La carta que Felipe González escribió a Fidel para pedir elecciones en Cuba... y que nunca llegó a enviar

“Este no es un ejercicio fácil para mí”. Con estas palabras arranca la carta que Felipe González empezó a escribir a Fidel Castro en 1990 para pedirle un paso atrás en su revolución comunista basada en la visión de “socialismo o muerte”. La misiva nunca llegó a ser enviada, como el propio González reconocería en otra carta posterior con el mismo destinatario: “En noviembre del 90 te escribí una carta que nunca recibiste. Ni siquiera la acabé, a pesar de su extensión”.

Ese primer texto de seis páginas que nunca salió hacia La Habana ha visto la luz tras ser incorporada al archivo que la Fundación Felipe González ha publicado este verano en su web y cuyo contenido adelantó el pasado mes de junio el diario El País.

El documento fue redactado por González en los últimos días del mes de noviembre de 1990 y fechado en octubre, un año después de la caída del muro del Berlín y del final de los regímenes comunistas en países como Polonia, Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungria o Bulgaria. La fecha que figura en el encabezamiento es el 3 de octubre de 1990, el día que la reunificación alemana quedó fijada por la Ley Fundamental de Alemania. “Este es un día simbólico para el final del siglo y del milenio”, escribió González en la introducción del primer folio.

González medita en ese texto sobre un “un mundo cambiante” y la “vía abierta a la esperanza” en los países europeos que esos meses dejaban atrás el comunismo, introduciéndose en “una época de ajuste muy difícil”. “Sus penurias no son mayores que las que se están produciendo en Cuba con la diferencia, a mi juicio de que serán transitorias”, reflexiona el expresidente español.

“Sigo creyendo que el socialismo es la respuesta pero rechazo desde los más profundo esa visión de 'socialismo o muerte' que lleva a la derrota de los pueblos, que destruye la esperanza de vivir en paz y libertad”, asegura el expresidente del Gobierno.

González aclara en el inicio de la carta que sus reflexiones están “desprovistas de toda connotación de cargos y de relaciones políticas entre estados”. “Solo así podré [dice el histórico dirigente del PSOE] escribirte sin asumir el riesgo de que me consideres impertinente”.

El dirigente socialista dedica varios pasajes de la carta a sugerir la necesidad de que Fidel Castro diera pasos hacia la democracia y se plantease convocar elecciones en Cuba: “Incluso cuando se ha alcanzado el poder mediante las armas, luchando contra una tiranía, ese poder no nos pertenece, debemos seguir dejándolo en las manos del pueblo para no convertir nuestro trabajo en una nueva tiranía”.

En el tramo más contundentes del texto que Castro nunca llegaría a leer, González le recriminaba estar rodeado de una corte de suboordinados sin disposición a la crítica interna: “Aunque tú te resistes a creerlo, nadie se atreve a decirte la verdad de lo que piensa. Esto significa que no tienes amigos, aunque tengas gentes que te respetan, te temen o te adulan. Todos los que estamos en el poder padecemos el mismo problema, pero afortunadamente para los que están en una situación como la mía, los que podemos perderlo en cualquier confrontación electoral, tenemos la ventaja de que hay mucha gente que se atreve a decir lo que piensa y, en última instancia, te tumban los ciudadanos con sus votos”.

La correspondencia entre González y Castro fue prolija entre 1984 y 1994. Ambos mandatarios abordaban en sus escritos todo tipo de materias: desde cuestiones económicas hasta los análisis que Castro le enviaba a González sobre la campaña electoral española de 1993. En aquellos tiempos, Fidel Castro estudiaba las cintas que la embajada cubana en España le enviaba puntualmente con la grabación de los debates televisivos protagonizados por el propio Felipe González y José María Aznar.

A lo largo de una década de correspondencia, González nunca había sido tan directo en su discusión al sistema político liderado por Castro en Cuba. Nunca antes había llegado al punto de escribir frases como “no tienes amigos”, “la visión de 'socialismo o muerte' lleva a la derrota de los pueblos”, “el poder no nos pertenece”, “la respuesta comunista ha fracasado”.

En la fundación que estudia la documentación aportada por el expresidente desconocen los motivos que provocaron la decisión de no enviar la carta a Fidel Castro. Uno de los responsables del archivo relata a eldiario.es que descubrieron el documento entre los miles de papeles aportados en formato papel y cuya revisión está sirviendo para hacer pública parte de la memoria de aquellos mandatos en los que el presidente del Gobierno cruzaba correspondencia frecuente con otros líderes como Boris Yeltsin, George Bush o Bill Clinton.