Italia rechaza el ultimátum del Gobierno y mantiene los controles a viajeros de España hasta el 15 de agosto: “No aceptamos imposiciones”

elDiario.es

7 de agosto de 2026 16:22 h

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Italia ha rechazado este viernes el ultimátum del Gobierno de España para que Roma levantara los controles a viajeros procedentes de España impuestos tras la crisis en Ceuta, y ha anunciado que estos se mantendrán hasta el 15 de agosto. “Italia no acepta ultimátums ni imposiciones del extranjero en materia de seguridad nacional y control de fronteras”, ha señalado el gobierno italiano en un comunicado hecho público a mediodía.

El gobierno de Giorgia Meloni ha defendido que mantendrán las restricciones “hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia” y ha recordado que “tal y como han anunciado las propias autoridades españolas, se espera una nueva oleada de migrantes en Ceuta en esa fecha”.

De hecho, Roma ha insistido en que “solo cuando estemos seguros de que no habrá una nueva oleada” y de que “no habrá inmigrantes irregulares dirigiéndose hacia territorio europeo”, revisarán eliminar los controles de viajeros desde España.

Eso sí, si “todas estas condiciones dejan de existir”, Italia ha asegurado que está dispuesta a “continuar un diálogo constructivo” con Madrid. “Mientras tanto, las autoridades fronterizas italianas harán todo lo posible para garantizar la máxima accesibilidad a los ciudadanos españoles y europeos, quienes, cabe destacar, no se ven afectados por la reintroducción de los controles en las fronteras aéreas y marítimas”, ha continuado el gobierno de Meloni en su comunicado.

Pese a todo, Italia ha recalcado que esto “no menoscaba la relación con un país amigo como España”, señalando que el Gobierno ha tomado en otras ocasiones decisiones similares, por ejemplo con Eslovenia, sin que haya se hayan modificado los vínculos con esos países. También han recordado que, anteriormente, el gobierno español y otros ejecutivos europeos hicieron lo mismo con la propia Italia.

España había dado de plazo hasta el domingo a Roma para dar marcha atrás en una medida que consideran “injusta” o, de lo contrario “se verían obligados” a responder “para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”.

“La medida adoptada por el Gobierno italiano es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española. Por ello, instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos. Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”, indicaba el Gobierno en un comunicado oficial.

Además, el Gobierno señalaba que “Italia es, según Frontex, el Estado Miembro que más cruces irregulares ha registrado en los últimos años, con cifras que han llegado a duplicar” las de nuestro país. Pese a eso, “España nunca ha introducido controles para Italia. De hecho, siempre se ha mostrado solidaria con ella, acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente”.

Hace justo una semana el gobierno de Meloni decretó la suspensión del acuerdo de libre circulación de personas Schengen con España por una cuestión de “seguridad nacional” ante la crisis migratoria de Ceuta y está aplicando controles aleatorios en puertos y aeropuertos a viajeros procedentes del país ibérico.

Por su parte, a su llegada a Colombia para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha vuelto a insistir en que Italia debe retirar los controles impuestos a los viajeros procedentes de España al considerar que se trata de una medida “injustificada” que atenta contra “la dignidad de los españoles” y para la que, a su juicio, “no hay ningún motivo” debido a que la situación en Ceuta ya está “canalizada”.

Albares ha defendido que la decisión adoptada por Italia tras la crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma no solo perjudica a los ciudadanos españoles, sino que también debilita la “unidad” de la Unión Europea (UE) en un momento en el que, según ha dicho, “exige” actuar de forma coordinada para hacer frente tanto al fenómeno migratorio como a la guerra en Ucrania.

“Esta medida va, en primer lugar, dirigida contra la dignidad de los españoles, pero, en segundo lugar, es un torpedo en la línea de flotación de la unidad europea”, ha afirmado el ministro, antes de reiterar su llamamiento al Ejecutivo italiano para que rectifique y retire unos controles que, a su juicio, carecen de “justificación”.