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El exDAO intenta desacreditar a la denunciante y dice que el audio muestra “un ataque de celos”

La defensa del ex director adjunto operativo de la Policía José Ángel González ha presentado un escrito ante el Juzgado en el que trata de desacreditar el testimonio de la inspectora que le acusa de varios delitos, entre ellos agresión sexual con penetración. El escrito afirma que los audios del interior de la vivienda del comisario que constituyen la prueba principal contra él muestran, en realidad, “un ataque de celos” y “una clara exigencia de atención” por parte de la agente. 

En su querella, ya admitida a trámite por el Juzgado número 8 de Violencia sobre la Mujer de Madrid, la mujer explicaba que mantuvo una relación con el comisario en el pasado, siendo su subordinada, y a continuación hacía un prolijo relato de los hechos. Afirmaba que ella puso fin a la relación en un momento sin determinar y que, “a partir de entonces, fue víctima de una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos” acaecidos el 23 de abril de 2025, el día de la agresión denunciada.

La defensa del exDao, que dimitió al trascender la denuncia, sostiene que esas grabaciones contradicen el relato de la denunciante porque sugieren “una relación personal previa de confianza” marcada por celos y control personal. Así, sostiene que mientras la querella afirma que el audio refleja a la víctima expresando un “rechazo rotundo y continuado” y al acusado impidiendo que se vaya de su domicilio o amenazando con forzarla, lo que a su juicio se escucha es “complicidad, trato íntimo e interacción mutua verbal” en un entorno de confianza, derivado de una relación de más de 20 años. 

Frente al supuesto escenario de presión ejercida por el comisario, la defensa afirma que el verdadero eje de la grabación es un ataque de celos y una exigencia de atención y exclusividad por parte de denunciante. La defensa afirma que en el audio se llega a escuchar cómo ella le reprocha que hable con otras personas y le exige exclusividad con frases como “no puedo compartirte”. 

De hecho, el escrito sostiene que es la denunciante “quien adopta en la conversación una posición claramente dominante y de mando” respecto al comisario. En paralelo, la defensa afirma que la grabación también evidencia cómo ella verbaliza sus sentimientos y su apego hacia el comisario con frases como “yo te quiero muchísimo” o “hay alguna cosa que me tiene a mí enganchada contigo”, lo cual consideran “incompatible con la imagen de rechazo permanente y presión” que muestra la querella que ya analiza el Juzgado. 

Por otro lado, la defensa solicita en este escrito que se libre oficio a la Subdirección de Recursos Humanos de la Policía Nacional para conocer por qué la presunta víctima fue destinada a la sede de la calle Miguel Ángel, donde se ubica la Dirección General Operativa. Quiere combatir así el argumento de la representación legal de la querellante, que indicaba que el presunto agresor buscaba con ese movimiento presionarla e influenciarla. 

Lamenta que la presunta víctima pretende otorgar un valor incriminatorio a ese “mero dato de carácter laboral (…) al vincularlo a una supuesta dinámica de presión” del exDAO. Y añade que no aporta un “mínimo soporte probatorio objetivo que permita, ni tan siquiera, deducir tal insinuación”. 

Por eso, solicita que se aporte a la causa el rastro administrativo que haya quedado de ese traslado (solicitud, aceptación, propuesta, resolución…)“ para dilucidar si efectivamente fue algo impuesto o si, por el contrario, ”fue solicitado, elegido y aceptado por la propia querellante en un marco libre de elección personal“.

Asimismo, el escrito denuncia que la exposición mediática que ha rodeado a este asunto le ha generado un “daño reputacional y personal” que considera “irreparable”.