Del piso de su padre moroso a los áticos en Chamberí: los enredos inmobiliarios de Isabel Díaz Ayuso
Un piso en Chamberí que heredó de su padre en 2011, cuando él todavía estaba vivo y acababa de contraer una deuda con la Comunidad de Madrid por la que se arriesgaba a un posible embargo. Los dos inmuebles de lujo comprados en ese elitista barrio de la capital por su pareja, el comisionista Alberto González Amador, tras sus presuntos delitos fiscales. Y, ahora, un ático de 485 metros cuadrados en ese mismo distrito que la Comunidad de Madrid ha comprado como oficina de uso temporal para todavía no se sabe quién hasta que terminen unas obras en la sede de la Presidencia en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol.
Son algunas de las polémicas inmobiliarias que han acompañado en los últimos años a Isabel Díaz Ayuso. La última operación controvertida la destapó este miércoles El País. Pese a tener decenas de inmuebles para ese fin, el Gobierno madrileño ha comprado un enorme ático de lujo en Chamberí, con 200 metros de terraza, junto a un edificio de grandes dimensiones que ocupa la dirección general de Tributos de la Consejería de Hacienda, para que lo use Ayuso “con un mínimo equipo” durante “la rehabilitación de la Real Casa de Correos, cuyos trabajos comenzarán en agosto”, según explicó a El País un portavoz del Gobierno regional. Luego Ayuso matizó el anuncio porque todavía no está claro quién se trasladará al ático.
El valor de mercado de ese piso es de varios millones de euros. En esa zona, una de las más caras y exclusivas de la capital, el metro cuadrado ronda los 9.000 euros, según el portal Idealista.
“No es mi casa, no es para mí, y yo no me he comprado nada”, ha asegurado Ayuso en una comparecencia este miércoles, en la que ha afirmado que el ático se va a destinar a “oficinas provisionales” y ha cargado contra lo que considera una “campaña de desprestigio” en medio de la emergencia por los incendios de la última semana, y después de que el ministro Óscar López, líder de los socialistas madrileños, pidiera explicaciones sobre esta operación: “Primero chalet en Rascafría. Ahora un ático en Chamberí. Millones de euros de todos los madrileños. Para uso y disfrute de la señora Ayuso. Hoy mismo deben explicar cómo, cuánto, por qué y para qué”, ha escrito en X.
“Esto es un capricho de Ayuso, que tiene obsesión con los áticos de lujo en Chamberí, pero muy poca afición a pagárselos de su bolsillo”, ha dicho por su parte en declaraciones enviadas a la prensa Eduardo Rubiño, portavoz adjunto de Más Madrid en el ayuntamiento.
La compra de ese ático, cuyo importe no ha aclarado la Comunidad de Madrid, la ha gestionado Planifica Madrid, empresa pública que comercializa suelo público y gestiona las oficinas del Gobierno regional. De la operación no hay rastro por ahora en el apartado de “Transparencia” de esta entidad que dirige el consejero de Presidencia, Miguel Ángel Martín. Tras destaparse la operación, y antes de la comparecencia de Ayuso, el Gobierno madrileño aseguró que no es seguro que ese piso se destine a oficinas y que la decisión se tomará “cuando remodelen el inmueble” y vean “cómo quedan las oficinas”.
La compra, según El País, se escrituró el pasado 14 de abril, la víspera de que elDiario.es revelase que Ayuso había utilizado a su jefe de despacho en Presidencia para negociar la compra de un nuevo piso de 850.000 euros y 100 metros cuadrados en Chamberí que llegó a visitar junto a González Amador entre diciembre y enero de este año.
La nueva “oficina” de Ayuso o de otros equipos de la Comunidad de Madrid en ese privilegiado barrio de la capital está ubicada muy cerca del único inmueble que ha tenido a su nombre en los últimos años la presidenta madrileña, según el Registro de la Propiedad.
Caso Avalmadrid
Se trata del piso que le donaron en octubre de 2011 sus padres (él, ya enfermo, falleció en 2014). Entonces una Ayuso desconocida acababa de ser designada diputada regional. La operación se realizó meses después de que, en marzo de 2011, una entidad participada por el Gobierno madrileño concediera un polémico préstamo de 400.000 euros (a la postre impagado) a una empresa de suministro de material sanitario participada por la familia Díaz Ayuso, MC Infortecnica SL, que atravesaba graves dificultades económicas (dejó de pagar las nóminas a sus empleados tres meses después de recibir el préstamo).
En el reparto de bienes que quedarían fuera de un posible embargo en caso de que ese préstamo se impagara (como finalmente sucedió: en abril de 2012, MC Infortécnica incumplió los plazos de pago de las primeras cuotas), a la actual presidenta madrileña le tocó ese piso en Chamberí. A su hermano Tomás le correspondió una finca en Sotillo de la Adrada (Ávila), uno de los municipios golpeados por la que ya es la mayor catástrofe medioambiental por incendios forestales de la historia de España. El préstamo, del que no se recuperó ni un euro, lo concedió la entidad semipública Avalmadrid, la misma que, según ha anunciado Ayuso esta semana, va a canalizar una línea especial de avales para empresas y autónomos afectados por los incendios en la Sierra Oeste de Madrid.
Aquella donación en vida fue el conocido como 'caso Avalmadrid'. La oposición regional denunció un presunto alzamiento de bienes (vender patrimonio para no pagar deudas), pero las denuncias fueron archivadas y el Tribunal Supremo rechazó investigar a Ayuso al no encontrar indicios de delito. En ese piso, cuyo valor de mercado supera los 600.000 euros, vive en la actualidad la madre de la presidenta madrileña.
Ayuso tuvo que dar explicaciones hace un año por el uso particular de un chalé en el municipio serrano de Rascafría, junto al monasterio de El Paular, ubicado en una finca que la Comunidad de Madrid adquirió en 2023, en plena ampliación del Parque del Guadarrama, por 4,3 millones de euros.
Definido como “muy austero” por el PP, cuenta con suite, dos plantas y piscina. “He estado dos días en una casa de la que ahora vamos a dar explicaciones el consejero y yo. Me llevé mi comida de casa, cené en un restaurante del pueblo y compré en el Covirán, con mis medios”, defendió entonces la presidenta madrileña.
“Estoy harta de pagar el alquiler y me hace ilusión comprarme una casa, pero en Madrid se ha disparado el precio de la vivienda”, lamentaba Ayuso en una entrevista en El Mundo publicada en junio de 2022, semanas antes de que González Amador, el empresario presentado como “técnico sanitario” cuando fue presentado como su pareja en 2021 en la prensa rosa, comprara por 850.000 euros el primero de los dos pisos que tiene a su nombre en Chamberí.
El comisionista adquirió ese inmueble tras defraudar más de 350.000 euros a Hacienda en los ejercicios 2020 y 2021 mediante una trama de facturas falsas y empresas pantalla por la que está pendiente de juicio y que destapó elDiario.es. Amador cometió ese presunto fraude fiscal tras disparar sus ingresos por dos vías: gracias a los encargos extra que le hizo el grupo Quirón a partir de 2021 y a una operación de venta de mascarillas en lo peor de la pandemia, en 2020, que propició un directivo del gigante de la sanidad privada, transacción por la que está siendo investigado por presunta corrupción en los negocios.
A ese piso de lujo en Chamberí, González Amador sumó otro en la planta inmediatamente superior (un ático) que, como reveló este medio, inicialmente (en julio de 2023) adquirió una empresa a nombre del fiscalista que le representó durante la inspección que le abrió la Agencia Tributaria y que derivó en la denuncia que le va a llevar al banquillo. El comisionista acabó adquiriendo ese inmueble a finales del año pasado, tras pagar un alquiler con derecho a compra de 5.000 euros mensuales.
Fue en lo peor de la pandemia, mayo de 2020, cuando salió a la luz que Ayuso había trasladado su vivienda y su oficina a sendos apartamentos de lujo de Be Mate, propiedad entonces del empresario hotelero Kike Sarasola, que la presidenta madrileña eligió para confinarse y gestionar la crisis sanitaria tras dar positivo en Covid-19 en los primeros días de la crisis sanitaria. La presidenta tardó cuatro años en desvelar la factura que pagó por su estancia en esos dos apartamentos, uno para dormir y otro para trabajar: 5.680 euros por 69 días, a 82 euros por noche.