La Iglesia promueve en colegios concertados un concurso sobre “el embrión humano, el más pequeño de los hermanos”

“El embrión humano, el más pequeño de los hermanos”. Con este título, el Arzobispado de Madrid está promoviendo el primer certamen escolar “en defensa de la vida” entre los alumnos adolescentes de los centros educativos concertados de Madrid, financiados en buena parte con dinero público, para que presenten trabajos audiovisuales sobre “el origen de la vida”. ¿El premio? Un cheque regalo de El Corte Inglés por valor de 300 euros, y varios iPad.

“Para poder participar en el concurso, cada alumno deberá presentar un trabajo en soporte digital, con un montaje audiovisual, presentación o vídeo, o una combinación de ambas cosas, que dure no más de dos minutos, cuyo título sea 'El embrión humano, el más pequeño de los hermanos', relativo al origen de la vida”, dice el folleto informativo en el que la Delegación de Pastoral Familiar del Arzobispado explica las bases del concurso, al que pueden presentarse alumnos desde 3º de la ESO hasta 2º de Bachiller. Los premios se entregarán en una vigilia “en defensa de la vida” que se celebrará en la catedral de la Almudena el 8 de abril.

Ángeles Álvarez, diputada del PSOE y miembro de la Comisión de Igualdad del Congreso, señala que la mayoría de la educación concertada en España es religiosa y que la administración pública subvenciona el 75,7% de los gastos corrientes de los centros concertados. “Creo que eso da derecho a exigir que los contenidos que se impartan en esos centros atiendan a criterios de veracidad, científicos, solventes, no atenten contra la Constitución, contra las leyes, ni contra los derechos de las mujeres”, dice.

“El Arzobispado actúa de manera inmoral exponiendo a los menores a la manipulación y el adoctrinamiento en creencias que pretendiendo equiparar un embrión a una persona humana cuestionan de forma indirecta las leyes españolas y exponen a la criminalización a las mujeres que deciden planificar su maternidad”, subraya Álvarez, que considera que de esta forma el Arzobispado continúa con la estrategia de la Iglesia que trata de “imponer criterios religiosos por encima de la Ley en material sexual y reproductiva”.

La plataforma Mujeres ante el Congreso, que agrupa a varias asociaciones por la despenalización del aborto voluntario y por el reconocimiento del pleno derecho a decidir de las mujeres, también critica iniciativas como esta, que tratan de igualar “a embriones con mujeres” y forman parte “de la ofensiva ideológica reaccionaria que quiere volver 30 años atrás en cuanto a derechos de las mujeres”.

“El aborto debe ser siempre el último recurso, por eso abogamos por una educación sexual y afectiva de calidad. Las pocas alusiones que había en Educación para la Ciudadanía han sido ahora eliminadas, lo que deja la educación sexual en manos de las direcciones de los centros o de la Iglesia en el caso de los centros concertados”, dice Laura Montero, integrante de la Plataforma.