PP y Vox arremeten contra el Gobierno y le amenazan con acciones legales por plantar al Senado por la crisis de Ceuta

Aitor Riveiro

12 de agosto de 2026 13:14 h

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“Constatar que el ministro del Interior no está”. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha cumplido el guion y ha plantado al Senado, que lo había convocado este miércoles de forma urgente para cuestionarlo por la crisis humanitaria provocada por la entrada de decenas de miles de personas desde Marruecos a Ceuta el pasado mes de julio. El Gobierno no asistirá a las varias citaciones del PP, que controla la Cámara Alta, con la excusa de que acudirá al Congreso a finales de mes. PP y Vox han señalado la culpabilidad del Ejecutivo por la “invasión”, en sus palabras, y han abierto la puerta a emprender acciones legales contra sus miembros.

La sesión extraordinaria de la Comisión de Interior convocada este 12 de agosto ha contado solo con la presencia de los representantes de PP, Vox y Junts, quienes han arremetido contra el Gobierno durante cerca de una hora ante la vacía silla del compareciente. El presidente de la comisión, Fernando Martínez-Maíllo, ha tildado la ausencia de “inexcusable” y ha anticipado que el Senado tomará “decisiones políticas y legales” contra los ministros.

Marlaska no es el único miembro del Gobierno convocado de urgencia ante el Senado. También lo han sido el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la de Defensa, Margarita Robles. Los tres excusaron su presencia a través del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y lo justificaron en la comparecencia en el Congreso prevista para las próximas semanas.

No es suficiente para el PP y Vox, quienes han lamentado la ausencia de los ministros. El presidente de la comisión ha tildado la ausencia de “inexcusable desobediencia al Senado” y ha asegurado que “la mesa del Senado tomará las decisiones políticas y legales para que este acto injustificado no quede sin las medidas oportunas” de respuesta.

La decisión de qué hacer ante el plante del Gobierno queda así en manos del máximo órgano de gobierno de la Cámara, controlado por el PP con su mayoría absoluta. No es la primera vez que un miembro del Ejecutivo desoye una petición de comparecencia del Senado, que ha iniciado los trámites para plantear un conflicto de atribuciones ante el Tribunal Constitucional.

El desmarque de Robles

La solución a esa disputa legal no llegará pronto. Pero el conflicto político está servido, con la colaboración de la ministra de Defensa. Robles envió una misiva al presidente del Senado, Pedro Rollán, para disculpar su ausencia y mostrarse dispuesta a comparecer en otro momento, sin concretar fecha alguna.

El gabinete de Rollán se puso en contacto con el de Robles. Según explicó el presidente del Senado este martes en una entrevista en 13TV, en una conversación telefónica informal se le ofrecieron tres posibles fechas la semana que viene: el 18, el 19 o el 20. Los dos últimos son imposibles porque la ministra está de viaje oficial en Líbano.

Pero el 18 no. Desde la Presidencia del Senado se informó a los medios de comunicación de que Robles había aceptado asistir ese día, algo que no ha confirmado Defensa. De hecho, Rollán asumió en la misma entrevista que no tiene una comunicación formal aceptando dicha fecha y, como ha reconocido este mismo miércoles un representante del PP en la Comisión de Interior, los ministros “no deciden si vienen o no”, pero sí “deciden el cuándo”.

Tanto la Constitución como el Reglamento del Senado establecen la obligación del Gobierno de rendir cuentas ante las Cortes Generales, pero ninguno de estos textos legales fija criterios ni procedimientos concretos. La costumbre seguida en las últimas décadas es que las fechas de las comparecencias se pactan entre las cámaras y los citados.

El PP se pone de perfil

Antes de la comisión ha comparecido ante los medios desde Ceuta la vicesecretaria del PP Alma Ezcurra, quien ha criticado al Gobierno por no resolver la situación generada por la permanencia en la ciudad autónoma de un número indeterminado de personas migrantes.

La dirigente del PP ha sostenido que el Ejecutivo español es “responsable” de lo ocurrido los pasados 30 y 31 de julio, además de cuestionar a Pedro Sánchez si va a “ceder” a Rabat el control de las fronteras españolas. Ezcurra ha hablado de “invasión”, de que fue Marruecos quien propició la entrada “ilegal y violenta” de miles de personas “a toque de silbato”.

Ezcurra ha endurecido el discurso del PP sobre Marruecos, después de que ayer mismo su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, dijera que él “honradamente” no tiene que “pedir explicaciones a Marruecos”.

“Marruecos es responsable de lo que ha sucedido y está sucediendo en este momento en Ceuta”, ha afirmado Ezcurra. “Nos hemos dado cuenta los españoles, se han dado cuenta los europeos y se ha dado cuenta el mundo entero”, ha concluido.

También ha asegurado que Ceuta “no puede” gestionar por sí misma la crisis migratoria desatada, y ha reclamado que se ayude a la ciudad. Pero la dirigente del PP ha negado que dicha asistencia le corresponda a las comunidades autónomas que gobierna su partido, especialmente en el caso de los menores que han entrado solos, y cuyo acogimiento corresponde legalmente a los gobiernos regionales.

“Esos niños han entrado por vulneración de las fronteras” por lo que es responsabilidad de la “administración general del Estado”. “No saben cuántos son”, ha lamentado. “Es curioso que el debate sea qué van a hacer las comunidades, no sabemos qué hacer con ellos”, ha zanjado.

Junts: “Allá ustedes con Ceuta y Melilla”

En la comisión, la senadora del PP Cristina Díaz ha lamentado que “el Gobierno de España ha decidido esconderse y no dar la cara”, y le ha acusado de actuar con “cobardía e incompetencia”.

Díaz ha alentado el miedo a un nuevo intento de entrada masiva este mismo fin de semana. “Cada vez que este país afronta una crisis se repite el mismo patrón: hay un Gobierno que llega tarde, reacciona tarde y después explica lo que se pudo evitar. El 15 de agosto hay una nueva entrada, una nueva convocatoria masiva. El Gobierno reconoce que le consta. Esperemos a ver cuáles son sus órdenes, porque a fecha de hoy no sabemos exactamente qué es lo que va a hacer”.

“Pedimos la dimisión del ministro Marlaska y que venga alguien capaz de sentarse en esa silla”, ha zanjado. Desde Vox, Ángel Gordillo ha anunciado que su grupo pedirá “la reprobación de Marlaska”, lo que supondría el quinto repudio por parte de las Cortes Generales al ministro del Interior.

También ha pedido que el Senado vuelva a reclamar su comparecencia, y que le aperciba de acciones legales si vuelve a ausentarse.

No solo el PP y Vox han acudido este miércoles a la comisión. Del resto de grupos, solo Junts ha asistido para exigir la transferencia a Catalunya de las competencias en materia de inmigración.

En una clara referencia a Aliança Catalana, el partido ultra e independentista que se ha disparado en las encuestas, el senador Eduard Puyol ha sostenido que “la puerta está abierta y sin control”, en referencia a las fronteras. “La irresponsabilidad da votos a la extrema derecha” porque “la sensación de intranquilidad alimenta a los populismos”.

Pujol ha sostenido que la sentencia del TJUE que autoriza a aplicar la amnistía al expresidente catalán Carles Puigdemont, huido en Bélgica desde 2017, es el motivo de que el Gobierno no haya impedido la entrada de miles de personas en Ceuta: “Ahora que Europa ya le ha dicho a la España más oscura que el president Puigdemont debería ya estar en Catalunya, los sótanos de Interior vuelven a estar nerviosos y no pueden prestar atención a la frontera de Europa con África”.

Pese a sus críticas a las “lenguas afiladas que confunden el Parlament con un pub a las cuatro de la madrugada”, el senador de Junts ha dicho que a su partido no le interesa “defender las fronteras de España”. “Allá ustedes con Ceuta y Melilla”, ha añadido, para concluir: “Lo miramos con las manos en la cabeza porque sus líos ponen en riesgo nuestra cohesión social”. Pujol ha exigido “orden, seguridad y control” y ha arremetido contra los “papanatas del buenismo”.