Incapacidad Permanente: ¿Me pueden quitar la pensión tras una revisión?

Una incapacidad permanente es revisable hasta el momento de cumplir la edad de jubilación ordinaria, que en 2022 está establecida en 66 años y dos meses. La Seguridad Social podrá revisar el grado de incapacidad de cualquier pensionista para comprobar si es susceptible de ser disminuido, aumentado o retirado, es decir, si ha habido una mejoría o un empeoramiento. Esto quiere decir que, en determinados casos, la pensión por incapacidad permanente puede ser revisada y cancelada.

En caso de ser retirada, la pensión de incapacidad permanente se podrá reclamar si es necesario. No obstante, retirar una pensión de incapacidad permanente en su totalidad es realmente complicado ya que supondría que se ha comenzado a realizar un empleo no compatible con la pensión o que la mejoría ha sido tan notable que la persona beneficiaria puede volver a su vida habitual.

Una vez concedida la pensión de incapacidad permanente, se fija un plazo de revisión de 2 años, por norma general. Durante este tiempo no se podrá iniciar un nuevo trabajo que sea incompatible con la pensión. Si ocurre eso, se podrá realizar una revisión antes de los 2 años, según indcan en el la web especializada de Campmanyabogados.

¿Qué puedo hacer si me retiran la pensión de incapacidad permanente?

En caso de que la Seguridad Social anule la pensión y, por tanto, la situación de incapacidad permanente, hay varias opciones a las que podrás recurrir. Eso sí, a la hora de realizar una reclamación es importante que el estado de salud de la persona implicada no haya mejorado. Sí puede haber empeorado, pero nunca mejorado ya que sino el recurso será desestimado.

  • Vuelta a la vida laboral: Una de las opciones es volver a la vida laboral. Esto es lo que se suele hacer cuando la Seguridad Social estima que ya no es necesaria la pensión y, por tanto, tampoco lo es la incapacidad.
  • Pedir el subsidio por revisión de Incapacidad Permanente: En caso de que no puedas volver a la misma empresa en la que estabas anteriormente, podrás solicitar el subsidio por revisión de Incapacidad Permanente. De esta forma, mientras realizar la reclamación, recibirás un importe económico.
  • Poner una reclamación: Si la Seguridad Social decide retirar la Incapacidad Permanente Revisable y no estás de acuerdo, el primer paso será impugnar la resolución a través de una reclamación previa por vía administrativa. A raíz de esto, la Seguridad Social deberá emitir una nueva resolución en la que o bien admitirá la petición o reafirmará su resolución anterior.

En caso de no ser aceptada la reclamación, se podrá comenzar a tramitar el proceso por vía judicial a través de una demanda. En estos casos se recomienda contar con un abogado especialista en la materia.

Una incapacidad permanente es revisable hasta el momento de cumplir la edad de jubilación ordinaria, que en 2022 está establecida en 66 años y dos meses. La Seguridad Social podrá revisar el grado de incapacidad de cualquier pensionista para comprobar si es susceptible de ser disminuido, aumentado o retirado, es decir, si ha habido una mejoría o un empeoramiento. Esto quiere decir que, en determinados casos, la pensión por incapacidad permanente puede ser revisada y cancelada.

En caso de ser retirada, la pensión de incapacidad permanente se podrá reclamar si es necesario. No obstante, retirar una pensión de incapacidad permanente en su totalidad es realmente complicado ya que supondría que se ha comenzado a realizar un empleo no compatible con la pensión o que la mejoría ha sido tan notable que la persona beneficiaria puede volver a su vida habitual.

Una vez concedida la pensión de incapacidad permanente, se fija un plazo de revisión de 2 años, por norma general. Durante este tiempo no se podrá iniciar un nuevo trabajo que sea incompatible con la pensión. Si ocurre eso, se podrá realizar una revisión antes de los 2 años, según indcan en el la web especializada de Campmanyabogados.

¿Qué puedo hacer si me retiran la pensión de incapacidad permanente?

En caso de que la Seguridad Social anule la pensión y, por tanto, la situación de incapacidad permanente, hay varias opciones a las que podrás recurrir. Eso sí, a la hora de realizar una reclamación es importante que el estado de salud de la persona implicada no haya mejorado. Sí puede haber empeorado, pero nunca mejorado ya que sino el recurso será desestimado.

  • Vuelta a la vida laboral: Una de las opciones es volver a la vida laboral. Esto es lo que se suele hacer cuando la Seguridad Social estima que ya no es necesaria la pensión y, por tanto, tampoco lo es la incapacidad.
  • Pedir el subsidio por revisión de Incapacidad Permanente: En caso de que no puedas volver a la misma empresa en la que estabas anteriormente, podrás solicitar el subsidio por revisión de Incapacidad Permanente. De esta forma, mientras realizar la reclamación, recibirás un importe económico.
  • Poner una reclamación: Si la Seguridad Social decide retirar la Incapacidad Permanente Revisable y no estás de acuerdo, el primer paso será impugnar la resolución a través de una reclamación previa por vía administrativa. A raíz de esto, la Seguridad Social deberá emitir una nueva resolución en la que o bien admitirá la petición o reafirmará su resolución anterior.

En caso de no ser aceptada la reclamación, se podrá comenzar a tramitar el proceso por vía judicial a través de una demanda. En estos casos se recomienda contar con un abogado especialista en la materia.

Una incapacidad permanente es revisable hasta el momento de cumplir la edad de jubilación ordinaria, que en 2022 está establecida en 66 años y dos meses. La Seguridad Social podrá revisar el grado de incapacidad de cualquier pensionista para comprobar si es susceptible de ser disminuido, aumentado o retirado, es decir, si ha habido una mejoría o un empeoramiento. Esto quiere decir que, en determinados casos, la pensión por incapacidad permanente puede ser revisada y cancelada.

En caso de ser retirada, la pensión de incapacidad permanente se podrá reclamar si es necesario. No obstante, retirar una pensión de incapacidad permanente en su totalidad es realmente complicado ya que supondría que se ha comenzado a realizar un empleo no compatible con la pensión o que la mejoría ha sido tan notable que la persona beneficiaria puede volver a su vida habitual.