La DGT cambia el carnet de conducir: así será el nuevo examen teórico con vídeos

Ada Sanuy

14 de mayo de 2026 07:57 h

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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a transformar el examen teórico del carnet de conducir con una batería de cambios que ya se están aplicando de forma progresiva en 2026 y que buscan dejar atrás el modelo basado casi exclusivamente en la memorización de respuestas. La principal novedad es la incorporación de vídeos con situaciones reales o simuladas de tráfico para evaluar la capacidad del aspirante de detectar riesgos y reaccionar ante ellos, un sistema similar al que ya utilizan otros países europeos y que pretende acercar la prueba a situaciones reales de conducción.

El nuevo enfoque del examen teórico comenzó a desplegarse tras la actualización del catálogo de señales en 2025 y ha dado un paso más este año con cambios en la manera de evaluar a los futuros conductores. La intención de Tráfico es comprobar si el aspirante “realmente sabe enfrentarse a lo que pasa en la carretera”, y no únicamente si recuerda una respuesta correcta después de repetir decenas de test. El sistema tradicional se mantiene parcialmente, pero convive ya con herramientas de evaluación distintas que modifican la lógica de la prueba.

Aunque el examen sigue estructurado en 30 preguntas tipo test y mantiene el límite habitual de tres errores máximos para aprobar, la DGT ha comenzado a introducir formatos que exigen interpretar situaciones de circulación y aplicar la normativa en contextos concretos. El objetivo es que el alumno no responda por simple repetición o familiaridad con el cuestionario, sino que comprenda qué sucede en cada escena y cuál sería la actuación más segura.

Vídeos para detectar riesgos al volante

La principal innovación es la inclusión de preguntas apoyadas en vídeos. Estas secuencias muestran situaciones habituales de tráfico, como incorporaciones a vías rápidas, cruces con poca visibilidad, frenazos inesperados o peatones acercándose a un paso de cebra. A partir de esas imágenes, el aspirante debe identificar el riesgo y escoger la respuesta más adecuada. La subdirectora de Formación y Educación Vial, Montserrat Pérez, explicó que la medida busca “evitar la memorización y facilitar que el aspirante adquiera la inmediatez y la rapidez necesaria para percibir un riesgo”.

La actualización del examen también incorpora nuevas señales vinculadas a cambios recientes en la movilidad urbana y la organización del tráfico. Entre ellas aparecen referencias a los vehículos de movilidad personal, las zonas de bajas emisiones y otros elementos que han ganado peso en las ciudades en los últimos años. Por ello, el estudio con manuales antiguos o test desactualizados pierde eficacia frente a materiales adaptados a la normativa vigente.

Un modelo más práctico y menos memorístico

El organismo sostiene que el examen no pretende ser necesariamente más difícil, pero sí más práctico. El cambio de enfoque obliga a interpretar escenarios reales y anticiparse a posibles peligros, un modelo que desde hace años utilizan países como Alemania, Francia o Finlandia. La intención es acercar la prueba teórica a la conducción cotidiana y reforzar aspectos como la percepción del riesgo, la capacidad de reacción y la comprensión del entorno circulatorio.

La transformación también modifica la forma de estudiar para quienes preparan ahora el carnet de conducir. Repetir test sigue siendo útil, pero ya no basta con memorizar respuestas. Las autoridades insisten en la necesidad de trabajar la interpretación de situaciones reales, practicar con vídeos o ejemplos prácticos y entender la lógica que hay detrás de las normas de circulación. El nuevo modelo busca que el aspirante afronte el examen con una comprensión más práctica de la conducción.

Qué cambia y qué se mantiene igual

Más allá de las novedades en el contenido, la estructura básica de la prueba se mantiene. El examen continúa teniendo una duración aproximada de 30 minutos, aunque el tiempo puede ampliarse en función de la duración de los vídeos incorporados. Tras aprobar la parte teórica, el aspirante dispone de dos años para superar el examen práctico; si no lo consigue dentro de ese plazo, deberá repetir nuevamente la prueba teórica. Además, el pago de la tasa oficial da derecho a dos convocatorias para el conjunto de exámenes.