La portada de mañana
Acceder
La agenda de la ultraderecha global secuestra la política española
Las incongruencias en las cuentas de la pareja de Ayuso
Opinión - Agosto madrileño contra Sánchez, por Raquel Marcos

El PP recurre a falsedades y exageraciones para atacar al Gobierno por la crisis de Ceuta

Aitor Riveiro

15 de agosto de 2026 22:37 h

0

La entrada de decenas de miles de personas en Ceuta hace ya dos semanas ha provocado las críticas de la oposición a la gestión del Gobierno antes, durante y después de una crisis que ha derivado en un problema humanitario por la presencia de entre 5.000 y 8.000 personas en la ciudad autónoma. Pero las derechas no han tenido suficiente con los hechos y han recurrido a la difusión de bulos, falsedades o medias verdades y exageraciones para afianzar sus arremetidas contra el Ejecutivo.

El pasado 3 de agosto abrió fuego el secretario general del PP, Miguel Tellado, quien acusó al Gobierno de haber dado una “respuesta pusilánime, tardía y acomplejada” a la crisis, que tildó de “ocupación masiva” del territorio español.

Desde entonces, las declaraciones no han hecho más que aumentar de intensidad. Este jueves, el vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, actuó como portavoz del partido. Desde Barcelona, criticó el teórico silencio de la ministra de Sanidad, Mónica García, “que niega la crisis sanitaria consecuencia de esta invasión” que padece Ceuta, y añadió que había “criaturas”, en referencia a mujeres menores de edad, “que han sido agredidas sexualmente en los centros sanitarios de la ciudad autónoma”.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (de quien dependen orgánicamente los tribunales ceutíes) ha informado oficialmente de tres agresiones sexuales, ninguna con las características denunciadas por De los Santos con respecto a haber tenido lugar en un centro sanitario.

El viernes, el dirigente del PP reiteró que Sanidad “sigue sin aclarar los refuerzos” enviados para paliar el crecimiento de las atenciones médicas y “sin reconocer un claro caso de alarma sanitaria”. Pero un día antes, el jueves, el Ministerio informó de que el pico de atención sanitaria se produjo el 30 y 31 de julio, los días de la entrada de migrantes, con 1.149 asistencias.

Desde entonces, según Sanidad, las cifras han bajado a las 300 y 400 asistencias diarias. “El Hospital Universitario de Ceuta cuenta con 175 camas y ahora tiene una ocupación en torno al 63%”, apuntó el Ministerio este jueves, pese a que desde el PP se ha insistido que el centro “está colapsado”.

Alentar el miedo a los extranjeros

Todos y cada uno de los dirigentes del PP que han actuado de voceros desde que se produjo la crisis han alentado el miedo a los extranjeros entre la población ceutí. Es una estrategia habitual en las derechas, que utilizan la xenofobia y el racismo como combustible electoral, y que dirigen tanto contra adultos como contra menores.

De los Santos ha pedido en varias ocasiones en las últimas jornadas “devolver a los 11.000 ciudadanos marroquíes que siguen pululando por la ciudad de Ceuta”, un dato que tampoco bebe de ninguna fuente oficial. El Gobierno cree que quedan entre 5.000 y 8.000 personas —Vivas lo eleva a entre 8.000 y 11.000—, pero no todas marroquíes, sino en su mayoría originarios de países del África Subsahariana. El portavoz del PP pidió “un espacio para confinar” a estas personas, “que siguen deambulando poniendo en peligro a la población”.

Pero la derecha no solo recurre a hipérboles. También a la mentira. De los Santos afirmó el viernes que el Gobierno no ha enviado “ni un refuerzo a la seguridad” de Ceuta. La verdad es que desde finales de julio, según informó Interior apenas unas horas antes, hay 880 policías nacionales en la ciudad autónoma, 270 más que el 30 de julio. A ellos se suman un total de 714 guardias civiles, un incremento de 200 agentes. Además, el Ministerio de Defensa ha desplegado al Ejército.

Pero no solo De los Santos ha tirado de xenofobia para señalar a los migrantes que han entrado en Ceuta. Su compañera Alma Ezcurra, quien visitó la ciudad autónoma el pasado miércoles, aseguró ante los periodistas que la playa del Trampolín (donde sobreviven hacinados y sin ayuda cientos de personas) “podría parecer que es una playa de Marruecos o una playa de Mali, pero resulta que es una playa española”.

“Lo que está ocurriendo en Ceuta en este momento es una invasión”, zanjó. La única invasión militar en democracia de un territorio español se produjo en 2002, cuando precisamente Marruecos envió a su ejército al islote de Perejil y reclamó su soberanía. Al frente del Gobierno estaba José María Aznar.

Contra los menores

La legislación española impide la devolución de los menores migrantes que se encuentran solos salvo que haya una identificación exacta de la familia y que el propio niño quiera regresar, ya que en muchos casos proceden de hogares desestructurados o donde son víctimas de violencia, abusos o explotación.

Ezcurra se preguntó ante los medios “qué sentido tiene que un país soberano europeo, con 50 millones de habitantes, le pida a una ciudad de 80.000 que sostenga ella sola, y con una escasísima presencia del Estado, la soberanía y la seguridad nacional”. La dirigente del PP dijo también que los menores deben regresar a Marruecos, obviando la legislación. Unas palabras similares a las planteadas esta semana por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Pero Ezcurra olvida que esa solidaridad que reclama para Ceuta es negada de forma sistemática por las 11 comunidades autónomas que gobierna el PP, cuatro de ellas en coalición con Vox. Los compañeros del presidente de la ciudad autónoma, Juan José Vivas, han hecho oídos sordos a sus peticiones de ayuda y no quieren acoger a los menores, aunque la ley les obliga.

Este jueves se produjo una reunión técnica entre el Gobierno y las comunidades para abordar este asunto. Los responsables de Vox no acudieron, por lo que tres autonomías presididas por el PP plantaron al Ejecutivo. El resto se negó a debatir sobre el posible reparto en los sistemas de acogida y solo aceptaron hacerlo sobre la transferencia de un crédito extraordinario de 25 millones para Ceuta.

Eso no impidió al vicesecretario de Educación e Igualdad del PP sostener que “si hay menores no acompañados en Ceuta, es por culpa del Gobierno de España”. “Todos los menores tienen que retornar a su país de origen, ya sea a sus familias o a sus sistemas de protección”, añadió De los Santos esta misma semana. Y apuntó que “el Gobierno de Marruecos dice que quieren que los reciban”, es decir, su retorno. “Si el Gobierno de España quiere, estas personas se pueden marchar todas”, apuntó, pese a lo que dice la legislación sobre los menores y los solicitantes de asilo.

Unas afirmaciones que choca con las propias palabras de Ezcurra, quien aseguró que “cuando 70.000 personas entran en una frontera de manera ilegal y violenta, a toque de silbato, y al día siguiente 60.000, aproximadamente, regresan por donde han venido a toque de silbato, hay alguien que está tocando el silbato, ya sea por acción u omisión”. Y ese “alguien”, añadió, es Marruecos, “responsable de lo que ha sucedido”. Desde 2012 existe un acuerdo de repatriación de menores a Marruecos. En 14 años, el país norteafricano no ha aceptado a ninguno.

De perfil con Marruecos, apoyo a Italia

El PP ha cambiado sus declaraciones sobre Marruecos en función del día. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, afirmó el pasado lunes: “Yo no creo, honradamente, que le tenga que pedir explicaciones a Marruecos”. Su ‘número dos’, Miguel Tellado, también fue suave al sostener que “es imprescindible esclarecer qué ha fallado en la cooperación con Marruecos”, además de mostrarse partidario de que ambos países tengan “unas relaciones basadas en el respeto mutuo, la cooperación y la buena vecindad”.

Incluso la propia Ezcurra, con un perfil más duro en esta crisis, aseguró tras hablar del “toque de silbato” que España debía replicar al ministro de Justicia de Marruecos, quien planteó que su país no renuncia a la soberanía de Ceuta y Melilla. Inmediatamente, apostilló: “A mí no me corresponde entrar en debates ni en polémicas con el ministro de Justicia marroquí”.

Ezcurra también defendió que “Marruecos es un país seguro” para el retorno de los menores que han entrado solos en España. Para ello utiliza la normativa europea, que señala que Marruecos es un país desde el que se pueden tramitar solicitudes de asilo. El problema es que Marruecos no acepta la devolución de aquellas personas que no reconoce como nacionales, lo que impide el retorno automático que señala el PP.

El PP no ha dado respiro al Gobierno español, pero a quien sí ha defendido es al italiano, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, ha utilizado internamente la crisis de Ceuta y ha provocado una crisis diplomática al establecer controles aduaneros con España en los aeropuertos y puertos.

La medida del Gobierno de ultraderecha fue respondida por España, que también ha activado los mismos controles. La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, criticó esta decisión mientras defendió a Meloni. Y llegó a decir, falsamente, que España “ha prohibido la entrada a los italianos”.

“Información privada” y “vergonzante” sobre Pedro Sánchez

En su labor de oposición, el PP ha exigido comparecencias del Gobierno urgentes ante el Senado, cámara que controla con su mayoría absoluta. La ministra de Defensa, Margarita Robles, dio alas a la solicitud al ponerse por carta a disposición del presidente del Senado, Pedro Rollán, aunque no en la fecha que le habían impuesto.

La Cámara Alta la volvió a convocar para el próximo día 18, sin pactarlo previamente con Defensa, y Rollán aseguró ante los medios que Robles había aceptado acudir ese día a dar explicaciones. Esa confirmación nunca se produjo. Finalmente, la ministra ha declinado ir la semana que viene porque necesita “más tiempo para prepararla con rigor”.

Robles se ha convertido así en la mejor o peor ministra del Gobierno para el PP, según el día y el portavoz. Ante su visita a Ceuta, Ezcurra dijo que tenía “una bolita de cristal” y que su previsión era que la ministra de Defensa iba “a decirles a los ceutíes y a todos los españoles que ella no tenía competencias”.

No solo no dijo eso, sino que Robles defendió en la ciudad autónoma que Ceuta “es españolísima”. Este viernes, Jaime de los Santos dijo: “Por fin una ministra defiende la españolidad”. Un día antes, el titular de Exteriores había visitado la ciudad autónoma, convirtiéndose en la primera vez en democracia que el titular de ese departamento visita Ceuta.

De los Santos también ha tenido tiempo estos días para dar pábulo a una de las informaciones sin contrastar que más éxito han tenido en los últimos años: que Marruecos tiene información confidencial con la que chantajear a Pedro Sánchez.

El vicesecretario de Educación e Igualdad aseguró el jueves: “Dicen (sic) que está totalmente preso del Gobierno de Marruecos porque tendrían (sic) datos más vergonzantes (sic) personales que podrían (sic) haber extraído de un teléfono móvil”. Volvió a repetirlo el viernes: “La relación entre los centros de inteligencia español y marroquí, ¿cuándo se ha roto? ¿Cuándo Pedro Sánchez acabó con la política exterior? ¿Cuándo Pedro Sánchez, después de tomar cargo en vez de hacer un viaje a Marruecos lo hizo a otro lugar? ¿O cuándo le tienen arrinconado porque poseen algún tipo de información privada que le dejaría en el peor de los lugares?”.

Efectivamente, Marruecos utilizó el programa israelí Pegasus para espiar a altos dirigentes españoles y europeos, pero no hay constancia de que se robara “información vergonzante” del presidente del Gobierno.

El PP no está solo en esta tesis. Su socio de Gobierno de ultraderecha también sostiene que Marruecos tendría vídeos de las saunas del suegro de Pedro Sánchez, ya fallecido, con imágenes de “los perversos caprichos de un número indeterminado de clientes asiduos que eran políticos, sobre todo socialistas”.

Un diputado del partido que lidera Santiago Abascal ha llamado a “cazar” inmigrantes, lo que no ha supuesto la más mínima crítica por parte del PP, que ha visto en esta crisis otra oportunidad de golpear al Gobierno con la mirada puesta en el ciclo electoral de 2027.