El PP impone sus conclusiones en la investigación del Senado sobre el CIS y acusa a Tezanos de “corrupción institucional”

El PP ha hecho uso de su mayoría absoluta en el Senado para implantar sus conclusiones en la comisión de investigación sobre la gestión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), donde ha concluido que su presidente, José Félix Tezanos, ha cometido “corrupción institucional” por su “falta de rigor” y exige su dimisión para “recuperar la credibilidad” del organismo. La investigación del Senado sobre el CIS ha celebrado este viernes su última sesión para bajar la persiana tras más de un año y medio de trabajo. Por ella, han desfilado sociólogos, expertos en la materia, Tezanos y un único político: el ministro de Presidencia, Félix Bolaños.

En cualquier caso, el PP ha rechazado las propuestas de los demás grupos y ha sacado adelante con su mayoría el informe con sus conclusiones, en el que también apuntan a “irregularidades jurídicas” de Tezanos al frente del CIS. El PP denuncia hasta en dos ocasiones que Tezanos comete “corrupción institucional” en el CIS, acusándole de aplicar un “retroceso metodológico” en el organismo: “Una desviación en las pautas de análisis y una instrumentalización de técnicas demoscópicas al servicio de intereses ajenos a la investigación científica”.

“En un Estado de Derecho, mentir desde una institución pública es una de las formas más graves de corrupción institucional. La mentira política es reprochable; la mentira institucional, inaceptable. El CIS de Tezanos no comete errores demoscópicos, sino falsificaciones metodológicas intencionadas, que derivan en una manipulación del debate democrático”, esgrime el PP. El partido ha presentado como conclusiones un texto de hasta 41 páginas, en las que destaca el punto que exige el cese de Tezanos “como imperativo ético y moral para restaurar la credibilidad de la institución y permitir su regeneración democrática”.

Del mismo modo, los 'populares' proponen que el mandato del presidente sea de cuatro años, renovable por una sola vez. También quieren que la Presidencia la ostente una persona que no haya sido cargo público ni político en los últimos cinco años y que tenga una “dedicación exclusiva”. Los de Alberto Núñez Feijóo se acogen a las distintas comparecencias de sociólogos y expertos en la materia para afirmar que las “irregularidades metodológicas y los sesgos sistemáticos” han convertido al CIS “en un actor percibido como parcial, debilitando su función científica y su utilidad pública”.

Por ello, insisten en que la dimisión de Tezanos “no es ya una cuestión política”, sino un “imperativo ético y moral” para “permitir su regeneración democrática”, añadiendo que su continuidad “impide cualquier reconexión del organismo con los estándares de imparcialidad, transparencia y rigor que históricamente lo definieron”. “Solo con un liderazgo neutral, respetuoso con las instituciones y sometido a estándares metodológicos rigurosos podrá el CIS volver a ser un referente científico respetado y una herramienta útil para la democracia. En consecuencia, la dimisión o, en su caso, destitución de Tezanos es una condición imprescindible para devolver al CIS la credibilidad perdida”, añaden los 'populares'.

El informe final arguye que el CIS, bajo la dirección de Tezanos, podría haber incurrido en una “grave irregularidad jurídica” al encargar encuestas electorales de Tragsatec, una empresa dependiente de Tragsa, algo que “choca frontalmente” con los estatutos de la firma y con lo que permite la Ley de Contratos del Sector Público. El PP argumenta que la realización de encuestas sociológicas no figura en el objeto social de Tragsatec, por lo que la encomienda hecha por el CIS “no se ajusta al propósito fundacional” de la empresa. “Jurídicamente, es insostenible que una entidad pública encargue a un medio propio un servicio que no forma parte de sus cometidos autorizados”, añade.

Los 'populares' remarcan que Tragsatec “no acreditó la solvencia técnica exigida” ni “contaba con experiencia relevante en encuestas”, mientras que, según lo expuesto por algunos comparecientes, carecía de “personal técnico con trayectoria” en este ámbito de trabajo. “Todo ello lleva a una conclusión inevitable: la contratación de Tragsatec por el CIS ha sido improcedente e ilegal”, subrayan. Estas cuestiones, junto a otras como la “vulneración sistemática de los principios de objetividad y neutralidad” o la “constatación de errores permanentes de la metodología empleada” para realizar los sondeos, han sumido al CIS en “la peor crisis reputacional de su historia”, opina el PP.

Se trata, según la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo, de “una crisis profunda, estructural y sostenida en el tiempo” que “ha erosionado el prestigio acumulado durante décadas por la institución” y “ha debilitado su credibilidad científica”, provocando, al mismo tiempo, un “descrédito generalizado entre expertos, medios de comunicación, académicos y profesionales del sector demoscópico”.

Para los 'populares', el CIS se ha convertido en sinónimo de “sesgo, manipulación y falta de rigor” y el deterioro reputacional es “un diagnóstico mayoritariamente expresado” por catedráticos, sociólogos, directores de empresas de investigación, analistas de datos y responsables de medios de comunicación. Es más, el PP atribuye la “pérdida de neutralidad” de Tezanos a sus diferentes “manifestaciones públicas”, insistiendo en que “su doble condición de dirigente histórico del PSOE” con la de máximo responsable del organismo “ha derivado en una actuación marcada por la parcialidad política”.