Mula presenta la programación de San Isidro, con un cartel de Daniel Belchí inspirado en la tradición y la naturaleza
El Ayuntamiento de Mula ha presentado este lunes la programación de las Fiestas de San Isidro, declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional, en un acto en el que han participado el alcalde y la concejala de Festejos, Alicia Zapata, acompañados por miembros del equipo de gobierno y representantes de la Hermandad de San Isidro, la peña Alegría Muleña y Los Muleñicos.
Durante la presentación se ha dado a conocer el cartel anunciador de este año, obra del artista Daniel Belchí, bajo el título “De la mala hierba a la flor”. La concejala de Festejos ha señalado que “la programación incorpora actividades culturales, deportivas y educativas en los días previos, como conciertos de música tradicional o charlas sobre folclore en colegios, para acercar la fiesta a los más pequeños”, destacando además que uno de los momentos más esperados volverá a ser la Noche de las Gachasmigas en el Parque Cristóbal Gabarrón, con participación de peñas y vecinos, música tradicional, conciertos y sesión DJ.
Alicia Zapata ha explicado que “el sábado es el día principal”, con la misa huertana y la procesión de San Isidro por las calles de Mula, acompañada por peñas y música tradicional. Por la tarde tendrá lugar el desfile de carrozas, y la jornada concluirá con una gran noche musical con orquesta y DJ.
Como novedad, el domingo se cierra la programación con un espectáculo infantil, pensado para el público más joven. Además, se incorporan servicios como ludoteca, punto violeta y concursos de decoración, para fomentar la participación y garantizar un ambiente seguro.
Por su parte, el autor del cartel, Daniel Belchí, ha explicado que su obra se inspira en la relación entre el ser humano y la naturaleza, y que para crearla investigó el origen de la fiesta a través de imágenes antiguas y elementos tradicionales. En ese proceso, encontró su hilo conductor en la indumentaria, especialmente en el mantón, y en la fuerza plástica de lo floral y vegetal. El resultado es una pieza de pintura digital, con colores vivos y un juego de texturas que dialoga con el bordado y rinde homenaje a la tradición desde una mirada contemporánea.