PP: Pensamiento Positivo

Pensábamos que PP eran las siglas de Partido Popular, pero en realidad lo son de Pensamiento Positivo: ya saben, toda esa superchería del “sé optimista y conseguirás lo que quieres” “ten una actitud positiva y triunfarás”, “sonríe o muere”, que triunfó en EEUU, y que ahora llega a España de la mano del partido del gobierno.

El PP ha decidido convertirse en el Partido Positivo. Y de paso convertirnos a nosotros a su nueva fe: ya vale de ir por la vida con esta cara de amargados que llevamos; ya está bien de protestar tanto; empecemos a pensar en positivo, veamos la botella medio llena (o un poquito llena, qué más da), no dejemos que las lágrimas nos impidan ver las estrellas, aceptemos que estamos mejor, y que aun vamos a estar muchísimo mejor.

Lo dijo ayer el candidato positivo, Arias Cañete, que en vez de mítines da sesiones de coaching, puro Pensamiento Positivo: “Deberían alegrarse de que la Comisión Europea confía en España, de que las medidas que hemos puesto en marcha dan resultados. Que se alegren con nosotros. ¿Por qué tienen que poner esa cara de tristeza cuando los datos son buenos, cuando empieza a crearse empleo?”. Pues eso, a qué viene esa mala cara.

Hoy, por ejemplo, tenemos la “noticia muy positiva” que el presidente Rajoy nos prometió hace dos días: el dato de paro registrado y de afiliación a la Seguridad Social. Piensa en positivo, fíjate en el dato “histórico”, y no te pongas a leer la letra pequeña de la precariedad, la temporalidad o la estacionalidad. Con esa actitud de desgraciado no llegarás muy lejos, más vale disfrutar los buenos momentos de la vida, y que el paro baje o aumenten las afiliaciones bien merece hoy un brindis, un beso a la persona amada, un mordisco a un pan recién horneado, disfrutar la sonrisa de un niño, contemplar el atardecer, qué se yo, todas las cosas bonitas que la vida nos ofrece para acompañar el dato del paro.

El Partido Positivo está dispuesto a que seamos felices aunque no tengamos motivos, que vayamos por la vida con una sonrisa para lograr que al final sea la vida la que nos sonría (toma frase, para que te hagas una camiseta o un póster en el dormitorio). Y por eso, tiene todo un calendario de noticias positivas, para que no haya ni un día sin su momento de felicidad.

De aquí en adelante, cada día tendrá su botella medio llena (o un poquito llena, vale, no seas aguafiestas). Cada mes, por ejemplo, tendremos un dato oficial de paro y seguridad social que dará para varios días de sonrisas: los previos, en que nos lo anticipan; el día mismo de publicación del dato; y los días posteriores en que se nos recordará.

El resto de días también tendrán noticias positivas, el calendario es generoso: un día se publica un indicador macro (y hay tantos: exportaciones, balanzas, confianza…); otro día llega la actualización de previsiones de un organismo (ayer la Comisión Europea, pronto el FMI, la OCDE, el Banco de España…); otro día una agencia de calificación (y hay tres, para repartir en más días) nos mejora un poquito la nota o al menos nos la mantiene; otro día sube la Bolsa, un banco presenta resultados, la prima de riesgo baja, el Tesoro coloca deuda a buen precio…

Los amargados dirán que todos esos datos son positivos pero no para ellos, que apenas notarán mejoría; o que cada uno de esos datos tiene su letra pequeña no tan positiva. Pero ya digo: unos amargados, ni caso, no los escuches, mantenlos alejados de tu burbuja rosa.

Y si algún día no hay noticia positiva, no pasa nada. El Pensamiento Positivo (PP) nos enseña que no hay que quedarse sentado a esperar que lleguen las cosas buenas; hay que salir a buscarlas, hacerlas posible, inventarlas. Noticia positiva es también la ausencia de malas noticias: contar que no pasará algo malo es de por sí bueno (anunciar que no habrá nuevos recortes, que no subirán los impuestos, son anuncios que dan para rellenar un día). Noticia positiva es también recordar el pasado negativo (nos libramos del rescate total, salimos de la recesión..). Noticia positiva es también comparar el hoy soleado con el ayer tormentoso (y habíamos caído tanto, que cualquier dato parece bueno si lo comparamos con su precedente).

Si el Pensamiento Positivo te enseña que tus fracasos (un despido, una mala venta, una enfermedad incluso) son culpa de tu falta de actitud positiva, traslademos lo mismo a todo un país: exijamos a nuestros vecinos que piensen bonito, que acepten que España va mejor, y que si todos sonreímos todavía irá mucho mejor. Venga.