El Gobierno de Navarra quiere retirar los 224 símbolos franquistas censados en la Comunidad Foral

N. Elia

El Gobierno foral ha dado cuenta del trabajo realizado hasta el momento para censar los símbolos franquistas que aún hoy permanecen en el patrimonio público navarro. En los 141 municipios analizados, se han registrado un total de 224 símbolos de exaltación de la dictadura franquista, entre placas, cruces laureadas, o elementos incluidos en fachadas de iglesias. La dirección general de Paz y Convivencia encargó la elaboración de este censo, así como de unas recomendaciones técnicas para la retirada de los símbolos registrados, para dar cumplimiento a la ley de Memoria Histórica. El Gobierno ha recordado hoy que, además de ser un mandato legal, la iniciativa es también “un deber de memoria, un deber ético para nuestro presente y nuestro futuro”.

La comisión encargada de elaborar el censo ofrece al Gobierno pautas para cinco tipos de actuación de retirada de símbolos franquistas. Tras censarse 53 cruces laureadas, la comisión recomienda que se retire dicha cruz de todos los escudos de Navarra. La cruz fue concedida por Franco a Navarra en 1937 y colocada desde entonces sobre el escudo oficial como reconocimiento a los voluntarios que apoyaron el golpe militar en la Comunidad foral.

Otro tipo de elemento que se ha categorizado dentro del censo son las placas y elementos escultóricos para culto a los mártires y a los caídos. Son “elementos erigidos para la exaltación de la memoria de personas que murieron en una guerra civil a consecuencia de un golpe militar”, según la comisión. Para su retirada, propone encomendar a la Institución Príncipe de Viana su conservación como elemento de patrimonio histórico y, si no fuera posible, la comisión propone que se retire, dentro de cada placa o conjunto escultórico, “las partes simbólicas que supongan la exaltación de la victoria del régimen franquista”. Cita, concretamente, escudos, yugos y flechas, pero también denominaciones como “Cruzada, generalísimo, Caídos por Dios y por España”, etc.

La comisión habla también de las “placas del Instituto Nacional de la Vivienda y de la Obra Sindical del Hogar”, un instituto creado por el régimen fascista y dependiente de las FET y de las JONS. Muchas de las viviendas construidas bajo las órdenes de dicho instituto contienen placas con simbología franquista. La comisión recomienda directamente su retirada.

Por último, se aconseja también revocar la concesión de títulos como “hijos adoptivos o predilectos” de la dictadura franquista, retirar todos los nombres de barrios que supongan una exaltación colectiva de la guerra (como en el caso del barrio de Lourdes de Tudela o el de la Chantrea, en Pamplona), y retirar los nombres del callejero y otros espacios públicos que tengan referencias franquistas.