El negocio de San Fermín: un colegio mayor que veta mujeres las admite ahora y dobla el precio de la estancia

Ante la avalancha de llegadas y las limitadas plazas hoteleras, las residencias de estudiantes de Pamplona se abren, por San Fermín, al negocio de captar visitantes. Lo hacen las mixtas, pero incluso aquellas que vetan a las mujeres durante el curso -valiéndose de una ley franquista nunca modificada- cambian de principios en verano aprovechando la importante fuente de ingresos que supone la fiesta, que viene acompañada de la posibilidad de incrementar los precios. Es el caso del Colegio Mayor Larraona. Adscrito a la Universidad de Navarra, este centro se reconvierte en el Albergue Larraona durante el verano para acoger a quienes están de paso, ya sea como peregrinos, o para celebrar los Sanfermines. Admite a mujeres e incluso a parejas. Y ha subido los precios más del doble.

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Larraona es un colegio mayor dirigido por los Misioneros Claretianos, quienes dicen promover una educación “cristiana, misionera, profética y vocacional”. Se fundó en 1970 y desde entonces han mantenido la segregación por sexos. De hecho, los colegios mayores se regulan desde 1973 por un decreto firmado por el dictador Francisco Franco que así lo permite y que no ha sido modificado más de cuatro décadas después de promulgada la Constitución. De hecho, en su página web se señala que, “con cada generación de estudiantes, el Colegio ha sabido mantener su esencia”. Ese mismo decreto 2780/1973, por el que se regulan los colegios mayores universitarios, por otro lado, remarcan que estas instalaciones no pueden tener ánimo de lucro, porque se pueden acoger a beneficios fiscales.

Sin embargo, Larraona opta por dejar de ser colegio mayor en julio, coincidiendo con San Fermín, para adoptar la forma de albergue. Y se abren a acoger a los turistas independientemente de su género o de si van en pareja. Esta decisión se encuentra en contradicción con las afirmaciones del primer director del colegio, José Luis Ortiz de Guinea, quien afirmaba que Larraona no sería “ni albergue ni residencia sin más, sino referencia educativa de valores humanos y religiosos”, según se recoge en la revista del centro.

En portales de reserva de alojamiento como Booking es posible reservar habitaciones individuales entre el 5 y el 14 de julio. Además, al llamar a consultar, ofrecen la posibilidad de hospedarse en habitaciones dobles en caso de ir en pareja. Durante el curso, alojarse aquí en régimen de pensión completa tiene un coste de 3.412 euros por trimestre, es decir, 37 euros por día. Pero este precio aumenta considerablemente durante las fiestas, ya que el alojamiento con desayuno cuesta 81 euros por noche la primera semana y 60 euros la segunda, lo que constituye un incremento de más del 100% y no incluye comida y cena. Sin embargo, no es la residencia más costosa en estas fechas, ya que en otras el precio por noche alcanza los 150 euros. Se trata en su mayoría de residencias laicas, ya que gran parte de las residencias religiosas femeninas y del resto de masculinas permanecerán cerradas durante el verano. Este medio ha intentado ponerse en contacto con el equipo directivo del colegio mayor, pero han rechazado hablar indicando que no están autorizados para hacerlo.

Ante la avalancha de llegadas y las limitadas plazas hoteleras, las residencias de estudiantes de Pamplona se abren, por San Fermín, al negocio de captar visitantes. Lo hacen las mixtas, pero incluso aquellas que vetan a las mujeres durante el curso -valiéndose de una ley franquista nunca modificada- cambian de principios en verano aprovechando la importante fuente de ingresos que supone la fiesta, que viene acompañada de la posibilidad de incrementar los precios. Es el caso del Colegio Mayor Larraona. Adscrito a la Universidad de Navarra, este centro se reconvierte en el Albergue Larraona durante el verano para acoger a quienes están de paso, ya sea como peregrinos, o para celebrar los Sanfermines. Admite a mujeres e incluso a parejas. Y ha subido los precios más del doble.

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Sin embargo, Larraona opta por dejar de ser colegio mayor en julio, coincidiendo con San Fermín, para adoptar la forma de albergue. Y se abren a acoger a los turistas independientemente de su género o de si van en pareja. Esta decisión se encuentra en contradicción con las afirmaciones del primer director del colegio, José Luis Ortiz de Guinea, quien afirmaba que Larraona no sería “ni albergue ni residencia sin más, sino referencia educativa de valores humanos y religiosos”, según se recoge en la revista del centro.

En portales de reserva de alojamiento como Booking es posible reservar habitaciones individuales entre el 5 y el 14 de julio. Además, al llamar a consultar, ofrecen la posibilidad de hospedarse en habitaciones dobles en caso de ir en pareja. Durante el curso, alojarse aquí en régimen de pensión completa tiene un coste de 3.412 euros por trimestre, es decir, 37 euros por día. Pero este precio aumenta considerablemente durante las fiestas, ya que el alojamiento con desayuno cuesta 81 euros por noche la primera semana y 60 euros la segunda, lo que constituye un incremento de más del 100% y no incluye comida y cena. Sin embargo, no es la residencia más costosa en estas fechas, ya que en otras el precio por noche alcanza los 150 euros. Se trata en su mayoría de residencias laicas, ya que gran parte de las residencias religiosas femeninas y del resto de masculinas permanecerán cerradas durante el verano. Este medio ha intentado ponerse en contacto con el equipo directivo del colegio mayor, pero han rechazado hablar indicando que no están autorizados para hacerlo.

Ante la avalancha de llegadas y las limitadas plazas hoteleras, las residencias de estudiantes de Pamplona se abren, por San Fermín, al negocio de captar visitantes. Lo hacen las mixtas, pero incluso aquellas que vetan a las mujeres durante el curso -valiéndose de una ley franquista nunca modificada- cambian de principios en verano aprovechando la importante fuente de ingresos que supone la fiesta, que viene acompañada de la posibilidad de incrementar los precios. Es el caso del Colegio Mayor Larraona. Adscrito a la Universidad de Navarra, este centro se reconvierte en el Albergue Larraona durante el verano para acoger a quienes están de paso, ya sea como peregrinos, o para celebrar los Sanfermines. Admite a mujeres e incluso a parejas. Y ha subido los precios más del doble.

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Larraona es un colegio mayor dirigido por los Misioneros Claretianos, quienes dicen promover una educación “cristiana, misionera, profética y vocacional”. Se fundó en 1970 y desde entonces han mantenido la segregación por sexos. De hecho, los colegios mayores se regulan desde 1973 por un decreto firmado por el dictador Francisco Franco que así lo permite y que no ha sido modificado más de cuatro décadas después de promulgada la Constitución. De hecho, en su página web se señala que, “con cada generación de estudiantes, el Colegio ha sabido mantener su esencia”. Ese mismo decreto 2780/1973, por el que se regulan los colegios mayores universitarios, por otro lado, remarcan que estas instalaciones no pueden tener ánimo de lucro, porque se pueden acoger a beneficios fiscales.