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Celestino Corbacho, el capitán que quiere recuperar galones

12:54 h, 19 de junio de 2019

Celestino Corbacho (Valverde de Leganés, 1949) lo ha sido casi todo en la política catalana. Alcalde de L'Hospitalet de Llobregat durante 14 años, presidente de la Diputación de Barcelona –en ese momento el mejor pagado de España–, ministro de Trabajo e Inmigración en el segundo gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, diputado en el Parlament, y tras parecer que se resignaba a la jubilación, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Una carrera que también puede resumirse diciendo que obtuvo su primer cargo público, como concejal, en 1983 y que tras más de tres décadas con carné abandonó el PSC, el partido que ayudó a fundar, porque consideraba que no se le tenía en consideración.

Corbacho dejó el socialismo o el socialismo le dejó a él, según a quién se pregunte, por desencanto o por una ambición mal entendida, también según a quién se pregunte. Él explicó que no se sentía reconocido por el partido. Y el partido optó públicamente por desearle suerte aunque en privado se argumentó que lo que exigía Corbacho era un cargo y en esos momentos el PSC no tenía nada que ofrecerle. Ni a él ni a nadie, ironizaba entonces uno de los dirigentes encargados de pilotar la travesía del desierto.

Neus Tomàs traza un perfil del exministro tras incorporarse al grupo de Ciudadanos en Barcelona y dejar a Valls con solo dos concejales.