Arrancan los Gay games en València: el evento deportivo deslucido por los ataques de PP y Vox al colectivo LGTBI
Los 'Gay Games', una suerte de olimpiadas con perspectiva LGTBI, arrancan este fin de semana en València con un sabor agridulce. El evento internacional, que fue proyectado por la socialista Pilar Bernabé como concejala de Deportes, llega tres años después de gobierno de PP y Vox con numerosas críticas de los colectivos LGTBI y los partidos de izquierdas, que se han desvinculado de la organización.
La competición, que se desarrollará del 27 de junio al 4 de julio, lo hará con una inauguración en la que solo estará representada una parte del espectro político. La alcaldesa de València, María José Catalá, ha pedido unidad en torno al evento y su deseo de proyectar una ciudad “diversa y feliz”, algo que choca con las reformas de las leyes LGTBI y Trans que han acometido PP y Vox en las Corts Valencianes o su rechazo en el Congreso a sancionar las llamadas terapias de conversión.
Así lo ven desde Lambda, el principal colectivo LGTBI de la ciudad. “Nos borran de los presupuestos y dejan sin financiación servicios específicos como Orienta o l'Armari de la Memòria. También han votado en contra de una propuesta para investigar los casos de terapias de conversión en colegios concertados de la provincia de València que desde hace unos días ya son delito en España”, señalan en declaraciones a elDiario.es, en las que recuerdan la eliminación de referencias en las partidas presupuestarias, como ya informó este periódico.
El colectivo tiene clara la lista de agravios de estos tres años de gobierno en la Generalitat y en el Ayuntamiento de Valencia. Según resume Airto Granell, coordinador general de Lambda en el País Valencià: “Han intentado mandar los libros de temática LGTBI a una sección aparte en las bibliotecas, nos han excluido de los consejos consultivos Trans y LGTBI, han eliminado la comisión parlamentaria de políticas LGTBI en les Corts, han modificado la ley trans valenciana...” señala. Así, “con esta situación política, los Gay Games tal y como los ha organizado el ayuntamiento son una campaña turística para blanquear su imagen, con la alcaldesa en la inauguración, cuando ha votado a favor de las modificaciones de la ley trans valenciana. Es pura hipocresía”, denuncia.
Lambda, junto a otros colectivos, consideran que apoyar esta edición de los Gay Games es una contribución al blanqueamiento — un “pinkwashing”— de las políticas ultra. “Para las entidades LGTBIQ+ que en su inicio lideraban el proyecto, los Gay Games eran algo más que un simple torneo deportivo: una oportunidad para celebrar la diversidad, desde el deporte y el activismo. Después de que la derecha y la extrema derecha se apropiasen de los juegos, no queda NADA de aquel proyecto activista y diverso”, señala el comunicado emitido por la coordinadora.
La dirigente popular manifestó en vísperas de la inauguración que le gustaría “que se disfrutaran unos Gay Games a la altura de la ciudad que los acoge. Valencia es diversa, alegría, ilusión, deporte y sinceramente me gustaría que la imagen de Valencia fuera la de una Valencia diversa y feliz”. Desde la organización se remiten a las declaraciones de la alcaldesa, que no entró a valorar el rechazo. Días antes, el vicesecretario de Igualdad del PP, Jaime de los Santos, afirmó que “no se ha dado ni un solo paso atrás en ninguna de las comunidades autónomas en las que se ha gobernado con Vox”.
La competición aúna 39 disciplinas deportivas que se desarrollarán en distintos espacios municipales de la ciudad, entre las que ha incluido las singularidades valencianas como la pilota y el colpbol —de exhibición no competitiva—. El evento se promociona como “una oportunidad única para vivir la diversidad, el respeto y la celebración en un encuentro donde cada persona es bienvenida”.
La oposición municipal ya manifestó que no acudiría a la inauguración, como tampoco lo hará la delegada del Gobierno. Compromís y el PSPV, en línea con los colectivos LGTBI, rechazan la “hipocresía” que supone el evento, que se organizó en su etapa de gobierno. La concejala Luisa Notario afirmó que “no asistiremos a una inauguración que quiere tapar una realidad lamentable: València ha pasado de ser una ciudad referente en derechos LGTBIQA+ a ser una ciudad donde el gobierno municipal retira símbolos LGTBI, paraliza planes, cancela servicios, desprotege a niños y niñas y ahoga económicamente a las entidades”. Además, los socialistas denuncian la “invisibilización” del evento: “No hay ninguna pancarta, ni iluminación”, señala el concejal Borja Santamaría.
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