El proveedor alemán del automóvil Schaeffler amplía su ajuste con 3.460 despidos y el cierre de cinco fábricas

Imagen de archivo de la sede de Schaeffler en Herzogenaurach, Alemania. EFE/Daniel Karmann

Toni Fuentes

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El proveedor alemán de componentes para automóviles Schaeffler ampliará su reestructuración con la supresión de 3.460 puestos de trabajo y el cierre de cinco fábricas en Europa, cuatro de ellas en Alemania. La compañía concentrará la mayor parte del ajuste en su mercado de origen, donde eliminará 2.660 empleos y reducirá alrededor de un 18% su plantilla al contabilizar también los recortes anunciados en 2024 y los acuerdos de jubilación ya firmados. La compañía afirma que las medidas, que afectarán a 16 centros de trabajo entre los que no cita las instalaciones del grupo en España, que incluyen una planta en el País Vasco y su sede española en Catalunya.

El fabricante justifica este nuevo programa de mejora del rendimiento por la persistencia de las dificultades en la industria automovilística, marcada por la desaceleración de la demanda por parte de las marcas fabricantes, especialmente en Alemania, la creciente competencia internacional y una transformación tecnológica que está avanzando a un ritmo más lento de lo previsto. En particular, Schaeffler apunta a la caída de la demanda de vehículos con motores de combustión y al retraso en el crecimiento de la movilidad eléctrica como factores que obligan a adaptar sus capacidades industriales y de desarrollo.

El ajuste también responde a los mayores costes laborales en Alemania y a la complejidad de su estructura organizativa, que la dirección considera excesivamente jerarquizada. La compañía pretende reducir los costes de personal, simplificar la organización y concentrar sus actividades industriales y tecnológicas en un menor número de centros.

De los 3.460 puestos que desaparecerán en Europa, aproximadamente la mitad corresponderá a áreas de producción, un 30% a investigación y desarrollo y el 20% restante a otras funciones. Alemania asumirá cerca del 77% del ajuste, con 2.660 empleos menos. Esta cifra equivale a alrededor del 9% de los 31.957 trabajadores que componían su plantilla principal en el país a 30 de septiembre de 2026. Sin embargo, al sumar las medidas anteriores y los 1.800 acuerdos de jubilación parcial cerrados a principios de octubre, la reducción acumulada alcanzará aproximadamente el 18%.

Cuatro cierres en Alemania y uno en Bélgica

Entre los centros que echarán el cierre figuran las fábricas alemanas de Dortmund, con 430 trabajadores, y Morbach, con 160. Ambas pertenecen a la división de Trenes de Potencia y Chasis y fabrican componentes destinados a vehículos con motores de combustión interna. También cesarán las operaciones en Berlín, donde trabajan unas 270 personas, y en Schwalbach. En este último caso, la compañía prevé trasladar a una parte importante de sus aproximadamente 385 empleados a la planta de Fráncfort, aunque alrededor de 190 puestos se verán afectados por la reducción.

El quinto cierre será el de la fábrica de Herstal, en Bélgica, que cuenta con unos 15 trabajadores. Además, Schaeffler ajustará sus capacidades de producción y desarrollo en las instalaciones francesas de Haguenau y Toulouse y en las eslovacas de Skalica y Kysuce.

El programa contempla asimismo cambios en otras fábricas alemanas. La empresa interrumpirá la producción de herramientas en Höchstadt y ajustará la fabricación de maquinaria especial en Erlangen y Schweinfurt. También realizará modificaciones de capacidad y estructurales en Herzogenaurach, Bühl, Núremberg y Ratisbona, entre otras ubicaciones.

Un nuevo ajuste tras los 4.700 despidos anunciados en 2024

El nuevo programa amplía la reestructuración comunicada en noviembre de 2024, cuando Schaeffler anunció la eliminación de 4.700 empleos en Europa, 2.800 de ellos en Alemania, y el cierre de dos centros de trabajo. Entonces, la compañía calculó que las medidas permitirían ahorrar unos 290 millones de euros anuales a partir de 2029.

Ahora, el grupo vuelve a recurrir a los recortes para adaptar su estructura a las dificultades del sector, aunque introduce una medida adicional: una contribución solidaria de carácter voluntario y temporal que incluirá una reducción salarial todavía por definir y que se extenderá desde el consejo de administración hasta los distintos niveles de la organización.

La dirección sostiene que este esfuerzo compartido permitirá limitar el número de despidos y reducir los costes extraordinarios asociados a la reestructuración. También espera que tenga un efecto inmediato sobre los resultados de 2027 y 2028.

“Con el programa de mejora del rendimiento anunciado hoy, queremos demostrar que, a pesar del difícil entorno operativo, es posible y sensato desarrollar y fabricar en Alemania y Europa de forma competitiva y rentable a largo plazo”, ha señalado el consejero delegado de Schaeffler, Klaus Rosenfeld. El directivo ha defendido la necesidad de consolidar instalaciones, concentrar la experiencia tecnológica en determinados centros regionales y reducir los costes por empleado.

Ahorros de 300 millones anuales a partir de 2030

El fabricante espera que el nuevo plan genere unos ahorros de aproximadamente 300 millones de euros anuales a partir de 2030. Su aplicación supondrá, no obstante, unos gastos extraordinarios de alrededor de 480 millones de euros, de los que la mayor parte se contabilizará como provisiones para reestructuración en 2026.

La compañía prevé ejecutar principalmente las medidas estructurales durante 2027 y 2028 y asegura que negociará su aplicación con los representantes de los trabajadores y los comités de empresa para encontrar soluciones socialmente responsables.

El ajuste se centrará principalmente en el negocio de suministro a fabricantes de automóviles, aunque Schaeffler también quiere aprovechar su diversificación para impulsar nuevas actividades. Entre sus apuestas de crecimiento figuran la robótica humanoide y el sector de defensa, dos ámbitos en los que considera que puede trasladar sus conocimientos tecnológicos y su experiencia industrial.

El grupo, que adquirió Vitesco para reforzar su posicionamiento en el ámbito de la movilidad y la tecnología de movilidad, pretende compensar al menos parcialmente la reducción de actividad en sus negocios tradicionales con la creación de puestos de trabajo en estas nuevas áreas.

La nueva reestructuración de Schaeffler se ha anunciado en un contexto en el que los proveedores europeos del sector de automoción anunciaron un recorte de 18.900 empleos en el primer semestre de 2026, lo que supone un 35% menos que los 29.250 registrados en la segunda mitad de 2025. Pese a esta moderación, el sector encadena tres años consecutivos de importantes reducciones de plantilla, según el último informe de la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (CLEPA).

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