de albergar oficinas en pleno centro de la capital.

“No es un edificio más de la ciudad”, recordó el edil socialista Antonio Giraldo, indicando que cuenta con la máxima protección y fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC). El del PSOE lamentó que todas sus alegaciones presentadas hubieran sido desestimadas, entre ellas los dos párrafos con los que se despacha el estudio obligatorio para justificar las obras en un edificio singular. O la falta de motivación del plan para “revitalizar” una zona que ya cuenta con una vitalidad inusitada. En el escrito de alegaciones, el Ayuntamiento argumenta que la parte baja del edificio sufre cierta degradación, que achaca a “la implantación de locales comerciales de baja calidad”. También apunta problemas en la cubierta.

“Lo más interesante que tiene es que permanece el uso original del edificio para lo que lo diseñó Antonio Palacios”, añadió Giraldo sobre el centro de negocios que actualmente opera en el lugar y que tendrá que cerrar por el cambio de uso a hotel de lujo, dejando a decenas de pequeños negocios sin espacio en la que fue la primera gran casa comercial de Madrid.

En la misma línea se pronunció el concejal de Más Madrid José Luis Nieto Bueno: “En los últimos años hemos visto desfilar por este pleno una larga sucesión de planes especiales que, uno tras otro, han ido transformando edificios singulares en hoteles de lujo” y citó los casos del Edificio Metrópolis, Gran Vía 52 o el entorno de Canalejas. “Lo que está sucediendo es un goteo constante que está cambiando de forma irreversible la identidad de esta ciudad”, añadió asegurando que “el patrimonio no es solo el continente, es también el uso y la actividad que tiene ese edificio”.

El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, definió el edificio de Palacios como “una joya desde el punto de vista arquitectónico” y aseguró que su protección está garantizada por las diferentes comisiones de patrimonio. También explicó que solo habrá una modificación del uso terciario que ya tiene y que se mantendrá el espacio para comercios en su planta baja. Y criticó a la izquierda por haber otorgado dos licencias de hotel en el centro durante el mandato de Manuela Carmena.

Una operación urbanística que multiplicará por diez la rentabilidad

La transformación de uno de los lugares icónicos del entorno de la Puerta del Sol se traducirá en la apertura de un hotel de cinco estrellas y 76 habitaciones -como ya adelantó en enero Somos Madrid- que ocuparán el espacio de sus actuales oficinas. Lo más llamativo de esta operación inmobiliaria son sus cifras, ya que la empresa propietaria quiere multiplicar por diez la facturación anual. Según los datos del plan económico consultados por Somos Madrid, una vez acabadas las obras el hotel generará 14,6 millones de euros en ingresos, de los que tendrá que abonar unos 3,8 millones a la propiedad. Actualmente, la facturación aproximada por el alquiler de las oficinas es de 1,5 millones de euros.

La idea de la promotora es transformar todas sus oficinas en 13 habitaciones por planta, excepto en la sexta, donde se planean una decena de suites con terraza. La zona baja, donde ahora se sirven los tacos de una cadena de comida rápida y están a la venta las maletas y bolsos de una tienda histórica, se convertirá en el restaurante del hotel y en otros tres locales comerciales de alquiler.

El plan autorizado por el Gobierno de Almeida lo impulsa la empresa Lutuenas SLU, una sociedad propiedad de la Fundación Pablo Palazuelo, dedicada a la difusión de la obra del artista del mismo nombre, presidida por el diplomático José Rodríguez-Spiteri Palazuelo que, entre otros cargos, ostentó el de embajador de España en Portugal y la presidencia de Patrimonio Nacional. Lutuenas posee el 66,96 % de la parcela, mientras que otras dos empresas, Manzanares SA y Gestión Inmobiliaria Castaños 15 SL se reparten el 16,739% y el 16,351%, respectivamente.

El apellido Palazuelo ocupa las páginas de la prensa rosa desde hace unos años por la irrupción en ella de Sofía Palazuelo, actual duquesa de Huéscar y casada con el heredero de la Casa de Alba, Fernando Fitz-James Stuart. También es prima de la esposa del alcalde de Madrid, Teresa Urquijo, razón por la que acudió a la boda de ambos. El padre de Sofía, Fernando Palazuelo, era sobrino del artista Pablo Palazuelo, que murió sin descendencia.

Primeras oficinas y grandes escaparates

El edificio se conoce como la Casa Palazuelo por el empresario que ordenó su construcción, Demetrio Palazuelo, quien encargó a Antonio Palacios, por entonces arquitecto de moda en la capital, un edificio para tiendas, escaparates, oficinas y despachos, algo poco habitual en una ciudad todavía poco acostumbrada a este tipo de actividad comercial y a las grandes cristaleras.

Lo más destacado del edificio era –y sigue siendo– la escalera de doble tiro y el patio central con curvas y óvalos barrocos en torno al que se distribuyen cuatro plantas, donde entraba luz procedente de una espectacular vidriera que también se perdió. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 1997 y siguió funcionando como centro de negocios, actividad que ha desarrollado durante más de un siglo. El proyecto de hotel contempla su conservación integral, aunque también incluye la transformación de una escalera en planta baja la escalera de cuatro tramos proyectada en otra de solo dos, apuntan desde el PSOE.