El Gobierno ha iniciado esta semana los trámites para estudiar diferentes opciones a la hora de poner en marcha un sistema de peajes en las autovías, que estarían en vigor a partir de 2024. Sin embargo, esa opción, dada la actual espiral inflacionista, no parece estar sobre la mesa.
“Dado el contexto tan complicado, no parece el momento más propicio”, ha asegurado este miércoles la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, en una entrevista en RTVE. De momento, la Dirección General de Carreteras, que depende de su Ministerio, ha encargado a la consultora pública Ineco la elaboración de nueve informes para valorar un nuevo sistema de financiación de las carreteras, una exigencia que marcó Bruselas como requisito para recibir los fondos europeos de recuperación tras la crisis del COVID.
“El Gobierno estudiará las distintas alternativas”, ha asegurado Sánchez, con el objetivo de buscar tanto “el consenso de los partidos políticos” como con los diferentes actores del sector del transporte, que, asegura, es uno de los más golpeados por la situación económica actual derivada de la guerra en Ucrania.
El Ejecutivo ya había defendido en otras ocasiones que estudiar alternativas de pago por circular en autovías responde a las recomendaciones específicas hechas a España en el marco del Semestre Europeo 2019-2020 y al alineamiento con las agendas estratégicas de la Unión Europea, en cuya mayoría de países (Italia, Francia o Portugal, por ejemplo) ya se aplican peajes.