Este viernes, la izquierda vive la resaca del acto que protagonizaron Irene Montero y Gabriel Rufián el jueves. El portavoz en el Congreso de ERC, interpeló directamente a la cúpula de su partido y exigió que asumiera su “responsabilidad histórica” en frenar el fascismo, involucrándose en las negociaciones de una coalición de izquierdas. “Yo le pido a mi partido que lidere esto. Y si me va el cargo, me voy a mi casa”, aseguró.
La jornada se verá marcada por la comparecencia en el Senado del Ministro de Asunto Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, para dar cuenta de la posición de España ante la guerra en Oriente Medio, así como para informar sobre el Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar.