La captura de 'Ternera' ha sido el resultado de dos años de laborioso trabajo del Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC). Con una ETA desmantelada, Urrutikoetxea suponía la última ficha del ajedrez terrorista por atrapar. En los últimos dos años, los esfuerzos del SIGC se concentraban en él. Y lo hacían en dos direcciones: su entorno, en Francia y España, y los hospitales y centros médicos. Escribe Pedro Águeda.