La planta de Ford de Almussafes se prepara para recibir a la china Geely
La planta de Ford en Almussafes (Valencia) afronta un giro estratégico que puede marcar un antes y un después en su futuro industrial. La multinacional estadounidense ha convocado para este jueves un acto en la factoría valenciana con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, para anunciar un “importante anuncio corporativo” sobre sus operaciones en Europa que, según diversas informaciones, servirá para formalizar el acuerdo con el grupo chino Geely para producir uno de sus modelos en las instalaciones valencianas.
Aunque Ford no ha desvelado el contenido del anuncio, el diario Las Provincias adelanta que ambas compañías sellarán el acuerdo por el que Geely utilizará parte de la capacidad productiva de Almussafes para ensamblar un vehículo destinado al mercado europeo. La operación supondría la cesión de una de las líneas de montaje de la planta, que conviviría con la fabricación del futuro Ford Bronco, el SUV compacto multienergía cuya producción está prevista a partir de 2028.
Un pacto negociado desde hace meses
La colaboración entre Ford y el fabricante chino no es una sorpresa. Bloomberg reveló el pasado febrero que ambas compañías mantenían conversaciones para compartir capacidad industrial en Europa, incluyendo el uso de la planta de Almussafes.
Para Geely, fabricar dentro de la Unión Europea supondría evitar los aranceles impuestos por Bruselas a los vehículos eléctricos importados desde China y disponer de una plataforma industrial consolidada para abastecer al mercado europeo. Para Ford, el acuerdo permitiría rentabilizar unas instalaciones que desde 2024 dependen prácticamente en exclusiva de la producción del Ford Kuga mientras esperan la llegada del Bronco en 2028.
Según la información publicada por Las Provincias, el vehículo asignado inicialmente a la planta sería el Geely EX2, un turismo urbano eléctrico con el que el grupo chino pretende reforzar su presencia en Europa. No obstante, ni Ford ni Geely han confirmado oficialmente el modelo ni las condiciones económicas de la operación.
Sánchez escenifica el respaldo del Gobierno
La presencia de Pedro Sánchez, acompañado por varios ministros, entre ellos la titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, pretende escenificar también el respaldo del Ejecutivo a la continuidad de la planta valenciana.
Morant recordó este miércoles que el Gobierno “ha salvaguardado esos puestos de trabajo” mediante la aplicación del Mecanismo Red, una herramienta inédita hasta entonces en España y diseñada específicamente para acompañar la transición industrial de Ford Almussafes.
La alianza entre Ford y Geely sigue los pasos de los acuerdos similares entre Ebro y Chery para producir en Barcelona, los de Leapmotor y Stellantis en las plantas de Zaragoza y Madrid y la reactivación de la fábrica de Santana de Linares con BAIC y Coronet. Además, las inversiones de empresas chinas en la industria de automoción incluyen la gigafactoría de CATL con Stellantis en Figueruelas, con una inversión de 4.100 millones de euros, la planta de baterías de Envision en Extremadura, el centro de reciclaje de Gotion en Valladolid y las instalaciones de ensamblaje de SAIC (MG) en Ferrol.
El acuerdo de Ford y Geely llega en un momento decisivo para la fábrica valenciana. Almussafes cerrará el próximo diciembre dos años completos bajo el Mecanismo Red, en vigor desde el 1 de enero de 2025 para los 4.142 trabajadores de la planta. Este instrumento, aprobado para toda la plantilla de forma rotatoria, garantiza el 90% del salario sin perder prestación de desempleo mientras la factoría atraviesa un periodo de baja actividad a la espera de nuevos modelos.
En paralelo, la dirección de Ford y los sindicatos UGT y STM negocian el nuevo marco laboral que entrará en vigor en 2027, con el objetivo de adaptar la organización de la fábrica a la llegada del Bronco y a un posible incremento de la carga de trabajo derivado del acuerdo con Geely.
i se confirma el acuerdo, la factoría valenciana se convertirá en un nuevo ejemplo del creciente desembarco de fabricantes chinos en la industria automovilística española, siguiendo la senda de alianzas como la de Ebro con Chery en Barcelona o los proyectos industriales impulsados por SAIC y otras compañías asiáticas. Para Ford, la colaboración supondría una vía para asegurar actividad hasta la llegada de sus nuevos modelos eléctricos; para Geely, una puerta de entrada privilegiada al mercado europeo desde una de las plantas con mayor tradición exportadora de España.
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