Los trabajadores de limpieza en los colegios de Sevilla declaran la guerra al alcalde por la privatización del sector
Los trabajadores del servicio municipal de limpieza en los colegios públicos de Sevilla están en pie de guerra contra el alcalde, José Luis Sanz (PP), por lo que consideran una “privatización del sector sin precedentes” en la ciudad. Después de semanas de tensión, los representantes de la plantilla han anunciado que intensificarán las protestas en todos los actos públicos del regidor para “denunciar y visibilizar el conflicto provocado por las políticas de privatización que está imponiendo el gobierno municipal”, en palabras de Jorge Menacho, presidente del comité de empresa en el Ayuntamiento de Sevilla.
El foco del conflicto radica en la respuesta que el equipo de Sanz ha dado al déficit de efectivos en los puestos de limpiadores que los sindicatos llevan años denunciando. En lugar de reforzar la plantilla cubriendo las vacantes con empleados públicos, el alcalde ha optado por externalizar parte del servicio, destinando a empresas privadas una partida presupuestaria de “25 millones de euros en dos años”, según ha informado Javier Vela, vicepresidente del comité de empresa, en una rueda de prensa celebrada este lunes para informar sobre las movilizaciones previstas para las próximas semanas.
“La guerra la ha empezado el equipo de gobierno, nosotros siempre hemos tenido la mano tendida”, ha expresado este representante de la plantilla, en alusión a los reiterados intentos de los sindicatos por negociar una solución “desde lo público”, que pasa por cubrir “al menos el 80% de vacantes”. A fecha de octubre de 2025, existían unas 174 plazas sin cubrir –la mayoría en el turno de tarde– lo que representa casi un 30% de la plantilla total, según un informe firmado por el jefe de departamento de la Unidad de Limpieza y Porterías al que ha tenido acceso este periódico.
El conflicto no es nuevo. La escasez de personal –traducida en el día a día en aulas sucias y falta de salubridad en los colegios– lleva meses generando malestar en la comunidad educativa, que ha protagonizado actos de protesta en diversos colegios públicos de Sevilla. El alcalde, por su parte, ha reconocido que se trata de una externalización y la defiende por cuanto viene “a sumar recursos” y a “garantizar la calidad de los servicios y la estabilidad del empleo público”.
“Privatización disfrazada de mejora”
Desde el comité de empresa denuncian que el gobierno municipal utilice el déficit de personal para justificar la “privatización” del servicio, en vez de abordar el problema de raíz cubriendo las vacantes existentes. “Utiliza nuestras propuestas para confundir, manipular y engañar a las direcciones de los centros y a la ciudadanía, vendiendo privatización como si fuera mejora”, critica el representante de los trabajadores
Los sindicatos recuerdan, además, que cubrir las plazas es una medida más económica y eficiente, pues el presupuesto municipal ya contempla el coste de la plantilla recogida en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT). Por ello, afean que el Ayuntamiento destine una partida presupuestaria a privatizar un servicio que, subrayan, “se ha prestado durante más de 40 años desde lo público”. “Gastar 25 millones más para privatizar un servicio que ya existe no es apostar por lo público”, sostienen los sindicatos, que dicen sentirse “engañados” por el alcalde hispalense.
“Nosotros estamos convencidos de que funciona el servicio público de la limpieza de los colegios desde lo público, no desde la empresa privada, pero hay que querer que funcione”, lamenta el vicepresidente del comité de empresa, antes de señalar su temor a que el plan del gobierno municipal sirva para “quitarse de en medio” al personal temporal. Según los cálculos de los sindicatos, más de 300 familias podrían verse afectadas si el Ayuntamiento continúa adelante con sus planes. Desde el Consistorio, en cambio, se insiste en que no se va a perder “ni un solo puesto de trabajo”. “Redistribuir recursos no es privatizar, es gobernar con responsabilidad”, señala el portavoz del Gobierno, Juan Bueno.
Fiestas primaverales “marcadas por la movilización”
La tensión acumulada entre José Luis Sanz y los trabajadores del servicio municipal de limpieza se escenificó este sábado durante un acto institucional en el barrio del Cerro del Águila, donde un grupo de operarios protestó contra el alcalde durante la inauguración de la rotulación de la calle dedicada al bordador Francisco Carrera Iglesias, Paquili.
Desde el comité de empresa se avanza que esa será la tónica a partir de ahora en cada uno de los actos públicos del alcalde, incluido el pleno previsto para este jueves 29 de enero. El comité anuncia además una “gran movilización unitaria” para finales de febrero, en la que esperan congregar a todos los colectivos afectados por las políticas de privatización que, según los sindicatos, perjudican directamente a más de 10.000 trabajadores.
“Este conflicto no va solo de limpieza: va del desmantelamiento consciente de los servicios públicos municipales y de un ataque directo al empleo público impulsado por José Luis Sanz”, sostienen desde el comité de empresa. “Si el alcalde se niega a negociar y resolver este conflicto desde lo público, Sevilla vivirá unas fiestas primaverales marcadas por la movilización”, advierten los representantes de la plantilla, que apuntan a que el conflicto podría desembocar en una huelga“ no solo del Ayuntamiento, sino de todas las empresas municipales” si el alcalde no rectifica.,
El equipo de Gobierno asegura estar abierto al diálogo con los sindicatos, pero advierte de que “lo que nunca va a consentir es una amenaza o un chantaje a todos los sevillanos con sus fiestas primaverales”. En ese sentido, Juan Bueno ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de los sindicatos y apelan a la tranquilidad de los empleados públicos, que, según el Ayuntamiento, “no van a ser despedidos”.