El Supremo indemniza con 2,5 millones a un hombre que pasó 15 años en la cárcel por una violación que no cometió
El Tribunal Supremo ha establecido una indemnización de 2,5 millones de euros para Ahmed Tommouhi, el hombre que pasó 15 años entre rejas por una violación que no cometió. Los jueces entienden que el error judicial que se cometió con él fue “inequívoco y cualificado” al ser condenado sin valorar una prueba pericial que demostraba que él no era el autor de las violaciones. Su perfil genético no coincidía con los restos biológicos encontrados en la ropa de la víctima. Se trata de la indemnización más alta concedida por un tribunal español a una persona por ser encarcelada a pesar de ser inocente.
Tommouhi, que en la actualidad tiene 75 años, fue detenido en Terrassa en 1991 acusado de cometer diversas violaciones y robos que le costaron casi 40 años de prisión. Las pruebas de ADN que él intentó hacer valer sin éxito ante los tribunales terminaron demostrando que Tommouhi y otro detenido eran inocentes. Para entonces él ya había cumplido su condena y el otro sospechoso, ahora demostrado inocente, había muerto en prisión. Con el paso de los años el Tribunal Supremo anuló su condena más abultada, de 24 años de cárcel dictada en 1992, porque fue sentenciado sin que los jueces tuvieran en cuenta esas pruebas genéticas clave.
Empezó en ese momento la pelea de Tommouhi para ser indemnizado por los años que pasó en prisión tanto provisional como cumpliendo condena. Se encontró con un primer rechazo de la Audiencia Nacional, que el año pasado alegó que no existió ningún “error judicial” que permitiera indemnizar al preso. Los jueces obviaron las pruebas de ADN que favorecían su tesis de defensa y demostraban que era inocente pero, dijeron estos magistrados de lo contencioso, lo hicieron “de manera motivada”.
Ahora es el Tribunal Supremo el que corrige esta situación y constata que el error que los tribunales cometieron con Tommouhi “fue determinante” para que pasara más de una década entre rejas. “Un periodo extraordinariamente prolongado en ejecución de una condena que ha quedado sin efecto por declararse su inocencia, lo que constituye una afectación de máxima intensidad del derecho fundamental a la libertad personal”.
El “sufrimiento moral” de Tommouhi
Los jueces de lo contencioso-administrativo repasan la historia de Tommouhi que relató el periodista Braulio García Jaén en su libro “Justicia Poética” y concluyen que el tiempo que pasó entre rejas por crímenes que no había cometido “determina una intensificación progresiva del sufrimiento moral, de la pérdida de oportunidades vitales y del impacto en la personalidad del afectado, que excede con mucho los parámetros ordinarios de los supuestos de prisión indebida de corta o media duración”.
Tommouhi pedía 3,6 millones de euros y el Tribunal Supremo fija la indemnización a cargo del Estado en 2,5 millones de euros, de largo el resarcimiento económico más alto recononocido por la vía judicial a un preso preventivo o condenado que pasó por la cárcel pese a ser finalmente declarado inocente. Hasta ahora el caso más alto era el de un matrimonio indemnizado con medio millón de euros por pasar varios años entre rejas acusados de ser yihadistas antes de ser absueltos.
El Supremo apunta a la Audiencia Provincial de Barcelona como responsable del error que le llevó a la cárcel y que ahora se traduce en una indemnización millonaria. La decisión de ese tribunal de no dar relevancia a la prueba clave de ADN que exculpaba a Tommouhi y el otro condenado “no constituye una mera discrepancia valorativa, sino una falla estructural en la apreciación del material probatorio, puede ser calificada como error judicial en el sentido técnico exigido por nuestra jurisprudencia”.