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Carabante (PP) zanja antes de comenzar su interrogatorio en la comisión sobre el espionaje a Ayuso: “Ha quedado totalmente demostrado que todo es falso”
El delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, se ha adelantado este viernes a las preguntas que le iban a comenzar a hacer los portavoces de los grupos municipales en la comisión de investigación sobre el supuesto espionaje a Ayuso y en su exposición inicial ha lanzado sus propias conclusiones. Según ha sentenciado “ya se ha cumplido el objeto de esta comisión” porque “ha quedado totalmente demostrado que todo es falso, que no se han contratado detectives para asuntos particulares del Partido Popular”, tanto desde la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), como desde la EMT.
Dicho esto, ha explicado que “también se ha podido comprobar por los contratos del 2021 remitidos a los grupos municipales” que “no hay ninguno realizado con ningún detective” en estas dos empresas, es decir “que ”no se ha hecho uso de dinero público“ con este fin. Para afianzar sus palabras, Carabante se ha remitido a dos informes: el realizado por el Comité de Ética de la propia empresa, que ”concluye que lo de ese espionaje es un rumor sin ningún tipo de fundamento“ y ”avala el comportamiento que llevaron a cabo la empresa y sus directivos“. Y un segundo informe, el que a petición, entre otros, del PSOE abrió la Oficina Contra el Fraude y la Corrupción del Ayuntamiento de Madrid, que según Carabante, ”concluye que no ha habido ni fraude, ni corrupción ni malas prácticas, y por lo tanto procede al archivo provisional“.
Carabante, que es militante del PP, ha mantenido desde ese momento una actitud muy beligerante y se ha mostrado molesto con las preguntas los portavoces que han querido ahondar en el papel que él jugó ante la supuesta investigación que ordenó abrir el alcalde para esclarecer los hechos. El delegado de Movilidad y Medio Ambiente fue el que se reunió el pasado 12 de enero con el presidente y delegado de Vivienda, Álvaro González, el consejero delegado de la EMVS, Diego Lozano, y el jefe de prensa de esta área, David Fernández –que tras estallar el escándalo dimitió de su cargo–, al término de un consejo de trabajo de la EMVS. A la salida apareció Carabante, que no tiene ningún tipo de atribución en el área de Vivienda, y le dijeron al gerente, José Antonio Acosta, que se podía marchar, lo que provocó que este pensara que iban a hablar sobre él por algún asunto interno de su trabajo, lo cual le alarmó. Pero en realidad aquel cónclave fue para hablar sobre el supuesto espionaje a Ayuso del que Almeida ya les había informado.
Carabante ha tenido un desliz y ha calificado ese sanedrín, del que excluyeron al gerente, como una “reunión entre compañeros de partido”, lo que le ha valido la reprimenda de la portavoz de Más Madrid, Esther Gómez, que le ha reprochado que siguen “confundiendo y usando las instituciones como si fueran suyas”.
Escribe Carmen Moraga.